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Por qué debo planificar mi estrategia empresarial

Aitana García Uriarte La era digital
29 Apr 2015 BLOG_NUM_COMMENTS

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Tenemos una idea de negocio: ¿Cómo llevarla a cabo? Esa es la primera pregunta que un buen emprendedor debe hacerse y por lo que la formación en áreas de estudio como los executive MBA a distancia ganan peso ante el amateurismo que, pese a la ilusión que supone llevar a cabo tu negocio, no es suficiente para un ecosistema tan competitivo como el empresarial que necesita conocerse a fondo.

Es por ello por lo que una buena planificación, un buen proyecto redactado paso a paso a modo de "cuaderno de bitácora" se presenta vital no sólo para usarse como guía, sino para poder ser presentado ante posibles inversores, fuentes de financiación etc. y que den credibilidad y estabilidad al proyecto.

El Plan de Marketing: tu guía paso a paso

Tenemos un dinerillo ahorrado, una idea, dónde llevarla a cabo, un nicho de negocio a cubrir... pero, o no sabemos por dónde empezar, o lo hacemos a palos de ciego sin saber y en ocasiones sin esperar resultados, ya que ni siquiera llevamos el control de lo que vamos haciendo. El entusiasmo por emprender nos ciega y eso nos lleva a errores como el no planificar correctamente.

"En muchas ocasiones los emprendedores tienen los ingredientes para alcanzar el éxito pero no la receta"

Es por ello por lo que el Plan de Marketing se presenta como la herramienta fundamental (y fundacional) de todo empresario a la hora de plasmar su proyecto. Pero, ¿Qué debe contener esta guía?

Un buen plan de Marketing debe contener las razones por las cuales nos hemos aventurado a emprender. Un negocio no es adecuado si al leer su plan de marketing no transmite pasión ni sensación de éxito. Sabes que tu plan de marketing y por tanto tu línea de negocio es buena cuando al mostrarlo, el lector no duda en querer ser partícipe o inversor del proyecto.

Es por esta razón por lo que todo buen Plan de Marketing se inicia con los motivos de la línea de negocio. A éste le deben continuar los conceptos clásicos que en toda escuela de negocios se aprenden: el análisis DAFO (oportunidades, amenazas, fortalezas y debilidades), el marketing mix (product, place, price, promotion), datos relevantes sobre la empresa como el porcentaje de público objetivo al que se dirige, estudio de la zona/nicho en el que se enmarca... imagen corporativa y marca en las redes sociales y canales de distribución, estrategias y acciones de comunicación así como de fidelización de clientes.

En definitiva nuestro Plan de Marketing debe ser nuestra "Biblia", a dónde acudir si nos encontramos con una oportunidad o una amenaza, y debe ser lo suficientemente bueno como para describir un plan de acción concreto.

El Plan Financiero: tu carta de presentación

La planificación de nuestra idea no acaba con el Plan de Marketing. Otro punto a tener en cuenta es el Plan Financiero. "Poderoso caballero es don dinero" y por ello merece su capítulo aparte. Un capítulo donde se recoja todo de lo que se dispone, de lo que se puede disponer en un futuro, los gastos fijos, los estipulados e incluso márgenes que nos permitan predecir con cierta proximidad las ganancias y pérdidas.

Este plan no sólo nos evitará gastos innecesarios ni esfuerzos sin recompensas, sino que nos servirá como aval ante la posible necesidad de buscar financiación externa. Ya sea a miembros cercanos (las 3Fs: Family, Fools & Friends), inversores o entidades bancarias que, ante los datos podrán tener una posición más objetiva a la hora de proporcionar una mayor suma de capitales.

En definitiva una buena idea puede rondar la cabeza, pero como en la literatura, no es hasta que se plasma en el papel cuando comienza a tomar forma. Por ello, nada mejor que pisar sobre tierra firme y blindar nuestros planes empresariales.

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