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No sé si soy Charlie, o no

Maria Gomez del Pozuelo Historias de María
25 Jan 2015 BLOG_NUM_COMMENTS

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Es la primera vez que no sé cómo pronunciarme. Vaya por delante, eso sí, mi absoluta repulsa hacia cualquier acto violento, y concretamente a los hechos que acontecieron el pasado día 7 de enero en París,  unos aterradores  acontecimientos  en los que murieron en total 12 personas, entre ellos  8 periodistas y el editor de la revista satírica francesa, Charlie Edbo, de forma tremenda y absolutamente injusta, en un acto de barbarie perpetrado por terroristas.  Un acto que, tengo que confesaros, me ha llevado a  pensar si yo soy, Charlie o no, un dilema interno en el que me encantaría me ayudárais a tomar una postura final. Por eso voy a escribir mis por qué del sí y del no, e incluso me atrevo a proponeros una pregunta final para saber si las womenalias somos Charlie, o no.

Si hablo con el corazón y siendo sincera, creo que mi posición es más que no soy Charlie, pero por favor que nadie me malinterprete y sobre todo que no queden dudas sobre mi condena total a la barbarie injustificable y total de lo que ocurrió, ni de mi convencimiento de que nadie, jamás, tiene derecho a hacer lo que hicieron esos salvajes.

Desde mi punto de vista es obvio que estamos en guerra, en una muy diferente a la que estamos acostumbrados en nuestra historia, un escenario nuevo que, si no cambia pronto, nos afectará en todo (solo hay que ver los distintos planes y estrategias que están pensando en poner en marcha los gobiernos de los países de nuestro entorno) medidas que, seguro, nos afectarán a todos a medio o largo plazo, y que, seguramente, terminen afectando también a nuestra forma de hacer negocios.

Creo que mi tendencia a no ser Charlie es sencilla de entender: Para mí no vale todo. Estoy completamente de acuerdo con la libertad de expresión, pero creo que no está bien que bajo esta bandera de libertad, un periódico se mofe de culturas, religiones, etc. a las que mucha gente, entre las que me encuentro, tenemos mucho respeto.

No estoy a favor que Mahoma se aparezca morreándose en las portadas con un Imán, que a la Virgen la dibujen como a una“putilla”, que el Papa aparezca siendo sodomizado y un largo etcétera. Para mí es cruzar la línea y entrar en el “todo vale”.  Y pienso que un día podría ser mi padre, mi madre, mis hermanas, o mucha otra gente que quiero y admiro los que aparecieran en esas portadas.

A mí me han hecho muchas caricaturas, imaginaros siendo la CEO de una empresa que hoy agrupa a casi 300.000 mujeres profesionales cómo me habrán pintado, y siempre me han hecho gracia y me han provocado una sonrisa,  aunque a veces representasen cosas que iban en contra de mis principios, pero me han hecho gracia, porque eran ingeniosas. Pero hasta dónde llega esta línea tan fina y dónde ponemos los límites es algo que creo que deberíamos dejar en manos del respeto y el sentido común.

Desde luego y como llevo comentado estas semanas con directores de periódicos, presidentes, directivos, etc… nadie tendría que poner estos límites, más allá de nosotros mismos. Y lo cierto es que me he encontrado con todo tipo de pensamientos y en general os podría decir que la mayoría sí son Charlie, especialmente compañeros del sector, pero muchos otros no lo son.

Resulta también que me encanta el fútbol y como aficionada, voy muchas veces al campo, donde se escuchan verdaderas atrocidades, lanzadas por todo tipo de personas… Sin embargo sin gritas  o insultas a los jugadores con cualquier barbaridad, que no hace falta que os repita, sí corres el riesgo de ser detenido e incluso ir a la cárcel, o no volver a poder pisar el estadio…¿Entonces metemos todo en la coctelera o lo troceamos?  ¿Unas cosas sí valen y otras no?

Como veis estoy hecha un verdadero lío. Siento de verdad y de corazón lo que ha pasado y también tengo que decir que envidio al pueblo francés, por su capacidad para dejar diferencias a un lado en estas situaciones y marchar todos a una, pero por otro lado creo que a veces se justifica, bajo la bandera de la libertad de expresión, que nos mofemos de las cosas en las que de verdad creemos, o en las que creen muchas personas  ¿No debería existir un código ético mínimo? ¿Cómo reaccionarías tú si fuera tu madre la que dibujaran en bolas masturbándose para vender más periódicos? ¿Quizás reaccionarías de forma agresiva? Seguramente no, e irías por la vía legal que es lo que hacemos la gente civilizada…pero algunos animales si lo hacen, y entonces hay que preguntarse ¿Nos compensa?  ¿No podríamos  ser igual de fuertes en el mensaje, pero sin faltar al respeto? Y así podernos reír de nosotros mismos, pero con viñetas divertidas, llenas de ingenio...

Bueno, como sabéis las que me conocéis bien, en circunstancias normales nunca se me hubiera ocurrido meterme en este charco, porque además no entiendo nada de política, pero en este caso he recordado lo que me enseñaron desde pequeña: Que no hiciera nunca a los demás lo que no me gustaría que me hicieran a mí y que tratara de ponerme en su lugar.

En fin, al final este post no es más que un intento de compartir con vosotras lo que pienso sobre este tema y, sobre todo, pediros opinión, para poder escuchar todos los puntos de vista y tratar de salir de este atolladero.

 ¿Y vosotras, qué opináis?

 

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Jocelyne Orta Granados

Jocelyne Orta Granados

Licenciada en Acupuntura y Experta en Suplementación Nutricional Integrativa, Centro Gayatri

¿Para qué quiero libertad si NO tengo VIDA?
Jocelyne Orta Granados

Jocelyne Orta Granados

Licenciada en Acupuntura y Experta en Suplementación Nutricional Integrativa, Centro Gayatri

Tanto la libertad de expresión como las creencias de cualquier tipo están acotadas al mundo de los deseos y sentimientos más o menos nobles de la sociedad, según en que punto del planeta esta sociedad se encuentre (Ortodoxa, Budista, Católica, Judía, Musulmana, etc).
Pero lo que ocurrió con lo de Charlie Hebdó está mucho más allá de todo lo antedicho, porque es el DERECHO A LA VIDA lo que está en juego, y es algo que, como “seres humanos”, debemos proteger por encima de todo. ¿Para qué quiero
Amparo Botella Moreno
Buenos días María. Supongo que tu postura ya habrá quedado clara para ti, pues lo importante es lo que uno piensa para él mismo respetando sus principios. Por mi parte te puedo decir que yo no soy Charlie. Desde el momento en que ocurrieron los fatídicos y por supuesto condenables hechos, yo tuve claro que no soy Charlie. Para mí la libertad de expresión está clara: no todo vale. Libertad de expresión debe ir unida a Respeto. El Respeto es lo que hace de este mundo, un mundo justo.
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