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10 palábras tóxicas que te alejan de tu éxito

Begoña Serra Lidera tu vida con Begoña Serra
14 Oct 2019 BLOG_NUM_COMMENTS

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Las palabras que utillizamos tienen mucha más importancia de lo que creemos porque determinan nuestros pensamientos y éstos nuestras acciones

Si realmente quieres cambiar tu vida y alcanzar el éxito en cualquiera de tus facetas, bien sea personal o profesional, cuida tu lenguaje y las cosas que te dices porque puede ser que no consigas todo aquello que ansías porque te estés autolimitando.

Corrientes psicológicas como el Análisis Transaccional han demostrado que las palabras no sólo tienen una función descriptiva sino que tienen el poder de crear nuestra realidad. Utilizamos las palabras para pensar y para explicarnos la realidad y cómo nos vemos y nos sentimos, no sólo para relacionarnos con los demás sino también para relacionarnos con nosotros mismos en lo que se conoce como el diálogo interior.Constantemente y, a menudo, de manera inconsciente, nos decimos cosas como: "Seguro que no lo conseguiré", "Todo el mundo me tiene manía", "Nada me sale bien", "Mi vida es un desastre", "Tengo la culpa de que mi hijo se comporte mal en el escuela porque no paso suficiente tiempo con él".... También hay personas que se dicen frases como; "Es una gran oportunidad", "Estoy preparado para ello", "Me tengo que ocupar de los problemas que mi hijo tiene en la escuela",... ¿Véis la diferencia?

Las palabras que utilizo, la forma en la que me hablo y la interpretación que me hago de la realidad van a limitarme o van a potenciarme, van a hacer que me vea como una víctima o como una persona capaz y válida, con todo lo que ello implica a la hora de alcanzar mis objetivos y de ser feliz.

Voy a poneros un ejemplo, imaginaros dos personas que con las mismas circunstancias (más de 45 años, hipoteca, familia, facturas que pagar,...) se quedan en el paro. Una de ellas se dice: "Soy un fracasado, nunca encontraré trabajo a mi edad" y la otra se dice: "Es una gran oportunidad para emprender el negocio que siempre había deseado". ¿Cuál de ellas pensáis que tiene más probabilidades de que le vayan bien las cosas?

De hecho, un estudio realizado en la VU University de Amsterdam concluyó que las personas extravertidas y las introvertidas utilizaban palabras muy distintas. Mientras los retraídos usaban palabras como "quizás", "probablemente", "a lo mejor", los extravertidos usaban palabras que implicaban mucha más determinación y acción como "seguro que lo conseguiré", "estoy seguro de..."

Por tanto, si quieres cambiar cosas en tu vida, emprender con éxito, tener mejores relaciones sociales, sentirte más seguro y capaz y, en defenitiva, ser más feliz, tienes que desterrar de tu vocabulario todas aquellas palabras tóxicas que te limitan y te hacen sentir inferior

¿Qué entendemos por palabras tóxicas?

Por palabras tóxicas entendemos todos aquellos vocablos o expresiones que nos limitan y nos roban energía y vitalidad, haciéndonos sentir inseguros y poco capaces de lograr nuestros objetivos. 

Tienen su origen en mensajes que hemos recibido durante nuestra infancia y que hemos interiorizado como creencias o en estereotipos culturales que están condicionándonos y que conforman nuestro diálogo interior.

Como ya he comentado, muchas veces son inconscientes. Por ello, el primer paso para poder eliminiarlas es hacernos conscientes de ellas para poder cambiarlas por palabras y afirmaciones que nos capacieten y nos empoderen. Para lograrnos, tenemos que prestar atención a nuestro diálogo interior y a la manera que tenemos de hablarnos y de hablar con los demás.

Estás utilizando palabras tóxicas si...

  • Te sientes inseguro e incapaz de conseguir aquello que quieres.
  • Siempre te sientes inferior a los demás o acomplejado.
  • Te ves como una víctima y piensas que los demás te tienen manía.
  • Culpas a los demás de cuanto te sucede.
  • Te ves como un fracasado.
  • No te atreves a perseguir tus sueños.
  • Piensas ue nunca vas a poder cambiar o conseguir aquello que deseas.

