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Enamórate de tu proyecto

Begoña Serra Lidera tu vida con Begoña Serra
17 Feb 2020 BLOG_NUM_COMMENTS

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Este fin de semana hemos celebrado San Valentín, el Día de los Enamorados y muchas parejas han celebrado su amor, pero no existe un día que nos recuerde la importancia de enamorarnos de nuestro proyecto y de nosotras mismas.

Hoy os propongo reivindicar ese día para reflexionar sobre si realmente estamos enamorados de nuestra persona; es decir, si tenemos una buena y sólida autoestima. Fijaros que he añadido el adjetivo de “sólida” porque generalmente nos pensamos que tenemos una buena autoestima pero, en cambio, si profundizamos un poco más, nos damos cuenta de que no está basada en unos buenos cimientos. Porque la autoestima no tiene que ver con lo que hacemos, con lo que tenemos, con lo que nos gusta hacer sino que hace referencia a nuestra esencia, a nuestra persona. La autoestima hace referencia a lo que SOY.

En muchas de las formaciones que imparto, las mujeres definen su autoestima por la profesión que ejercen, por los distintos roles que desempeñan o por sus aficiones.

Desde esa identificación con factores externos, no puedo quererme porque si pierdo alguno de esos factores, quedarse sin trabajo, la independización de los hijos,... mi supuesta autoestima se resentirá.

¿Qué significa enamorarte de tu proyecto?

En primer lugar, quiero aclarar que cuando hablo de proyecto me refiero tanto al personal como al profesional porque bien sea apuntarme al gimnasio, incorporar hábitos de vida saludable, emprender mi propio negocio o promocionarse en la empresa, tengo que hacerlo con pasión, desde el amor hacia mi misma para cuidarme, para crecer como persona y ser la mejor versión de mi misma.

Para enamorarme de mi proyecto, tengo que descubrir el porqué lo hago, qué motivación tengo detrás. ¿Por qué me apunto al gimnasio o quiero llevar una vida más sana? ¿Por qué quiero emprender mi propio negocio? ¿Qué es lo que me lleva a tomar estas decisiones?

Si la respuesta que doy está basada en aspectos como buscar la aprobación de los demás, querer agradar o complacer a otros con frases tipo “Quiero tener una talla 38 y así lucir tipo en verano” o “Toda mi familia ha sido empresaria y es lo que se espera de mí”, la motivación está en el exterior, dejo de ser mi propio centro y estaré viviendo la vida que otros esperan, no la que yo deseo.

Si la respuesta es que quiero ser una persona más sana, vital y enérgica o que mi empresa es el motivo por el que me levanto cada mañana y con el que me siento realizada, entonces estoy enamorada de mi proyecto porque estoy cumplimiendo mi misión, aquello que conecta con mi esencia y mis valores. Cuando me enamoro de mi proyecto, vivo desde la ilusión y el entusiasmo, las tareas que tengo que realizar no me representan esfuerzo y las dificultades que tendré que afrontar me parecerán menos costosas porque las viviré con optimismo, como un paso más en el camino a la consecución de mis objetivos que me ayudará a crecer y evolucionar como persona. 

Cuando estoy enamorada de mi proyecto me mantengo enfocada y disfruto del trayecto 

La clave para enamorarnos de nuestro proyecto bien sea personal o profesional está en el autoconocimiento, en saber quiénes somos, cuáles son nuestros sueños, qué valores nos inspiran, cuáles son nuestras necesidades y, en definitiva, qué es lo que nos hace vibrar y sentirnos plenas, realizadas y felices.

Así que esta semana os propongo que os dediquéis tiempo de calidad a vosotras mismas, que os cuidéis, qué reflexionéis sobre lo que realmente queréis en vuestras vidas, sobre cuáles son vuestros objetivos, qué necesitáis, qué queréis dejar atrás en vuestras vidas, tal vez sean relaciones tóxicas o situaciones que os roban energía

Para eso practicad el silencio, pasad tiempo a solas con vosotras mismas. A menudo, vivimos sumergidas en la vorágine del día a día, queriendo llegar a todo, satisfaciendo las necesidades de parejas, hijos, amigos,.. y no hacemos caso a esa vocecilla en nuestro interior que nos susrra: ¿Y yo qué? No permitamos que nuestro quehacer diario nos absorba y anule hasta el punto de no saber quiénes somos. Quiero compartir con vosotras un comentario que me hizo la semana pasada una mujer en una de las formaciones: "Después de 30 años cuidando de tdodo el mundo, ahora me miro en el espejo y no me reconozco".

Invertid tiempo en vosotras mismas, quereros y cuidad de vosotras mismas. Y si pensáis que os puedo ayudar, no dudéix en contactar conmigo. Estaré encantada de ayudaros.

¡Que paséis una feliz semana!
 

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