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Historia del pantalón para mujer.

María Gondar La mejor defensa es un buen vestido
25 Dec 2017 BLOG_NUM_COMMENTS

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Si eres mujer y has comenzado a leer este artículo, te pregunto: cuando te pones pantalón, ¿lo haces por comodidad, por estética, por ambas cosas? Sea cual sea la razón y, a no ser que se trate de un uniforme -ya sea escolar, religioso o profesional-, seguramente has escogido voluntariamente tu ropa. Hoy en día, casi todas, podemos elegir si poner falda o pantalón, sin tener que justificarnos o solicitar un permiso, por ejemplo, a la policía; pero, por increíble que parezca, no siempre ha sido así.
De todas formas, aunque ambos sexos tenemos dos piernas y que hoy por hoy el uso de esta prenda está aparentemente normalizado, todavía persiste la idea de verlo como algo masculino y asociado al poder -aún es frecuente el uso de la expresión « ser quien lleva los pantalones en casa», haciendo referencia al mando, a la toma de decisiones-.

En esta entrada al blog repasaremos los orígenes del pantalón femenino, las censuras y la lucha de muchas mujeres por la igualdad de derechos. Su uso y, sobre todo, su "no uso" ha tenido mucho que ver con la política y con el machismo.
También veremos diferentes tipos de pantalones -ya que esto es un blog de Moda-, cómo han ido evolucionando y algunas propuestas de diseñadores actuales.

¿Sabías qué...?

En su libro Une histoire politique du pantalon, Christine Bard explica cómo la palabra pantalón viene del sobrenombre dado a los venecianos, pantaloni, por el culto que profesaban a San Pantaleone, adeptos a los culottes largos y ajustados.

 

PERSIA:

Los primeros pantalones femeninos conocidos aparecen en Persia, en el 539 a.C. Las mujeres llevan, al igual que los hombres, una túnica abierta ajustada con cinturón, y debajo pantalones.
En La guerra en el mundo antiguo, Philip de Souza explica cómo esta vestimenta persa influye en el concepto griego de lo que parece oriental, y cuando representan, por ejemplo, a diosas amazonas, utilizan esta vestimenta.
Aquí vemos un vaso griego que representa a Pentesilea, reina amazona, luchando con Aquiles, del pintor Exequias, siglo XI a. C, pintada con un pantalón ajustado bajo la túnica.

] Aquiles matando a Pentesilea. Ella está representada con pantalones.

ÉGALITÉ?

En Francia, durante la Revolución (1789), aparece el pantalón, pero como un símbolo revolucionario, no como prenda para mujer. Lo utilizan los prorrevolucionarios, y se convierte en símbolo de la ciudadanía. En 1793 se promulga que «cada uno es libre de llevar la ropa o los ornamentos de su sexo que le convengan», de modo que con este matiz «de su sexo» , por ley, se establece una forma de vestir para hombres y otra para mujeres. Liberté, égalité e fraternité, pero no para la mujer. Sin derecho a voto, sin formar parte de la ciudadanía, sin poder vestirse como desea, es como resulta la mujer de esta Revolución... Así que, aunque los pantalones sólo son ropa, la lucha por poder usarlos, representa también la lucha por la igualdad de derechos.

La pintora Rosa Bonheur (Burdeos, 1822-Thomery, 1899), conocida por retratar animales, asiste como oyente a clases de anatomía veterinaria en la universidad, y frecuenta mataderos y ferias de ganado para tomar apuntes para sus pinturas. Para visitar estas ferias solicita a la Prefectura de París -ciudad a la que se muda su familia cuando cuenta 14 años- un permiso especial que le es concedido: poder llevar pantalones. Se trata de un permiso de disfraz, renovable cada seis años.

Feria de caballos, de Rosa Bonheur.

 

En este siglo XIX, las mujeres estadounidenses de los ranchos comienzan también a utilizarlos para montar a caballo.
En 1873, en plena época de la fiebre del oro en el Oeste de EEUU, Levi Strauss y Jacob Davis patentan los vaqueros, con lona de color café que se empleaba para fabricar toldos y carpas. Los primeros no llevan bolsillos. Su nombre jean deriva de la palabra Jeane y Gênes, términos franceses para designar Génova, de donde es traída esta loneta, que comienza a fabricarse en Turín en el siglo XV  y es exportado a través del puerto de la República Marítima de Génova. En esta época es común dar a los tejidos el nombre del lugar de producción. En el siglo XVI su Marina la utiliza para las velas de los barcos y las ropas de sus marineros.

No puedo olvidarme de mencionar a Amelia Bloomer (New York 1818-Iowa 1894).

Esta empleada de correos, animada por su marido, edita la revista feminista The Lily, donde, entre otros temas, expresa su deseo de reformar la vestimenta de mujer, para que sea menos opresora. En 1851, la activista Libby Miller crea unos bombachos de estilo oriental, que se cubren con un vestido o falda corta. La actriz y novelista Fanny Kemble los presenta en público, y Amelia Bloomer, al enterarse, decide promocionarlos en su revista. La prenda pasa a ser conocida como Bloomers o the Bloomer Costume.

