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Conductas que te impiden tener prosperidad

Begoña Serra Lidera tu vida con Begoña Serra
16 Dec 2019 BLOG_NUM_COMMENTS

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La palabra prosperidad tiene su orígen en el latín, del término “prosperĭtas”, o “prosperātis”, que significa que las cosas nos salen bien y por lo tanto nos sentimos felices y realizados.

Nos acercamos a la Navidad y frases como "te deseo un próspero Año Nuevo" son unas de las más pronunciadas y escuchadas. De igual manera, compramos lotería de Navidad y la compartimos con familiares, compañeros de trabajo y amigos con la esperanza de que nos toque y podamos llevar una vida más desahogada y próspera. 

Por eso, hoy quiero reflexionar sobre ¿qué es para ti la prosperidad? ¿es un concepto que va sólo ligado al aspecto económico o tiene un significado mucho más amplio? ¿tiene relación con el éxito?

En un sentido amplio, cuando le deseamos a una persona prosperidad, le estamos deseando que las cosas le vayan bien en la vida y, por tanto, que tenga éxito en su carrera profesional, que goce de buena salud, que sea feliz en sus relaciones familiares y sociales,...

Pero en un sentido más estricto, relacionamos prosperidad con el aspecto económico, con la abundancia, con el éxito, con el logro satisfactorio de nuestros objetivos o de nuestro emprendimiento.

La mayoría de los clientes a los que asesoro, asocian prosperidad con ganar suficiente dinero para vivir de manera cómoda y desahogada, para poder realizar aquellas vacaciones soñadas, para tener una casa grande, un buen coche y permitirse ciertos caprichos. Y se sienten frustrados porque no lo consiguen y es cuando solicitan mentorías.

Recuerdo el caso de una mujer que siempre tenía problemas para llegar a fin de mes y vivía pendiente del estado de su cuenta bancaria con gran sufrimiento. Heredó una considerable suma de dinero y pensó que todos sus problemas se habían solucionado, se hizo freelance y empezó su emprendimiento. Al cabo de dos años se puso en contacto conmigo porque volvía a tener problemas financieros. "No lo entiendo. Estaba convencida que con la herencia querecibí, todos mis problemas se habían solucionado", repetía continuamente. Ante su sorpresa, yo le pregunté ¿Qué es para ti el dinero? ¿Cuál es la relación que tienes con el dinero?

Porque la clave está en la respuesta que demos a estas preguntas. La prosperidad no tiene relación con el dinero, sino con nuestra actitud y la relación que tengamos con el dinero.

Supongo que todas habréis oído hablar de la mentalidad de pobre y la mentalidad de rico. pues es cierto. La prosperidad no depende de cuantos ceros tenga tu cuenta bancaria, sino de tus creencias acerca del dinero.

En mis asesorías y en las formaciones a emprendedoras, enseño que para mi la prosperidad es una conducta ante la vida que tiene relación con:

  • Mis talentos y habilidades
  • Mi autoestima y empoderamiento
  • Mis patrones mentales y creencias 
  • La adecuada gestión de mis emociones

Vamos por partes:

  • Cuando me refiero a mis talentos y habilidades, estoy hablando de autoconocimiento. Tengo que saber en qué soy buena, cuáles son mis talentos y mi factor diferencial, en qué puedo aportar valor. En este punto, es muy frecuente que nos cueste identificar nuestros talentos y darles un valor porque para nosotros es algo natural. Os pongo un ejemplo, trabajé con una cocinera excelente, sus platos eran espectaculares y todos le decían que cocinaba muy bien. Pero ella le restaba importancia porque decía que era algo que había hecho desde pequeña y le salía de manera natural. Pero lo que para ella era natural, para las demás personas era excepcional. Aquella mujer tenía un don para la restauración y mi trabajo consistió en que fuera consciente de ello y lo valorara.
  • Respecto a la autoestima y empoderamiento, tiene que ver mucho con el punto anterior porque no basta con saberlo, tengo que CREERMELO. Y no estoy hablando de creermelo en el sentido de ser prepotente, sino estar convencida de que soy buena en aquello a lo que me dedico, que los productos o servicios que ofrezco realmente aportan valor y están dando una solución a los problemas y necesidades de mis clientes potenciales. Conozco profesionales que, aún siendo muy buenas, no se consideran merecedoras de cobrar un precio elevado por sus servicios o productos porque consdideran que no "lo valen", que no están suficientemente preparadas, que dudan ante las objeciones del cliente,... Volviendo al ejemplo de la cocinera, aquella mujer tuvo que aprender a valorar su cocina y a pedir un precio por sus platos. Los clientes estaban dispuestos a pagar un precio más elevado por comer en su restaurante, ¿por qué ella no le daba el valor a su cocina que si le daban sus clientes?
  • Los patrones mentales y las creencias es uno de los factores claves a trabajar. En mi anterior post Conductas que te alejan del éxito ya hice referencia a una de las principales creencias que nos impiden conseguir la prosperidad; el no merecimiento. Una creencia muy dañina que nos mantiene en una situación de mediocridad y de resignación porque pensamos que no nos merecemos algo mejor. Pero hay otras creencias que nos impiden alcanzar la prosperidad y tienen que ver con la relación que tenemos con el dinero. Creencias como que el dinero es algo sucio, que las personas ricas han hecho algo turbio para conseguirlo, que "soy pobre, pero soy feliz",... son algunas de ellas.Todos hemos sido educados en una determinada conecepción del dinero y ésta nos marca nuestra relación con el mismo. Si yo pienso que el dinero es algo sucio y que no se puede ganar de manera honrada, no me sentiré cómoda cobrando un precio elevado por mis servicios porque consideraré que estoy haciendo "algo malo". Por tanto, me resultará muy difícil tener prosperidad económica.

​           Hay autores que hablan de que todos tenemos un termostato financiero, una determinada cantidad de dinero con la que nos sentimos cómodos, aunque pasemos apuros económicos. Es como la zona de confort. Si mi termostato está en 15.000 euros anuales, aunque no llegue a final de mes, no me sentiré cómoda cobrando más por mis servicios o productos. Es más, en el caso de que por algún motivo, ingrese más dinero, como que me toque la lotería o herede un dinero (como el caso de la mujer de la que os he hablado al principio), de manera inconsciente, provocaré que mi situación económica vuelva a situarse en los 15.000 euros anuales. Por ejemplo, me gastaré el dinero en unas lujosas vacaciones, en un coche nuevo mucho más grande, etc. Es decir, derrocharé el dinero y no haré un plan estratégico para que ese dinero extra me permita lograr mi libertad financiera y no vuelva a pasar apuros económicos, Este es el motivo por el cual muchas familias humildes a las que les toca la lotería acaban al cabo de unos años arruinadas.

  • Cuando me refiero a la adecuada gestión de las emociones me estoy refiriendo al miedo a arriesgar, al miedo al éxito, a la impaciencia, a la tolerancia a la frustración, a la incertidumbre. Emprender no es fácil y se tiene que tener un buen manejo emocional para no sucumbir y abandonar al primer contratiempo.

Conductas que me alejan de la prosperidad: 

  • La falta de autoconocimiento y empoderamiento
  • La ignorancia en el sentido de falta de preparación y formación continuada
  • La falta de formación financiera
  • El conformismo y la resignación
  • Las distracciones: pasar mucho tiempo en redes sociales, mirando la televisión,...
  • Los miedos
  • Las creencias que tengo respecto al dinero
  • La falta de merecimiento

En tanto que la prosperidad es una actitud ante la vida, es la decisión y el compromiso que yo hago conmigo misma, es un aspecto que se puede trabajar y cambiar para lograr la vida que me merezco, una vida de abundancia y felicidad.

Espero que este post os sirva para reflexionar sobre la prosperidad y la relación que vosotras tenéis con el dinero y cómo esta creencia está condicionando vuestro estilo de vida. Si quieres más información o piensas que te puedo ayudar a trabajar estos temas, no dudes en contactar conmigo

¡Qué pases una feliz semana!

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Erika Paz
Es verdad y uno a veces piensa que "no puedo" o "no es para mi",hay que despertar el potencial y gozar de un mundo fabuloso, el mundo del "si puedo y lo voy a demostrar".
Gracias
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