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Prepara tu casa para que el frío no se note en las facturas

Comparador HelpMyCash La portada financiera
18 Oct 2018 BLOG_NUM_COMMENTS

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El frío ha llegado y con él, la ropa de invierno. Chaquetas, bufandas y botas son algunas de las piezas que vuelven a ocupar la parte delantera de nuestro armario. Pero ¿nos hemos preocupado solo de cambiar el armario o también de adecuar nuestra casa? ¿Podemos hacer algo para que sea más confortable y que la factura de luz no se encarezca con el mal tiempo? Desde HelpMyCash hacemos un breve repaso de los trucos que nos permiten que el cambio de estación no se note (tanto) en el recibo a final de mes.

Saca la ropa de invierno para tu vivienda

Renovar el armario es todo un clásico de los cambios de estación. Aunque con el cambio climático cada vez nos toca tener ropa más variada a mano, lo cierto es que las prendas más cálidas no pasan a primera línea hasta bien entrado noviembre. Pero ¿hacemos lo mismo con la ropa de nuestra casa?

Las sábanas y las colchas de la cama son de esas prendas con las que vestimos nuestra casa y que pueden ayudarnos a contrarrestar el frío. Así, ahora que empiezan a bajar las temperaturas, podemos recuperar el nórdico de entretiempo. También las colchas más tupidas pueden ser una solución intermedia si solo tenemos un nórdico gordo.

Al igual que la ropa de cama se actualiza con la estación del año, podemos hacer lo mismo con las cortinas. Si en verano pensamos en visillos finos y en materiales como el algodón para las caídas, en invierno es interesante apostar por telas más gruesas que retengan el calor de las habitaciones.

Si nos gusta la decoración, no podemos olvidarnos de los pequeños detalles como los cojines o las mantas pequeñas para el sofá. Con estos pequeños gestos no solo podemos renovar nuestro hogar, sino que lo podemos hacer más cálido en invierno (o fresco en verano).

Engaña a tu mente con estilo

Las redes sociales han provocado que muchos cojamos ideas para actualizar nuestro peinado o darle un aire chic a nuestro look de oficina. Pero no queda ahí la cosa. Si nos motiva la decoración la red puede ser la mejor fuente de inspiración. Y sí, un buen uso de ciertos elementos puede engañar a nuestra mente para que las habitaciones resulten más cálidas.

El truco más concurrido es el uso colores cálidos. Naranjas, rojos o fresas son alguno de los tonos que podemos utilizar en la ropa de cama para darle un toque más agradable a la estancia. De igual forma, estos colores combinados con toques dorados, cobres o la propia madera pueden resultar muy interesantes para salones o salas de estar.

Si queremos ahorrar todo el año, lo más interesante es apostar por tener un color neutro en las paredes (gris, beige o el propio blanco, por ejemplo) y añadir pinceladas de color en elementos decorativos como cojines, corre mesas, marcos de fotografías, flores... De esta forma, podremos actualizar el estilo de nuestra casa cada temporada sin gastar demasiado dinero, a la par que conseguimos esta sensación de calidez (o frescor) según los elementos que pongamos en cada estación.

Calienta tu casa sin gastar un céntimo

Actualizando la decoración y la ropa de cama podemos conseguir engañar a nuestro cuerpo para gastar un poco menos en calefacción. Algo similar podemos conseguir a través de la comida. Ahora bien, esto no implica que podamos prescindir por completo de ciertos aparatos eléctricos o que vayamos a notar un ahorro inmenso. Para ello, deberemos ir directamente al foco del problema: nuestro consumo.

Lo principal es no utilizar los electrodomésticos de forma imprudente. Por ejemplo, no dejar luces encendidas cuando no estamos en las habitaciones o utilizar programas ecológicos en la lavadora o el lavavajillas son un básico para ahorrar todo el año. Ahora bien, si nos centramos en el frío, debemos tener cuidado con los aparatos de climatización. Al fin y al cabo, es invierno y existen pijamas y batines con los que contrarrestar el frío típico de la época. En definitiva, es hora de guardar la ropa de verano para evitar pagar de más en calefacción.

Por otro lado, no debemos pasar por alto que podemos ganar unos grados de temperatura sin gastar dinero. ¿El truco? Subir las persianas y correr las cortinas durante el día, de esta forma el sol calentará la estancia. Eso sí, en cuanto llegue la tarde es recomendable hacer la acción contraria, de modo que preservemos el calor conseguido.

En definitiva, con un poco de gracia y haciendo un uso coherente de los electrodomésticos, lograremos tener bajo control nuestras facturas de luz y gas este invierno.

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