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El Branded content en la estrategia de marca

Aitana García Uriarte La era digital
30 Jul 2015 BLOG_NUM_COMMENTS

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<p>La creación y desarrollo de marcas durante el siglo XX era bien distinta a la actual. Si bien, en el siglo pasado los medios de comunicación se contaban con los dedos de las manos. Además, el público no estaba tan saturado de las estrategias publicitarias agresivas llevadas a cabo por aquel entonces, precisamente por el hecho de ser novedosas. Crear una marca y colocarla en el epicentro de la mente del consumidor era la principal tarea de los publicistas de entonces, que no se preocupaban en establecer estrategias de branding corporativo sólidas. La principal ocupación de éstos era posicionar un determinado producto en la mente del consumidor, más que en su corazón. Por eso, después de años de publicidad intrusiva y de poco cuidado de la identidad corporativa, donde la inmediatez de los resultados era lo primordial, han aparecido nuevas formas de marketing. En la actualidad, las campañas publicitarias son más personalizadas y con un valor añadido que las diferencia de la competencia.</p><p><strong>Requisitos para una estrategia publicitaria en el siglo XXI</strong></p><p>La publicidad en su sentido más genérico es un elemento clave para todas las marcas. De ahí que sea uno de los elementos que la disciplina del <a href="http://colemancbx.com/">branding</a> debe abordar a la hora de diseñar una identidad corporativa. Los mensajes que se lanzarán al exterior formarán parte de la estrategia de comunicación y marketing corporativo, pero sobre todo formarán parte de la imagen mental que los usuarios crearán en sus mentes sobre una determinada compañía. De ahí la importancia de tener en cuenta lo que ha venido a llamarse, dentro del branding corporativo, como branded content. O lo que es lo mismo, una publicidad con valor añadido.</p><p>1. Antes de iniciar cualquier campaña publicitaria, es necesario haber posicionado en el mercado de forma eficiente a una marca. La forma de conseguirlo es mediante el diseño de una hoja de ruta basada en un branding corporativo acorde a los valores que desean transmitirse.</p><p>2. Apostar por una comunicación no intrusiva: donde el contenido de valor sea la principal baza comunicativa y la estructura sobre la que se debe persuadir al consumidor de la idoneidad de una marca.</p><p>3. Proteger la consistencia de esa comunicación: la comunicación de marca debe ser coherente a lo largo del tiempo. De ahí la importancia de realizar un estudio previo de branding para saber qué queremos posicionar y los valores que una marca debe transmitir. Una vez identificados, la publicidad a través del concepto branded content debe ser fiel a esos principios y evitar las contradicciones.</p><p>4. Ir más allá del impacto: conseguir que un usuario haga click en algún enlace es positivo, ya que se ha llamado su atención. Pero una vez dentro de la página de destino, una marca debe ofrecer otro tipo de sugerencias y experiencias de calidad para conseguir finalizar la compra. Y, lo más importante, fidelizar al consumidor.</p><p>5. Creación de contenido útil: el marketing de contenidos, por ejemplo, supone un valor añadido al que los usuarios se muestran receptivos. Gracias a este tipo de estrategia de marca, podremos canalizar tráfico a nuestras páginas de destino y mejorar la reputación de la marca con el boca a boca.</p><p>En definitiva, el branding estratégico no solo está relacionado con aspectos visibles de la marca. También lo está con los aspectos emocionales y comunicativos, de los que depende en gran parte la conformación de una reputación favorable entre el público</p>
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