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Los 6 ladrones de nuestra felicidad

Begoña Serra Lidera tu vida con Begoña Serra
7 Oct 2019 BLOG_NUM_COMMENTS

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Todos perseguimos la felicidad, nos gusta sentirnos bien con nosotros mismos, contentos, vitales y llenos de energía y de plenitud. Pero, ¿sabemos realmente que es la felicidad?

La felicidad es una decisión personal, una actitud ante la vida. En este sentido la felicidad sólo depende de nosotros mismos.

Tenemos que ser conscientes de la diferencia entre FELICIDAD y ESTAR FELIZ

Estar feliz es un estado de ánimo puntual que responde a un estímulo externo que nos provoca placer y nos hace sentirnos bien. Puede ser irnos de vacaciones, comer nuestro plato favorito, comprarnos aquel vestido que tanto nos gusta, quedar con unos amigos para cenar o dar un paseo con nuestra pareja. Pero ese bienestar que sentimos tiene su orígen en factores externos, que no dependen al 100% de nosotros. Puede ser que finalmente no pueda comprarme ese vestido porque sea excesivamente caro, que me despidan del trabajo, que discuta con mi pareja o que mis amigos no puedan quedar conmigo. Si baso mi felicidad en factores externos, nunca la voy a conseguir.

La felicidad es un sentimiento más estable porque tiene que ver con nosotros mismos, con nuestra actitud y la manera en que interpretamos los acontecimientos que nos suceden. Tiene relación con la filosofía de "ver el vaso medio lleno o medio vacío". Si soy una persona que siempre ve el vaso medio vacío, que se queja, que se enfoca en las cosas negativas que le suceden y en lo que no le gusta de si misma, difícilmente seré feliz. En cambio, si veo el vaso medio lleno, si en lugar de ver problemas, veo retos y posibilidades, si desarrollo un pensamiento positivo y pongo mi foco en las cosas buenas tanto de mi mismo como de los demás y del entorno, seré feliz y disfrutaré de la vida.

La felicidad tiene que ver con el SER y no con el tener ni con el hacer

¿Por qué nos cuesta tanto alcanzar la felicidad?

Vivimos en una sociedad con un ritmo trepidante, excesivamente competitiva y materialista en la que se asocia el éxito y la felicidad con el TENER y el HACER, olvidando la importancia de fomentar las relaciones personales y la calidad humana. Pensamos que seremos felices cuando tengamos una casa más grande, un trabajo mejor que nos permita comprarnos el móvil de última generación y llevar ropa de marca o cuando encontremos la pareja ideal y nuestros hijos cumplan nuestras expectativas. Y en esa carrera hacia la supuesta "felicidad", perdemos de vista que todo eso que pensamos que nos dará la felicidad, son cosas pasajeras que hoy las podemos tener y mañana no. 

A lo largo de mi carrera profesional, me he encontrado con muchas personas que, aparentemente lo tienen todo porque disfrutan de una buena posición social, pero en cambio se sienten insatisfechas y dicen ser infelices. Es lo que se conoce como el vacío del SER. Depositan su felicidad en cosas externas y se olvidan de lo esencial, de mirar en su interior, de fomentar su crecimiento personal y de desarrollar una actitud vital que las haga menos vulnerables a las influencias y fluctuaciones externas. 

La OMS alerta que los casos de ansiedad y depresión asociados a este vacío del SER están aumentando de manera alarmante. Por lo que es necesario revisar nuestra escala de valores y poner en foco en nosotros si queremos alcanzar la felicidad.

Los 6 ladrones de la felicidad

Partiendo de la premisa de que la felicidad tiene que ver con nuestra actitud ante la vida, a lo largo de mi carrera profesional como coach, he detectado diversas conductas y actitudes que nos hacen ser infelices y las he englobado en lo que he denominado los ladrones de la felicidad. Voy a explicaros cuáles son:

  • Ser perfeccionistas

Son personas que quieren hacer todo a la perfección, controlarlo todo y abarcarlo todo. Eso las hace estar en un constante estado de tensión emocional y de esrrés que les provoca problemas en su salud física (contracturas, insomnio, problemas digestivos,...) y emocional (ansiedad, irritabilidad, fatiga,...) lo que les resta felicidad y capacidad de disfrutat de la vida.

  • Ser fuertes

Son personas que no se permiten sentir y expresar las consideradas "emociones negativas" como la tristeza, la rabia y el miedo y, por lo tanto, son incapaces de pedir ayuda porque lo consideran un acto de cobardía y piensan que las personas las van a considerar menos válidas si muestran su vulnerabilidad.

Ya comenté en otro post la importancia de gestionar de manera adecuada las emociones para gozar de una buena salud tanto física como emocional y evitar así enfermar. Las personas que adoptan la actitud de ser fuertes son personas que sufren mucho pero lo reprimen, poniéndose una coraza que las somete a una gran tensión emocional muy peligrosa para su salud y que las aleja de su felicidad ya que no son capaces de abrirse a los demás y de disfrutar de los placeres de la vida porque acaban perdiendo la capacidad de sentir.

Por otro lado, tenemos que ser conscientes de que el hecho de expresar nuestra vulnerabilidad y de pedir ayuda lejos de ser un acto de debilidad, supone una gran valentía y coraje.

