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Cómo enseñar el valor del dinero a los más pequeños

Aitana García Uriarte La era digital
24 Aug 2015 BLOG_NUM_COMMENTS

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Comprar, vender o ahorrar son parte de esa lista de verbos presentes en las acciones casi diarias de cualquier familia. Enseñar desde bien pequeños a los niños a apreciar el valor de las cosas es un pilar fundamental que les ayudará a ir creciendo y comprendiendo mejor el mundo que les rodea.

A partir de los cuatro o cinco años es recomendable comenzar a introducir en sus rutinas diarias el concepto del dinero. Con este objetivo es importante valerse de juegos que les resulten divertidos y atractivos para mostrarles que el esfuerzo tiene su recompensa, así como que esas cosas que tanto les gustan tienen su precio. Aspectos, en definitiva que les serán de gran utilidad el día de mañana y contribuirán a ahorrar en casa.

Primeros pasos para familiarizarse con el dinero

Las acciones del día a día, tales como ir al supermercado, a la farmacia, a la tintorería o retirar el coche de un aparcamiento se presentan como momentos idóneos para que los niños comiencen a familiarizarse con el concepto del dinero.

Haciéndoles partícipes de estas operaciones comunes en el día a día de un hogar, los niños comenzarán a relacionar el concepto del intercambio como vía para satisfacer sus necesidades o caprichos. Un buen momento para ir explicándoles términos como el barato o caro o la necesidad de gastar con un orden y cierta moderación, ya que el dinero no es un bien ilimitado.

Las tareas diarias como hacer la compra o ir a la farmacia son un buen momento para hacer partícipes a los niños y que comiencen a familiarizarse con el dinero y con conceptos como el barato y caro.

El esfuerzo como elemento clave para lograr las cosas

La hoja de ruta para enseñar a los más pequeños el valor del dinero pasa por introducir otro concepto como es el del esfuerzo. Establecer unas lista de tareas sencillas de ayuda a la familia, por ejemplo que les permitan ganarlo es otra buena opción para que comiencen a entender que para comprar unas golosinas o ese juguete que les encanta hay que invertir un poquito de tiempo, dedicación y ganas.

A partir de este punto, una buena aliada y un regalo perfecto para que puedan entender mejor qué es y qué significa ahorrar puede ser una hucha. Un punto de referencia para los más chiquitines que les ayudará a visualizar cómo con un pequeño esfuerzo el montante de dinero en su poder va creciendo. Un aliciente y un punto de motivación que les permitirá conseguir algo que realmente ansíen, ya sea un cuento, un juguete o un viaje en familia.

Establecer una lista de tareas sencillas a cambio de las cuales puedan recibir un dinero por el esfuerzo realizado ayudará a los más pequeños a visualizar mejor que las cosas se obtienen con dedicación y ganas.

En definitiva, se trata de contar con algunas fórmulas sencillas que ayuden a las familias a crear expectativas en los niños en torno a un término clave como es el ahorro. Un esfuerzo que llevado a la práctica durante un periodo de tiempo les acerque a conseguir una buena recompensa. Eso sí, es importante fijar un plazo de tiempo para alcanzar las metas que no sea demasiado lejano, así como unos objetivos realistas para evitar que se desmotiven.

Y es que, más allá de enseñar a los niños a valorar las cosas que les rodean, este tipo de acciones son clave en su proceso de crecimiento para potenciar en los más pequeños otros puntos y valores importantes como son la paciencia, la generosidad y la necesidad de controlar los primeros impulsos.

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celia Capel

celia Capel

Diseñadora de Interiores, El Sofa Blanco

Muy buen trabajo. Yo suelo darle 5 euros cuando vamos a comprar pan y periódicos los fines de semana. El va pagando y cuando se acaban ya sabe que no puede seguir comprando y deja de pedir. Tiene 3 años.
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