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Qué tipos de incontinencia urinaria existen

Aitana García Uriarte La era digital
20 May 2015 BLOG_NUM_COMMENTS

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Sufrir incontinencia urinaria o pérdidas leves de orina conforme nos hacemos mayores es algo mucho más común de lo que creemos. Las razones pueden ser muchas, siendo la pérdida de fuerza en el suelo pélvico una de las más importantes. No obstante, podemos determinar distintos tipos de incontinencia urinaria en función de las causas que la provocan. La diferenciación de los distintos tipos de incontinencia es un punto clave para un adecuado tratamiento, higiene y cuidado de la incontinencia urinaria.

Incontinencia de esfuerzo

El primer tipo de incontinencia urinaria es precisamente la que se debe al factor que antes comentábamos, la debilidad del suelo pélvico o musculatura perineal. A este tipo de incontinencia también se la denomina "debilidad vesical" y se trata de un problema mecánico, ya que la fuerza de los músculos ubicados en la base de la uretra se vuelve insuficiente para retener la orina.

De este modo podemos experimentar pequeñas pérdidas de orina al reír, estornudar o realizar algún movimiento intenso con el cuerpo. Este esfuerzo nos llevará a aumentar la presión sobre el abdomen y por lo tanto en la vejiga, si la fuerza de esta presión es mayor a la capacidad de nuestro perineo se escaparán pequeñas cantidades de orina sin que nosotros lo podamos controlar.

Incontinencia de urgencia

Este tipo de incontinencia urinaria, también conocida como "urgencia miccional", hace referencia a una necesidad instantánea e intensa de orinar. La necesidad aparece tan de golpe que el sujeto que la padece no tiene tiempo de reaccionar y acudir al baño. La incontinencia de urgencia puede darse en forma motora o forma sensitiva.

Cuando hablamos de la forma motora, la incontinencia viene provocada por una hiperexcitabilidad estructural de la pared vesical que cumple la función de evacuar la orina. En los sujetos expuestos a mucho estrés psíquico suele suceder que esta pared se contraiga demasiado a menudo y de forma excesiva, provocando ganas de orinar a pesar de tener la vejiga prácticamente vacía.

La forma sensitiva de la incontinencia de urgencia, sin embargo, se debe a una irritación patológica de la mucosa vesical, lo que puede provocar una apertura en el cuello de la vejiga y un relajamiento del esfínter. Dicha irritación puede darse por causas tan diversas como una infección de orina, tumores o cálculos vesicales, problemas de próstata, etcétera.

Incontinencia por rebosamiento

Este tipo de incontinencia suele suceder cuando la uretra se estrecha, provocado por una hipertrofia prostática senil por ejemplo, por lo que la mayoría de este tipo de incontinencia suele suceder entre los hombres.

En estos casos la uretra se encuentra bloqueada, lo que genera una acumulación de la orina en la vejiga. La presión intravesical hace que la orina se escape por la estrecha uretra constantemente, gota a gota. La solución a este tipo de incontinencia suele consistir en eliminar el obstáculo que bloquea la uretra, por lo que se suele extraer la próstata a través de una intervención quirúrgica.

La incontinencia por rebosamiento también puede darse entre mujeres cuando la causa es la flacidez del músculo vesical, que incapaz de contraerse lo suficiente produce unas pérdidas permanentes.

Como veis, la incontinencia urinaria puede ser producida por causas muy diversas. Conocer y entender el tipo de incontinencia que padecemos es crucial a la hora de asegurar un buen tratamiento y, por lo tanto, el mantenimiento de nuestra calidad de vida.

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