PREVIOUS_POST
NEXT_POST

Hábitos para cuidar tu salud y aumentar tu vitalidad

Begoña Serra Lidera tu vida con Begoña Serra
30 Sep 2019 BLOG_NUM_COMMENTS

blogs_image_post_detail

Está científicamente demostrado que las personas somos un todo que incluye cuerpo, mente y emoción. Por tanto, si queremos alcanzar el bienestar y la salud tenemos que cuidar los tres aspectos

La Organización Mundial de la Salud define la salud como "un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades"

Por tanto, podemos afirmar que la salud física y la salud emocional forman un tándem indivisible, en una relación bidireccional que puede hacer que gocemos de una buena salud o que, por el contrario, nuestra salud se resienta y empeore.

De la misma manera que cuando abusamos de la "comida basura" nuestras digestiones son más pesadas y nuestra salud empeora, apareciendo problemas de aumento del colesterol, obesidad y diabetes, tambie´m podemos hablar de pensamientos y emociones tóxicas que afectan a nuestro bienestar emocional porque nos provocan ansiedad, estrés, frustración,... y tienen un impacto perjudicial en nuestra salud física. En un post anterior ya os hablé del aimportancia de saber gestionar las emociones negativas para evitar que éstas acaben enquistándose y provocando enfermedades.

Mario Alonso Puig, médico especialista en cirugía general y del aparato digestivo y profesor de Liderazgo, coaching y gestión del estrés ha estudiado cómo nuestra mente y la calidad de nuestros pensamientos y emociones tienen un claro impacto tanto en nuestro cerebro cambiando sus conexiones neuranels como en nuestro sistema inmunitario. Afirma que los pensamientos y emociones negativas sostenidas en el tiempo hacen que seamos menos creativos, que muestra concentración disminuya, que tengamos más probabilidades de sufrir ansiedad y depresión, que nuestra presión arterial aumente, que nuestros sistema inmunitario no sea capaz de defenderse ante virus, bacterias y tumores. 

Nosotros somos responsables de nuestra salud. Es decisión nuestra qué alimentos ingerimos, qué pensamos y qué poder le damos a nuestros estados emocionales.

Claves para cuidar tu salud:

  • ALIMENTACIÓN

Cuida tu alimentación, come de manera equilibrada y saludable. Recuerda la importancia de comer fruta y verdura y de evitar las grasas saturadas y los azúcares.

  • EJERCICIO FÍSICO

Realiza ejercicio a diario. La actividad física no tan sólo tiene beneficios para nuestra salud física sino que también segrega unas series de sustancias químicas que nos ayudan a mejorar nuestro estado de ánimo. Por un lado, segregan endorfinas que actúan como unos neurotransmisores, reduciendo el dolor físico y generando una sensación de bienestar. Al mismo tiempo, ayuda a que se reabsorba el cortisol, conocida como la hormona del estrés. Cuando estamos angustiados o sufrimos mucho estrés, generamos mucho cortisol.  En los estados de miedo, angustia y ansiedad hay una cantidad significativa de esta hormona en nuestro organismo.El ejercicio físico ayuda al organismo a que asimile el cortisol, motivo por el que, después del entrenamiento físico nos encontramos mejor de ánimo. Al realizar actividades físicas, el organismo la asimila y esto se refleja en disminución del estrés..

Asimismo, el ejercicio físico nos protege del deterioro cognitivo ya que mientras lo practicamos aumenta el nivel de varias sustancias químicas en nuestro cerebro que evitan la degeneración de las neuronas del hipocampo. 

  • CUIDA LA CALIDAD DE TUS PENSAMIENTOS

Tenemos la tendencia de fijarnos en aquellas cosas que no nos gustan de nosotros mismos, en las cosas que nos salen mal, en aquello que no nos agrada y acabamos generando un buche de pensamiento negativo que nos genera tristeza, rabia, frustración, insatisfacción,... todo ello estados emocionales que tienen un impacto negativo en nuestra salud y que no nos permiten disfrutar de las cosas positivas de nuestras vidas.

