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Valora a tus empleados

Marta Alerm Empresas felices
25 Jun 2018 BLOG_NUM_COMMENTS

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La mayoría de los trabajadores cuando entran en un nuevo lugar de trabajo lo hacen motivados, con ilusión y con muchas ganas de hacerlo bien. Normal, ¿no? Tienen un nuevo empleo que les gusta y que pueden aprender y dar lo mejor de ellos mismos, todo un camino nuevo por recorrer.

Sin embargo, durante los siguientes meses (entre el cuarto y el sexto mes) esta motivación va disminuyendo en lugar de mantenerse o aumentar. ¿Sabes por qué sucede esto? Aunque siempre hay excepciones, la mayoría de empleados no tienen suficiente con su automotivación y entusiasmo, necesitan algún tipo de feedback positivo por parte de sus jefes, necesitan ser valorados.

Cuando por parte de su jefe o responsable no hay ningún tipo de valoración por el trabajo bien hecho y por el esfuerzo realizado, el empleado va perdiendo ese entusiasmo con el que empezó y su actitud se va convirtiendo en la actitud “lo que sea” y su lugar de trabajo, que podría ser una fuente de motivación, se convierte en “sólo un trabajo”. Así, un posible empleado motivado con muchas ganas de trabajar y dar lo mejor de sí se convierte en un empleado que hace lo justo y necesario para mantener su lugar de trabajo y cobrar a final de mes.

Entonces, ¿qué es lo que tienes que hacer para que tu empleado no pierda su motivación? Para empezar, valóralo. ¿Cuánto hace que no le dices a tu empleado que ha hecho un buen trabajo? ¿O que te gusta su capacidad de gestionar el montón de trabajo que tiene por hacer? ¿O destacar alguna de sus habilidades? ¿O preguntarle su opinión sobre algo relacionado con la gestión de la empresa?

Aprecia a tu empleado. Hazle saber que es importante, que valoras su opinión y que es valioso para la empresa. Para empezar, procura darle un feedback de vez en cuando sobre lo que ha hecho bien y sobre lo que necesita mejorar. Cuanto más inmediato mejor y si es específico y sincero también mejor. No se trata de decir “buen trabajo” y ya está, sino de especificar qué es ese buen trabajo. Un feedback inmediato es más fácil para ti porque lo recordarás mejor y además, es más fácil para el empleado adaptarse a los cambios al principio de realizar una tarea que al final, cuando ya se ha habituado a realizar la tarea de un modo concreto y tú luego quieras cambiar su modo de hacerlo. Así que, da feedback cuanto antes mejor.

Procura dar un feedback positivo, tus empleados responderán mucho mejor. Recuerda que las personas tendimos a repetir los comportamientos que han sido elogiados. Además, se sentirán más valorados, más seguros y se sentirán más competentes.

Los estudios demuestran que las expectativas de los gerentes tienen un gran impacto sobre el rendimiento de los empleados. Quieres que las expectativas que tienes sobre tus empleados sean las mismas que ellos tienen sobre su lugar de trabajo. Así, si ellos están motivados a tener éxito, tu empresa tendrá más éxito.

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