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Yo voto por una mujer

Maria Gomez del Pozuelo Historias de María
20 Feb 2015 BLOG_NUM_COMMENTS

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Vivimos un año electoral. No es ningún secreto y de hecho, cuesta abstraerse de esa realidad porque está en todas partes, redes sociales, prensa, televisiones...  En marzo llegarán las  elecciones  municipales y posteriormente las generales, en una campaña que, al menos es mi sensación, se ha iniciado ya, con nuevos actores en el panorama político y más tiras y aflojas de los acostumbrados.

No voy a entrar en este post en debates concretos sobre los nuevos partidos que todas tenemos en mente, o sobre los partidos de siempre y el desgaste que la crisis y estos últimos años de corrupción les han ido provocando, porque, como siempre os digo, no me considero ninguna experta en temas políticos, y más bien me considero una persona blanca a la que le gustaría poder elegir a las personas por su talento y su trayectoria y no a paquetes compactos sin posibilidad de elección.

De lo que sí sé un poco es de emprender y liderar equipos y, desde esa experiencia, lo que no deja de llamarme la atención es que, entre tanta corriente de aparente cambio, siga sin emerger en el panorama político, una candidata femenina, al mando de uno de los grandes partidos. Es más, me parece algo MUY insólito que el movimiento de la nueva izquierda que ha empezado en Grecia a ganar unas elecciones las mujeres no contamos, ¿ni una sola mujer Griega está lo suficientemente preparada para ser Ministra?  ¿Y esto será igual en España?  No entiendo nada.

Hace no mucho el Instituto OMD presentó "The future of Spain” un estudio según el cual 3 de cada 10 ciudadanos en nuestro país pensaba que, a largo plazo, la crisis sería buena para España: en ese mismo estudio, más de un 80% de los encuestados demandaba un cambio generacional en los partidos políticos.  Y yo me pregunto, un cambio solo generacional ¿será suficiente?

Si miramos a nuestro alrededor, la presencia de mujeres en los gobiernos sigue siendo mínima. Durante la década del 2000 en los países desarrollados las mujeres ocuparon un 30% de las posiciones en el gobierno y en 2014 sólo un 13% llegaron a ser presidentas o primeras ministras. Sólo tenemos a 11 Jefas de estado de entre más de 128 (un triste 8%) Y no puedo dejar de preguntarme por qué.

En nuestro estudio “La mujer profesional en el siglo XXI” quedó demostrado que las mujeres ejercemos un liderazgo que se caracteriza por su practicidad, que es más participativo y directo, que fomenta más la comunicación y la colaboración entre el líder y equipo y por tanto, que podría ser  más adecuado para llegar a consensos y acuerdos políticos. Del mismo modo, las mujeres directivas favorecemos más la interacción y el diálogo y conseguimos ( está demostrado) una mayor implicación y compromiso de los equipos. Por tanto ¿no ha llegado el momento de que los partidos con opciones reales de llegar al poder se renueven, al mismo ritmo que la sociedad, y permitan que una mujer encabece sus listas? ¿No estamos preparados para que nuestro país experimente el cambio de ser dirigido por una mujer?

Creo que, si alguno de estos partidos mayoritarios se decidiese a plantear una candidata, muchos posibles votantes, al menos sería mi caso, nos pensaríamos seriamente cederles nuestro voto y darles nuestra confianza para comprobar si un nuevo modelo de hacer las cosas desde la política es, efectivamente, posible. Esto siempre y cuando los candidatos tengan talento y estén igualmente capacitados para poder liderar un país.

Puede que sea solo una impresión mía, pero muchos de los cambios y propuestas que se presentan me siguen pareciendo más de lo mismo. No acabo de creerme, o no acabo de ver, ese cambio definitivo que coloque a la política al mismo nivel que la empresa privada y el mundo profesional (en el que, por supuesto, todavía queda mucho por hacer), pero tengo la impresión de que si siguiéramos el paso, podríamos verdaderamente cambiar las cosas. Eso sí, siempre que la candidata no se convierta en una fotocopia con tacones del liderazgo masculino, que también podría ser, y ya hemos visto ejemplos.

Para mí ese sería el verdadero cambio. La oportunidad de elegir entre un modelo masculino, que parece haberse agotado y una nueva forma de ver el mundo, de liderar personas y países, de buscar acuerdos y encontrar vías de colaboración. Creo que, si estamos demostrando que es un estilo que funciona en las empresas, también funcionaría en el ámbito político.

Como siempre habrá quien piense que lo importante no es ser hombre o mujer sino estar cualificado, algo que suscribo, por supuesto, pero yo hablo de elegir una mujer, entre dos candidatos en igualdad de condiciones. Apostar por un nuevo modelo y ver si un poder público encabezado por una mujer sería capaz de cambiar, de verdad, el modo de hacer las cosas...Mi respuesta es sí, yo sí lo haría, creo de corazón que en este momento crucial necesitamos apoyarnos  entre nosotras. Utilizando las palabras de Maya  AngelouSi no somos buenas con nosotras mismas, ¿cómo podemos esperar que otros lo sean?”  Yo por lo menos le daría un voto de confianza. Es el momento

 ¿Y vosotras?

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EDITH MERCEDES SAVERE LEDO

EDITH MERCEDES SAVERE LEDO

Safety and Health Management in Construction Works, CONURMA INGENIEROS CONSULTORES

Mi ex marido en complicidad con una funcionaria judicial, abusando del poder obtenido a través de oposiciones y manteniendo relaciones con el demandante, esta Señora en sus sentencias a medida del Actor, se ensañó con mis padres, ninguneó a mi hija y ensalzó al Demandante con quien desayunaba a la salida de los juzgados barceloneses. Y exculpó al Actor de inducción al suicidio a su 2ª esposa.
No deseo mujeres poderosas cuyos comportamientos me avergüenzan como mujer.
Jocelyne Orta Granados

Jocelyne Orta Granados

Licenciada en Acupuntura y Experta en Suplementación Nutricional Integrativa, Centro Gayatri

Ciertamente una muy buena idea, que resolvería una Necesidad, aunque inaudible, resuena en lo más profundo de nuestro corazón. Sentimos que llegó nuestra hora y debemos reforzar este sentimiento con ideas creativas y sobre todo con una unidad inquebrantable, la de mejorar cualitativamente nuestra sociedad.
Rosa María Alvarez Cañedo

Rosa María Alvarez Cañedo

Administradora, facilitadora, entrenadora, openc técnicas para el desarrollo

Pienso que sigue habiendo más hombres dispuestos a estar en política, las mujeres nos seguimos manteniendo más en la sombra. Quizá nos estamos atreviendo a conquistar el mundo de los negocios aunque en la política parece que no estamos quedándonos con fuerza y de forma "femenina" tal y como dice María Eugenia "que no se mimetice en el cerebro de un hombre" porque según veo y escucho ahora hay algunas jóvenes con el mismo talante que algunos hombres y con formas realmente agresivas.
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