No se trata de que nos engañemos y ahora empecemos a ver todo de "color de rosa". Tenemos que aprender a desarrollar un pensamiento positivo realista. 

¡Claro que habrán cosas que nos desagraden, problemas, discusiones....! Y no tenemos que ignorarlas, pero SI podemos decidir no recrearnos en ellas. 

La cuestión es dónde enfocas tu atención. Tú decides si focalizarte en lo negativo o en lo positivo.

  • VIGILA TU LENGUAJE

Las palabras no sólo tienen una función descriptiva sino que también crean nuestra realidad. Ser consceintes de nuestro diálogo interior nos ayudará a tomar consciencia de cómo nos tratamos a nosotras mismas. Cómo nos hablamos puede capacitarnos y hacernos sentir seguras o puede destruirnos y pensar que no somos válidas.

Si constantemente te estás diciendo "no lo conseguiré", "no sirvo para esto", "no me cogerán en este trabajo", "¿para qué emprender? si seguro que fracasaré", "¿quién se va a fijar en mi?",... tú misma te estás limitando y fracasarás en todo aquello que te propongas. ¿Has oído hablar de la profecía autocumplida? Pues es cierta, si te hablas en negativo, acabas creyéndote que eres un desastre y no lograrás tus objetivos.

Por ello, te animo a que a partir de ahora seas consciente de cómo te hablas y que empieces a cambiar la manera de hacerlo por una más positiva y capacitadora. Por ejemplo, en lugar de decirte: "No puedo hacer esto" prueba a decirte: "A ver cómo puedo hacer esto" o en lugar de "Tengo un problema", prueba con "Tengo una situación de la que ocuparme" ¿Ves la diferencia?

  • PRACTICA EL SILENCIO

Vivimos en una sociedad en la que todo va muy rápido, en la que todo es "para ayer", sometidos a continuos inputs y nuestra mente va a 1000 por hora. Si a esto le añadimos nuestro propio "ruido mental" o como yo le llamo la "centrifugadora", ese diálogo continuo en el que no paramos de darle vueltas a todo, "¿Lo habré hecho bien", "Seguro que se ha enfadado conmigo?", "Tengo que acordarme de hacer la compra, de poner la lavadora, de pedir hora para el dentista y de llevar el coche a la ITV",... El resultado es ESTRÉS. ¿Entiendes ahora por qué al final del día te sientes agotada?

Practicar el silencio es aquietar la mente. Encontrar momentos del día para parar todo ese ruido mental

Para practicar el silencio podemos apuntarnos a yoga, a meditación, leer un libro, escuchar música, pasear por la naturaleza,... cualquier actividad que nos ayude a parar del ritmo frenético en el que estamos inmersas.

  • VIVE EL PRESENTE

Vive el aquí y el ahora. Sé que suena a tòpico, pero es cierto.

De nada sirve lamentarte o entristecerte por el pasado porque no lo vas a poder cambiar. El pasado, pasado está, déjalo ir. Lamentarte por algo que no vas a poder cambiar sólo te va a generar un sufrimiento innecesario que te acabará gastando emocionalmente y afectando a tu salud física y a tu vitalidad.

Del mismo modo, preocuparte por el futuro también es inútil. ¿Cuántas veces te has angustiado por algo que al final no ha sucedido? No puedes tenerlo todo bajo control. Cuando llegue el momento, ya te ocuparás.

Además, ten presente que mientras te lamentas por el pasado o te preocupas por el futuro, te estás perdiendo el PRESENTE

Te animo a que hoy lunes, decidas emprender una nueva etapa en tu vida para gozar de mayor salud y vitalidad. Tú PUEDES.  

Y si quieres puedes dejar en comentarios tus progresos para animar a otras mujeres a empezar a cambiar sus hábitos y a gozar de una vida más saludable. Y si necesitas que te ayude en este proceso, no dudes en contactar conmigo

¡Te deseo un buen inicio de semana!

 

Publicidad
Publicidad