10 palabras tóxicas que tienes que eliminar de tu vocabulario

  • Culpa

La palabra culpa o culapabilidad muy propia de nuestra cutltura tiene una gran carga negativa porque implica pensar que hay algo en nosostros que está mal y que no es merecedor de compasión y afecto, repercutiendo directamente en nuestra autoestima y en nuestra valía como personas. Al sentirnos culpables, nos sentimos menos dignos y tendemos a castigarnos porque pensamos que nos lo merecemos y buscamos una manera de redención.

Yo animo a las personas a cambiar la palabra culpa por responsabilidad. Cuando admitimos la responsabiidad de nuestras decisones o actos, estamos diciendo que hemos hecho alguna cosa mal, nos referimos a nuestra conducta, dejando intacto el valor intrínseco que tenemos como persona y, por lo tanto, salvaguardando nuestra dignidad y nuestra autoestima.

  • Fracaso

El fracaso tiene una connotación de derrota, de que no valemos o no somos suficientes y, por tanto, nos puede llevar al victimismo o a la pasividad porque tendremos miedo de volvera intentarlo por miedo a volver a fracasar. Fracasar lo asociamos a error y a equivocación porque lo vemos como algo personal. En consulta escucho "Es que soy un fracasado", cuando en realidad, lo adecuado sería decir "Este proyecto ha fracasado". 

Fracasar es algo normal que forma parte de la vida porque somos seres hunamos que nos equivocamos, que no lo sabemos todo, que podemos tener un mal día, que a veces tomamos malas decisiones,...

Lo sano es ver el fracaso como una oportunidad de aprendizaje, como una ocasión para aprender cosas nuevas, para crecer y evolucionar. Por tanto, no hables en términos de fracaso, sino de aprendizaje.

  • Preocupación

En mi post Los seis ladrones de nuestra felicidad ya hablé de la preocupación. Estar constantemente, hablando o pensando en lo que nos preocupa nos roba mucha energía y vitalidad, impidiéndonos estar en el presente y restándonos creatividad. Nos hace estar ansiosos y en estado de alerta, anticiàndonos a algo que probablemente no sucederá o no como nos lo imaginamos.

En lugar de usar la palabra preocupación, te animo a que uses la palabra ocupación. No es lo mismo que te digas "Estoy preocupada por si me quedo sin trabajo" que decirte "Si me despiden, ya me ocuparé de buscar otro empleo o de ver qué posibilidades tengo".

  • Tengo que o debo

La palabra “deber” es una de las que más limita y condiciona provocándonos un sentimineto de culpa cuando no queremos hacer algo. Vivimos en una sociedad en la que hay muchas imposicioes, "tienes que ser perfecto", "tienes que ser una buena madre", ""tienes que ser fuerte",... que muchas veces va en contra de nuestros propios deseos. A lo largo de mi trayectoria persona, he tratado a mychas personas que se sienten frustradas con sus vidas porque siempre han antepuesto el "debo" al "quiero".

Os animo a que nos escuchemos y a que hagamos las cosas que realmente queremos, aquello que nos hace felices y nos motiva. Evidentemente, habrá tareas o actividades que "tenemos que hacer" y que no nos agradan pero que no podemos obviar, en este supuesto os propongo que le busquemos un sentido que nos haga sentir bien. Os pongo un ejemplo, imaginemos que no te gusta cocinar pero la realidad es que "tienes que hacerlo", en lugar de verlo como una obligación, podemos enfocarnos en lo positivo que tiene como el hecho de que nos gusta cuidarnos y comer de manera saludable y también colaborar al bienestar de nuestra familia.

  • Todo, siempre, nunca, jamás,... 

Evitemos las generalizaciones porque tienen un peso abrumador y nos incapacitan totalmente. Conozco a personas que afirman "Todo me sale mal", "Jamás lo conseguiré". Son personas muy negativas que con este tipo de pensamiento, se cierran todas las puertas y no ven ninguna posibilidad. Ante estas afirmaciones categóricas, yo les confronto diciéndoles "Es imposible que todo te salga mal". Recordmos que, por ejemplo, podemos tener problemas con nuestra pareja, pero probablenente nos vaya bien en nuestro trabajo, gocemos de buena salud y tengamos buenos amigos. Por tanto, no todo nos va mal. 

