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Lo que la gamificación le debe a la teoría del flujo

Jose Angel Cano Gamifícate
19 Feb 2014 BLOG_NUM_COMMENTS

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1402-gam-lo-que-le-debe-gamificacion-a-teoria-del-juegoHablar de gamificación es hablar de motivación. Integrando la gamificación en un determinado ámbito, perseguimos dirigir al usuario hacia un comportamiento concreto. Y, ¿qué impulsa al ser humano a moverse en una dirección y otra? La motivación.

En gamificación, todo gira en torno al usuario, así que controlar el componente psicológico es crucial a la hora de diseñar una buena estrategia.

En 1975, el psicólogo Mihaly Csikszentmihalyi dio a conocer su famosa 'Teoría del Flujo', en la que definía el 'estado de flujo' también llamado 'experiencia óptima': "Estar completamente absorto por la actividad que se realiza. El ego desaparece. El tiempo vuela. Cada acción, movimiento y pensamiento sigue inevitablemente al anterior, como si se tocase jazz. Todo tu ser está involucrado, y estás usando tu habilidad al máximo".

El estado de flujo se alcanza cuando se da un equilibrio perfecto entre la complejidad de la tarea que debemos enfrentar y nuestras habilidades. Una vez alcanzando ese punto, nada de lo que sucede a nuestro alrededor importa. El tiempo se distorsiona y nuestros cincos sentidos están completamente volcados en la realización de la actividad. Disfrutamos de la actividad en sí misma y la sensación que experimentamos es muy gratificante, sentimiento que nos empuja a querer más, a volver a ella de nuevo.

Volver a sentirlo, esa es nueva motivación. Nos disfrutamos por la posibilidad de recibir una recompensa de tipo material, sino por lo que sucede en nuestro interior cuando ponemos nuestros cinco sentidos en lo que estamos haciendo. Esta idea es clave a la hora de entender uno de los elementos más importes en gamificación, las dinámicas de juego, que se relacionan directamente con las motivaciones intrínsecas que empujan al ser humano a la acción, como pueden ser la necesidad de demostrar su maestría o el deseo de autosuperación.

Pero para poder alcanzar este 'experiencia óptima' es necesario que se den una serie de condiciones: es imprescindible que el usuario tenga perfectamente claros cuáles son los objetivos concretos de la actividad que está realizando, del mismo modo que es necesario que suponga un desafío para él –sin resultar extremadamente compleja-, o el aburrimiento le hará abandonarla.

Cuando nuestras habilidades se sitúan por encima de la dificultad de la actividad, alcanzamos el flujo incrementando el nivel de los retos. Cuando nuestras capacidades se encuentran por debajo de las requeridas para superar los desafíos, alcanzamos la experiencia óptima mediante el aprendizaje. Este es un favor muy importante a la hora de desarrollar una estrategia de gamificación ya que esta, a diferencia de un juego, no está idea para tener un final. Debemos mantener al usuario permanentemente motivado, y para ello es imprescindible que la dificultad de los retos aumente en la misma medida en la que crece su destreza.


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José Ángel Cano (@JoseAngelCano), CEO de Wonnova.

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