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El perfil de la mujer independiente de este siglo

Aitana García Uriarte La era digital
26 Oct 2015 BLOG_NUM_COMMENTS

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Mucho se habla del papel de la mujer a día de hoy: ya sea desde perspectivas feministas, de igualdad de derechos, machistas o simplemente como el pilar básico que supone para la sociedad hoy día, donde no hay límites impuestos por motivos de género.

El siglo XX sin duda fue el siglo de la mujer: a comienzos de la pasada centuria la mujer vivía inmersa en un segundo plano siempre a la sombra del hombre y siempre con la labor de satisfacer todas sus necesidades. Por suerte, a medida que fueron avanzando las décadas, fue abriéndose cada vez más no sólo la concesión de derechos, sino el debate de por qué una mujer tiene que tener menos privilegios que un hombre. Las cartas se pusieron sobre la mesa y podemos afirmar que a finales del siglo pasado el tabú estaba casi eliminado por completo.

Ahora, desde la perspectiva de década y media después de iniciar el siglo XXI, ¿Cuál es el perfil de la mujer independiente?

No lucha por sus derechos: los reclama

El debate sobre si la mujer que lucha por sus derechos es una feminista está superado. A día de hoy una mujer que reclama lo que legítimamente es suyo no es considerada una radical, sino una persona sensata que no ve lógica ciertas situaciones y por ello las denuncia.

Tenemos el caso reciente de la actriz Jennifer Lawrence, que a pesar de ser de las actrices mejores pagadas en Hollywood, vio como sus compañeros de reparto de la película "La Gran Estafa Americana" (por la cual incluso recibió el Oscar a la mejor actriz) cobraron más que ella. Lejos de asumir que la industria funciona de esa manera, denunció públicamente los hechos llegando a afirmar que no participará en ninguna película por la cual cobre menos que sus compañeros por el mismo trabajo.

No sigue padrones de conducta impuestos

A día de hoy la naturalidad es el único patrón existente: de igual forma que nadie se alarma por ver un "look punk" como ocurría a finales de los años 70, nadie se alarma por ver a una mujer vestir como quiere, acudiendo a donde quiere y sin necesidad de ir "escoltada" por un hombre.

"A día de hoy, a quienes se le increpan son a los que critican estas conductas y no a la mujer, que es dueña de sus propias decisiones"

Existen incluso servicios específicos que fomentan la conquista de antiguos clichés, como agencias encargadas de proporcionar los medios para que la mujer se tome sus vacaciones sola, dándole un ambiente relajado y rodeado de otras mujeres con las mismas necesidades de desconexión.

No le faltan apoyos

Volviendo al caso Jennifer Lawrence, a día de hoy pese a que habláramos de sumas millonarias de dinero pese a ser menos de lo que cobraba el resto, a nadie se le ocurriría discutir la postura: es un hecho de que se ha actuado de forma machista y esa actitud no tiene cabida en pleno S. XXI.

Por ello, la mujer que se ve indefensa ante una situación de discriminación, no tiene por qué acudir a la opinión pública: esta la respalda sin condiciones.

No baja la guardia

Todos estos puntos refieren a una sociedad avanzada en derechos sociales en el S.XXI, pero la mujer de hoy día es consciente que queda mucho camino por recorrer en su propia sociedad y en otras donde aún existe discriminación.

La mujer a día de hoy no vive condicionada, pero no olvida de donde viene y todo el camino recorrido y que queda por recorrer

En temas sociales, ya sea referente a machismo o a cualquier otra discriminación, nunca hay que bajar la guardia ni considerar que cada derecho ganado es una concesión: es una obligación de la sociedad.

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