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Gestionar las emociones negativas

Begoña Serra Lidera tu vida con Begoña Serra
25 Sep 2019 BLOG_NUM_COMMENTS

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Tendemos a pensar que existen emociones positivas y emociones negativas, pero la realidad es que las emociones tienen un carácter neutro y una función informativa

El otro día estaba tomando un café con una amiga que estaba pasando por un mal momento personal y me comentó que el médico le había dado medicación porque tenía una depresión. "¿Sabes cuál es mi problema? Es que yo sé gestionar las emociones buenas, pero las malas no. El médico me dice que tengo que llorar, pero cuando lo hago no me siento bien y prefiero distraerme, ir de compras, salir a tomarme algo, o si estoy muy agobiada tomarme un ansiolítico, pero no quiero sufir. Y no lo entiendo, pero el médico me ha dicho que la depresión me ha venido precisamente por reprimir el llanto. ¿Tú lo entiendes?", me preguntó totalmente incrédula.

Y el caso de mi amiga no es un caso aislado, yo lo compruebo a menudo en la consulta. Las personas piensan que "anestesiando" o "distrayéndose" de las emociones que consideran negativas, éstas van a desaparecer como por arte de magia. No se dan cuenta de que sucede lo contrario, cuando más acallas una emoción, ésta grita más fuerte para que resuelvas la situación que subyace. Son como una olla a presión. ¿Qué pasa si pones agua a hervir en una ollla a presión y no dejas que el vapor salga por la vávula de escape? Que ESTALLA- Pues lo mismo sucede con las emociones.

¿Hay emociones positivas y emociones negativas?

La respuesta es NO. Lo que sucede es que hay emociones que nos hacen sentir bien y emociones que nos hacen sentir mal o que nos provocan sufrimiento. Supongo que todos coincidiremos en que a nadie le gusta sentir miedo o tristeza o rabia y que si nos resulta placentero sentirnos alegres y felices. 

Por tanto, lo primero que tenemos que tener presente es que no podemos confundir a la emoción en si con el estado de ánimo que nos provoca; es decir, con cómo nos hace sentir.

Como ya he dicho, las emociones son neutras y todas ellas son necesarias. Sí, ya sé que os puede costar creerlo pero todas son importantes en tanto que nos dan información sobre cómo estamos, qué nos está sucediendo, qué necesitamos,...Si no las escuchamos, si intentamos acallarlas con medicación, con distracciones, con alcohol, drogas,... lo único que estamos haciendo es agravar la situación y engañándonos a nosotros mismos porque el problema sobre el que nos está dando información la emoción seguirá ahí y, probalbemente, se agrave.

Pongamos un ejemplo, imaginemos una persona que tiene problemas en el trabajo, que sus compañeros no la respetan y se siente humillada. Con total seguridad, sentirá una mezcla de tristeza y de rabia que le está informando de que su dignidad y su autoestima está siendo atacada y que tiene que hacer algo al respecto como poner líimites, buscar otro trabajo,... Evidentemente, no es agradable sentirse así, pero las emociones de tristeza y de rabia no son el orígen del problema, sino que son las informantes de que algo en la vida de la persona no va bien. El verdadero problema es el mobbing que está padeciendo y la falta de recursos para hacer frente a esa situación. No querer sentir esas emociones, no hará qque el mobbing desaparezca, todo lo contrario, éste se agravará u la persona sufrirá todavía más porque no se enfrenta al problema real y, por tanto, no buscará la manera de solucionarlo.

Todas las emociones nos dan valiosa información sobre nosotros mismos y tenemos que aprender a escucharlas para alcanzar el bienestar emocional.

Emociones y sentimientos

Otra de las cuestiones importantes a la hora de alcanzar el bienestar emocional es ser conscientes de que las emociones y los sentimientos no son lo mismo y esa distiinción tiene que ver con la diferencia entre SER Y ESTAR. Yo soy feliz y puedo estar triste. ¿Os parece contradictorio? Pues no lo es, la emoción es algo puntual que se corresponde con el ESTAR. Me dan una mala notícia y me pongo triste, veo una amiga que hacía tiempo que no veía y me pongo contenta, alguien me critica y me enfado. Pero eso no quiere decir que yo sea una persona triste, una persona alegre o una persona enfadada todo el tiempo, La emoción es un estado de ánimo que tiene un ciclo vital, aparece, llega a su punto álgido y si la gestionamos bien, desaparece. 