En 1892 y 1909, en París, se suaviza el decreto de la Revolución de 1800 en el que se prohibe el uso de pantalones a las mujeres, y se autoriza a llevarlos primero para montar a caballo y después también para ir en bici, siempre bajo autorización de la prefectura y con un certificado de buena salud. En 1920 se amplía el derecho a llevarlos también para hacer esquí y jugar al golf, o como ropa interior. La primera mujer en solicitar la derogación de esta prohibición es Marie-Rose Astié de Valsayre, dirigiéndose a los diputados mediante una carta, en 1887, pero, sorprendentemente, a pesar del uso habitual del pantalón por parte de las mujeres, y que la mayoría de las parisinas desconocen que es ilegal, no es hasta 2013 que se deroga definitivemente, tras la petición del senador de la Côte d”Or Alain Houpert.

"Je suis ton égale"

Volviendo al 1920, es imperativo recordar a la psiquiatra (primera mujer que trabaja como interna en Psiquiatría), política y activista pro derechos de la mujer, Madeleine Pelletier, a quien sus camaradas  le reprochan que lleve el pelo corto y use pantalón -además lo hace sin solicitar el permiso a la Prefectura-, y a lo que ella contesta: «mi traje dice al hombre, soy tu igual»

Madeleine Pelletier.

En los años 30, actrices como Marlène Dietrich o Katherine Hepburn posan para fotos en pantalones, lo que ayuda a que su uso se normalice un poco.

Durante la II Guerra Mundial, debido al racionamiento de ropa, las mujeres comienzan a llevar los pantalones de sus maridos cuando ocupan sus puestos en las fábricas.
Las mujeres pilotos del ejército también los utilizan.
Esta fotografía con las pilotos caminando, los aviones al fondo, de pantalones y cazadora aviador es preciosa; de hecho es un look muy repetido y reinventado en pasarelas.

Con el Plan Marshall (ayuda para la reconstrucción de Europa tras la guerra, firmado en 1947), el vaquero deja de ser de uso exclusivo para mineros, al incluirse los blue jeans en las cestas de víveres que se envían a los campamentos militares.
Algunas mujeres hippies comienzan a utilizar los vaqueros rotos de sus padres o hermanos, durante los 60, como rechazo a la ropa formal y a la moda que diferencia clases sociales.

André Courrèges hace del pantalón femenino un objeto de moda en el 60.
Seis años después, Yves Saint Laurent presenta su tailleur smoking para mujer, un traje de chaqueta con pantalón, y que, gracias a actrices como Catherine Deneuve, supone un punto de inflexión. El pantalón se convierte en una prenda popular. Aumenta también la creatividad en esta prenda: pantalones campana, brocados, pintados...

Mi madre (Cruz Costa, la primera empezando por la derecha) y sus amigas, en el verano de 1975, con pantalones vaqueros acampanados.

En la década de los 80 comienzan los lavados químicos para los tejanos, convirtiéndose en símbolo del punk o del heavy metal, y en los 90 su uso se populariza a nivel internacional.
El traje de chaqueta con pantalón forma parte de muchos uniformes de trabajo, para oficinas, para dependientas de comercios, supermercados, etcétera.
Hoy en día, aunque no es lo más popular, también se utiliza para fiestas o ceremonias.
Algunas mujeres escogen pantalón para su boda. Quizás estés pensando en un smoking blanco, pero en realidad, hay muchísimas más opciones. Diseñadores como Krikor Jabotian o Ashi Studio proponen trajes de novia con pantalón de alta costura con diferentes formas. En Óscar de la Renta y Armani apuestan a menudo por el pantalón, sea para fiesta o para costume tailleur.

Novia de Ashi Studio.

Diseño de Cruz Costa.

Para concluir, recordar y agradecer la lucha y osadía de todas las mujeres que pelearon por la igualdad de derechos, también en el vestir, que soportaron burlas y se negaron a aceptar las normas. Escribo vestida con unos vaqueros y,después de haberme documentado para este artículo, los siento diferente. Quiero aclarar, también, que he decidido obviar los vetos religiosos, pasados y actuales, al pantalón femenino, porque mi intención era hacer simplemente un resumen de la historia de esta prenda, pero el leer todos estos datos, me he sentido obligada a modificar la idea inicial y dedicárselo a todas las mujeres que han trabajado y trabajan por hacernos la vida más fácil y justa a las demás. Un pequeñito homenaje. Espero que sientas lo mismo. Gracias por la lectura y hasta el próximo post.

María Gondar para el Blog de Womenalia.

BIBLIOGRAFÍA:
- apccuam.wordpress. «Pentesilea»
- La guerra en el mundo antiguo, de Philip de Souza.
- Une histoire politique du pantalon, de Christine Bard.
- www.ellitoral.com. «El pantalón, la prenda que marcó otra historia».
- Christine Bard, «Le droit au pantalon. Du pittoresque au symbolique», La Vie des idées, 1er mars 2013. ISSN: 2105-3030. URL: http://www.laviedesidées.fr/Le-droit-au-pantalon.html
- ninapenya.wordpress.com. «Cuestión de pantalones».
- www.elmundo.es. «París deja de prohibir el look garçon».
- www.elespanol.com. «Rosa Bonheur; la pintora que pidió permiso para vestir pantalones».
- laaletheiadezorba.wordpress.com. «Una revolución sin pantalones. Un viaje por la historia del vestido».
- wikipedia.es. «Amelia Bloomer».
- www.miningpress.com. «Jeans: el aporte minero a la historia de la moda».
- Pinterest.com.

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