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Consejos para mejorar el rendimiento de los trabajadores

Aitana García Uriarte La era digital
25 May 2017 BLOG_NUM_COMMENTS

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El control del absentismo laboral no consiste únicamente en detectar aquellos empleados que abusan de las medidas y facilidades para poder disponer de días sin presentarse en el puesto de trabajo. El control del absentismo laboral debe ir más allá y no ser una simple medida disuasoria, sino una herramienta para detectar en qué fallamos como empresarios y cómo podemos mejorar las condiciones de nuestros empleados para que se sientan en todo momento con la actitud y predisposición de ser productivos. ¿Cómo podemos mejorar el rendimiento de nuestros empleados?

Busca la forma de medir la productividad, no de controlarla

El principal problema de sistemas como los de control presencial es que están erróneamente estigmatizados de cara a los empleados como medidas de control, y no como lo que realmente son, que no es otra cosa que una forma de conocer y medir cómo y cuándo mejorar la productividad acorde al trabajo óptimo de cada empleado.

Tomar estas herramientas como una forma de saber si X empleado cubre sus horas de contrato es reducir a la mínima expresión la funcionalidad de estos sistemas.

Por el contrario, atender a todos los informes y a las distintas formas de medir la presencia del empleado en su puesto de trabajo, supone poder saber si X empleado resulta más productivo a X horas, si le es útil el horario propuesto, si se le debe dar la oportunidad de acceder a opciones como el teletrabajo, etc.

El principal problema de tomar estos softwares como medidas de control o medidas disuasorias ante el absentismo es que, las empresas que lo toman de esta forma no resultan unas empresas flexibles, y a día de hoy la posibilidad de conciliar y/o decidir dónde y cuándo realizar un trabajo (dentro de unos márgenes responsables y coherentes), son la base de un empleado satisfecho y por tanto, un empleado productivo o dispuesto a producir óptimamente.

Flexibiliza sus posibilidades de elegir cuándo son más productivos

Enlazando con la idea anterior, la cual como base de la productividad, articula cualquier otra medida de aumento de productividad, un empleado debe conocer sus posibilidades ante el trabajo y cuándo responde mejor ante las tareas que se le encomienda.

Dándole facilidades a este empleado que informe sobre las mejores condiciones para que la empresa se beneficie de su capacidad de producir, podemos hacer que esta aumente considerablemente.

¿Por qué en pleno siglo XXI y con una conectividad casi total, tenemos que “obligar” a que un empleado permanezca en su sitio hasta la tarde o se incorpore a primera hora de la mañana, si este mismo empleado ofrece su máximo nivel de productividad a media mañana? La respuesta a preguntas como ésta la podemos obtener de los informes de los sistemas de control presencial y del constante y necesario diálogo empleado-empresa.

    Haz que se sientan arropados, no controlados

De nada sirve lo descrito si, a la hora de que un empleado quiera conciliar su tiempo para poder atender otras necesidades y que estas por tanto, no tengan que repercutir en su productividad, no se atreva o no vea la posibilidad de poder disponer de estas posibilidades.

Por otra parte, opciones como el teletrabajo o los softwares de control presencial telefónicos permiten que, ante una necesidad como pudiera ser acudir al médico o realizar una gestión personal, un empleado no tenga que estar constantemente desplazándose de un lugar a otro con el consecuente cansancio y pérdida de tiempo.

Todas estas medidas por tanto, deben ir encaminadas a que puedan ser interpretadas como una forma cómoda y práctica de llevar a cabo las obligaciones laborales, sin que éstas se perciban como un trato “tú me trabajas – yo te pago”.

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