  • Juzgarnos

¿Habéis oído la frase de que somos nuestro peor crítico? Pues es cierto; "Soy un desastre", "Es que todo lo hago mal", "Fijate, que pinta que hago", "Esta ropa me sienta fatal", "Es que soy tonta, ¿cómo he podido hacer esto?",... y un sinfín de frases más. Conozco personas que están constantemente manteniendo un diálogo interior negativo e incluso destructivo que les impide alcanzar sus objetivos tanto personales como profesionales,, provocándoles un gran sentimiento de impotencia, de frustración y de fracaso.

¿Para qué querer enemigos así? Si con nosotros mismos, nos bastamos y nos sobramos. 

Son personas que no se sienten capaces, que tienen una baja autoestima y que se sienten inferiores a los demás, probablemente porque en su infancia han oído frases similares y se las han creido.Probablemente, sus compañeros se reían de ellas en el colegio o sus padres eran excesivamente exigentes y críticos con ellas.

  • Compararnos con los demás

"Seguro que ella lo hará mejor que yo" "Esa persona es más guapa, inteligente y mejor que yo", "¿Para qué presentarme a ese puesto de trabajo si seguramente habrá alguien mejor preparado", "Ese vestido le queda mejor que a mi",... Volvemos a encontrar a personas con un diálogo interior negativo que va en su contra, haciendo que esté constantemente infravalorándose, manteniéndola en una posición de queja y de victimismo que le impedirá arriesgar, probar cosas nuevas, salir de su zona de confort y ver lo valiosa que es. 

  • Complacer siempre a los otros y anteponer sus necesidades a las propias

Esta es una actitud muy característica de las mujeres porque la sociedad patriarcal nos ha educado en la complacencia y en el servilismo, haciéndonos creer que siempre tenemos que dar prioridad y satisfacer las necesidades de los demás.

Pero además del aspecto educacional, también es un comportamiento propio de personas con una baja autoestima que buscan complacer a los demás para consegur su reconocimiento. Piensan que si dicen a todo que SI los demás les van a dar el afecto que tanto ansían.

Independiente de que su causa sea educacional, por una baja autoestima o por una mezcla de ambas, la persona complaciente puede llegar a sentir una gran frustración porque nunca saltisface sus necesidades, es como que nunca llega el momento, nunca tiene tiempo para si misma. Es una persona que no se cuida ni física ni emocionalmente y tampoco se respeta porque no sabe poner límites ni decir que NO, lo que acaba pasándole factua tanto a nivel física como a nivel emocioal y provocándole infelicidad. 

  • No vivir el presente

Como ya he comentado en más de una ocasión, suena a tópico, pero es cierto: lo único que tenemos es el aquí y ahora. Conozco a muchas personas que se mantienen ancladas en el pasado, lamentándose por lo que sucedió y quejándose por algo que no van a poder cambiar o que viven preocuàndose por el futuro, anticipando todo lo negativo que les pueda suceder y viviendo con temor y ansiedad. Incluso hay personas que hacen ambas cosas a la vez y no son conscientes de que mientras tanto se les escapa lo único que tienen seguro: el presente y de que están peridendo oportunidades de ser felices y de disfrutar de la vida, de su familia, de los amigos.

El pasado, pasado está. Por más que le demos vueltas y nos quejemos no lo vamos a poder cambiar. Por tanto, dejémoslo ir, aprendamos de lo acontecido y centrémonos en el presente.

Confiemos en el futuro y en nuestros recursos para responder a los acontecimientos que nos depare. La cuestión está en ocuparse no en preocuparse. ¿Cuántas veces hemos pasado noches sin dormir por algo que al final no ha sucedido?

Tips para alcanzar la felicidad

  • Aprende a valorarte y a aceptarte tal y como eres, con tus fortalezas y tus vulnerabilidades.
  • Acepta que eres una persona humana y que cometes errores. Perdónate y aprende de ellos..
  • Reconoce y expresa tu vulnerabilidad, tus miedos e inseguridades y si es necesario pide ayuda.
  • Conviérte en el centro de ti mismo, mírate con tus propios ojos y ten presente que no puedes gustarle a todo el mundo.
  • Dedícate un tiempo a ti mismo y cuídate, Aprende a delegar, a establecer prioridades y a decir que NO.
  • Practica la presencia a través de la respiración consciente, de la meditación, de la contemplación. Aquieta la mente y para el ruido mental que te mantiene anclado en el pasado o te proyecta en el futuro. Saborea cada instante como si fuera el último.

La felicidad sólo depende de ti y es una decisión que tomas y un compromisco contigo mismo de tener una determinada actitud ante la vida

Si cada día decides ser feliz y te comprometes contigo mismo, poniendo en práctica estos tips y tomando consciencia de qué patrones conductuales y de pensamiento te alejan de tu felicidad, estarás más cerca de alcanzarla. Créeme vale la pena porque te sentirás mejor contigo mismo, más lleno de energía y de vitalidad, lo que repercutirá en todos los aspectos de tu vida.

Si crees que puedo ayudarte en tu camino hacia tu FELICIDAD, no dudes en contactar conmigo. Estaré encantada de ayudarte.

Te deseo una buena semana y que SEAS MUY FELIZ.

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