PREVIOUS_POST
NEXT_POST

Tips para alinear los objetivos de tu empresa y los de tu empleado

Jose Angel Cano Gamifícate
11 Mar 2016 BLOG_NUM_COMMENTS

blogs_image_post_detail

En la actual era en la que nos encontramos el hecho de trabajar en oficina se está quedando obsoleto. Frente a esto surge un nuevo concepto que está cambiando el momento, el lugar y la forma en la que se trabaja ocasionando numerosas ventajas para la productividad laboral: la flexibilidad laboral.

En este nuevo sentido surge el hecho de trabajar por objetivos en lugar de trabajar por horas. En cambio, como líder, encontrar el camino en el trabajo para que todos sigan el mismo propósito suele resultar una tarea bastante complicada. A su vez, como empleado, muchos nos planteamos ciertos objetivos semanales que se pueden ver frustrados porque no sean los realmente necesarios en ese momento. Todo esto puede estar derivado de una falta de planificación estratégica.

Es por esto que, y unido al cambio generacional, a continuación pasamos a detallar tres consejos para que los objetivos de tu equipo y los de tu empresa estén alineados:

1. El propósito común tiene que ser parte central de la cultura corporativa, es decir, tiene que formar parte del día a día del trabajo,. Así, todos los trabajadores tienen que tener en mente un propósito común pero hay que asegurarse que se vea esa conexión propósito negocio pues puede sonar abstracto en un primer momento.

2. Hacer que haya involucración en toda la jerarquía empresarial. Una cultura corporativa que abogue por un propósito en común debe empezar desde arriba para que se transmita de forma creíble hacia abajo. Por ello los líderes deben reunirse con sus equipos y transmitir estas sensaciones de como su objetivo impulsa su trabajo. Si ni ellos se lo creen, ¿como piensan que se lo creerán los demás?

A su vez también es importante reconocer a los individuos que han cumplido con sus objetivos para que esa involucración futura sea mayor. Actúa como líder, no como jefe

3. Medir los resultados

Una vez que esa involucración se ha llevado a cabo hay que medir los resultados pues nada tendría sentido si no medimos y analizamos nuestros resultados con el fin de desarrollar una acción que vaya acorde con las necesidades del equipo y los objetivos estratégicos de la empresa, igual el propósito que estábamos persiguiendo es ineficaz.

Para ello, primero hay que observar los números de contratación y retención. Así, los datos demuestran que a medida que hay compromiso hacia los propósitos de la compañía, el número de talento que quiere formar parte de ésta es mayor pues se siente agusto y atraído por la organización de esa compañía.

En segundo lugar hay que saber de la gente directamente. Como líder tomate tiempo con tu equipo, realiza feedback y detecta cuán comprometidos están con su trabajo; compromiso indispensable para que tu equipo sea más productivo.

Todo esto demuestra que una correcta alineación de los objetivos empleado-empresa permite un mayor engagement empleado-empresa y con ello una mayor productividad en una era en la que objetivos y trabajo se funden en uno.

Publicidad
Publicidad