PREVIOUS_POST
NEXT_POST

Por qué contratar un seguro de vida

Miguel José Balanyá Vidal Finanzas familiares. Soñar, planificar, conseguir.
19 Jun 2018 BLOG_NUM_COMMENTS

blogs_image_post_detail

En mi último post comentaba una conversación que mantuve con una amiga en la que hablábamos sobre las razones por las que una mujer soltera y sin compromisos familiares debía contratar un seguro de vida.

Y básicamente le decía que al contratar este seguro no pensara solo en el fallecimiento, sino en su caso se fijara en los otros tipos de siniestros que un seguro de este tipo puede cubrir.

Al contratar este tipo de seguro, hay que pensar también en la incapacidad permanente, la invalidez y las enfermedades graves.

Perder la capacidad de ejercer nuestra actividad profesional habitual, los costes asociados al tratamiento de enfermedades graves, los gastos de tener que readaptar nuestra vivienda o la pérdida de parte de nuestros ingresos, son razones suficientes para pensar en un seguro de este tipo.

Ahora bien, lo cierto es que la mayoría de las personas que contratan un seguro de vida tienen entre 35 y 55 años con hijos menores o personas a su cargo. 

Y no me refiero al seguro que muchos han tenido que firmar al contratar una hipoteca, que solo le interesa al banco ya que aparte de cobrar unas altas primas los bancos lo que buscan es asegurarse de cobrar la deuda en caso de fallecimiento. 

Este colectivo tiene en mente ademas de estas otras razones. Es cierto que el no dejar el problema financiero a la familia es una buena razón, pero no la única en que debemos pensar.

Creo que la principal razón a la hora de contratar un seguro de vida es que debemos considerarlo como una herramienta más de nuestra planificación financiera. Y una parte de la planificación financiera, consiste en pensar y prevenir en aquellos eventos no deseados, que pueden echar al traste la evolución normal de las finanzas familiares.

Cuando formamos una familia queremos ofrecerles un nivel de vida digno, una idea de futuro, aspectos como garantizar los estudios a los hijos. Nos preocupamos por su bienestar, la casa, el poder cubrir gastos como las vacaciones, estos son compromisos morales que adquirimos con ellos. 

El seguro de vida en este caso nos permite proteger la estabilidad financiera futura de nuestra pareja y la de nuestros hijos y asegurar que la pérdida de una de las fuentes de ingresos en la familia no signifique una merma significativa en su nivel de vida.

Nadie piensa en morir, pero en ocasiones la vida tiene para nosotros planes distintos de los nuestros, y al igual que nadie hace un seguro de hogar pensando en que se le va a quemar su casa, tenemos la obligación de proteger a nuestros seres queridos. Hay que pensar en lo que tendría que enfrentar su familia si usted no está, y cómo podría hacerles más fáciles esos momentos difíciles.

Publicidad
Publicidad