No podemos confundir el TODO con las PARTES, porque si no perdemos la objetividad y caemos en pensamientos y conductas totalmente derrotistas y victimistas.

  • Problema

Cuando hablamos de problemas lo asociamos con obstáculos e impedimentos y nuestro cerebro se pone en estado de alerta porque se siente amenazado, provocándonos anisedad y estrés y podiendo llegar a bloquearnos y a inmovilizarnos. 

No es lo mismo que te digas "Tengo un problema" que "Tengo un asunto del que ocuparme". En este último caso, la situación será la misma pero pongo el foco en las posibiidades, en un reto a superar y en una oportunidad para probar cosas nuevas y ser creativo.

  • Algún dia lo haré

Milton Erickson afirmó que “una meta sin una fecha es solo un sueño”.  Cuando una persona afirma "algún día lo haré", lo que realmente está diciendo es que no va a perseguir sus sueños porque tiene miedo a salir de su zona de confort, que no confía en sus capacidades y que prefiere quedarse donde está.

"Algún dia lo haré" es una manera de justificarnos y de autoengañarnos por nuestra pasividad y, si no tomamos conciencia de ello, ese día probablemente nunca llegará.

  • Esto es imposible

Si algo me digo que es imposible, ¿para qué intentarlo?  Es otra de las justificaciones para no pasar a la acción y que sigue escondiendo el miedo a salir de la zona de confort, a arriesgar y de confiar en nuestras propias capacidades.

Tenemos que aprender a desarrollar un pensamiento realista y ver la vida en términos de posibilidades. Tal vez algo sea difícil o poco probable pero eso no signigica que sea imposible, sino que tenemos que probar cosas nuevas para intentarlo. Si ya le ponemos a priori la etiqueta de imposible, nos cerraremos la posibilidad a cualquier iniciativa.

  • Yo soy así

"Yo soy así y nunca cambiaré" es una frase que he escuchado muchas veces y que niega toda oportunidad de cambio y de evolución. Es una de las peores creencias limitantes porque la persona lo vive como una condena. 

Creer que soy así y que nunca cambiaré implica creer que mis circunstancias previas, mi infancia, mi pasado,,,, determina mi presente y mi futuro y que, por tanto, haga lo que haga, nunca podré conseguir mis objetivos ni ser feliz. Este tipo de pensamiento y diálogo tóxico genera mucho sufrimiento a la persona.

Todos tenemos la capacidad de cambiar, de crecer y de evolucionar. 

  • No puedo

Cuando me digo "No puedo", mi cerebro se bloquea y es incapaz de pasar a la acción.

El trasfondo de esta palabra es una falta de seguridad y de autoconfianza en los propios recursos y habilidades.

Todas estas palabras y expresiones tóxicas nos debilitan y nos limitan, alejándonos de nuestro éxito y de nuestra felicidad

Tomar consciencia de ellas es el primer paso para poder eliminarlas de nuestro vocabulario y cambiarlas por palabras más capacitadoras que nos empoderen y nos hagan ganar en confianza y en seguridad en nosotros mismos.

Por ello, te animo que durante esta semana te hagas consciente de tu diálogo interior y te fijes en las palabras que usas y en cómo te hablas a ti mismo y si detectas alguna de estas palabras o similares, las cambies por palabras más positivas.

¿Aceptas el reto?  Reuerda que la mente y las palabras que usamos son muy poderosas, pero que nosotros podemos escoger la manera que tenemos de relacionarnos con nostros mismos. Se trata de tomar consciencia y ser perseverante, los beneficios son extraordinarios porque ganarás en confianza en ti mismo y podrás lograr aquello que te propongas.

Y si necesitas ayuda en este proceso, no dudes en contactar conmigo.  Estaré encantada de ayudarte.

Te deseo una feliz semana.

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