Un sentimiento es un estado emocional sostenido en el tiempo. La emoción se prolonga y así es como la alegría da paso a la felicidad y al bienestar o el enamoramiento da paso a un amor duradero. Las llamadas emociones positivas que se prolongan en el tiempo dando lugar a sentimientos no nos producen malestar, sino todo lo contrario y, por tanto, todos queremos que duren. Por ese motivo, mi amiga decía que le era fácil gestionar las emociones positivas porque, en realidad, ahí no hay nada que gestionar,

Pero, ¿qué sucede con las mal llamadas emociones negativas?

Las emociones negativas que se prolongan en el tiempo también generan sentimientos, así la tristeza puede desembocar en una depresión, el miedo en una fobia y la rabia en resentimiento y odio.

Por eso, es de vital limportancia aprender a gestionar las emociones como la tristeza, la rabia o el miedo. Si no lo hacemos, la emoción se enquista y acaba convirtiéndose en un sentimiento que nos provoca malestar y que, incluso, podemos llegar a somatizar y enfermarnos.

Gestionar este tipo de emociones implica permitir que cumplan su ciclo vital, Es decir, cuando aparecen no tenemos que mirar hacia otro lado, no tenemos que obviarlas, sino que tenemos que dejarnos sentirlas para ver qué información tienen que darnos. En el ejemplo que he puesto de mi amiga, esa tristeza tenía que dejarla salir a través del llanto y ver qué situación le provocaba ese malestar para poder ocuparse de solucionarlo. Al no hacerlo, esa tristeza se cronifica convirtiéndose en un sentimiento que desemboca en la depresión.

Tips para gestionar las emociones "negativas"

  • Ser conscientes de que nosotros no somos esas emociones. Que estemos tristes, enfadados o tengamos miedo no es algo que nos defina, sino que nos informa de algo que nos está sucediendo.
  • Asumir que como personas sentimos todo tipo de emociones y que es imposible que uno pueda ser feliz al 100% las 24 horas del día los 365 días del año.
  • No juzgarnos por las emociones que estamos sintiendo, Eso implica reconocer y legitimar todo tipo de emociones. No pensemos que somos peores personas por sentir rabia o envida o celos, lo importante es qué entendamos por qué lo sentimos y que hagamos algo al respecto.
  • Las emociones como la rabia no son malas en si mismas, lo malo es lo que yo decido hacer con ella. La rabia tiene mala prensa porque se asocia con la agresividad y la violencia pero lo cierto es que la violencia es una conducta, una respuesta que decidimos dar. La rabia sólo nos informa de que alguien nos está haciendo sentir mal porque, pongamos por ejemplo, nos está gritando. Yo decidiré la rabia la sentiré pero yo decido cómo respondo a ese ataque. Si le doy yna bofetada (conducta violenta) o si le pongo límites (cconducta asertiva),
  • Expresar todas las emociones, me tengo que permitir llorar, gritar, dar golpes a un cojín... Necesito encontrar un espacio para poder desahogarme y descargar la tensión emocional para que la emoción pierda intensidad y me permita recuperar mi equilibrio.
  • Una vez sentida y expresada la emoción, tengo que "bucear" en ella y descubrir qué situación la está provocando para ocuparme de ella,
  • Cuidar de nosotros mismos, eso implica respetar nuestros espacios de dolor, de tristeza, de rabia,... Dejarnos sentir sin juicio, sin culpa y con el máximo respeto.
  • Tener compasión de nosotros mismos, empatizar con nuestras emociones y querernos, con ellas, porque forman parte de nosotros pero no nos definen.
  • No avergonzarnos de lo que sentimos y hablar con de ello con famillares y amigos.
  • Ser conscientes de que todo pasará y que nosotros SOMOS mucho más de lo que estamos sintiendo en ese momento, por tanto, no nos apeguemos a nuestros estados de ánimo, 

Recuerda puedes SER FELIZ y ESTAR TRISTE

Y ten presente que si la emoción persiste y te sientes deprimido o incapaz de gestionarla siempre puedes pedir ayuda a profesionales que te acompañarán en tu proceso porque siempre hay luz al final del túnel.

Si crees que puedo ayudarte, puedes contactar aquí

¡Qué pases un feliz día!

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