PREVIOUS_POST
NEXT_POST

Cómo empatizar con empleados estresados

Marta Alerm Empresas felices
13 May 2019 BLOG_NUM_COMMENTS

blogs_image_post_detail

Imagina que viene uno de tus empleados estresado y sobrepasado y empieza a contarte lo que le sucede:

“Llego a la oficina y ya tengo el buzón de correo lleno, luego viene todo el mundo a pedirme cosas para ayer, “ponme esto delante de los demás”, “¿cómo que no está terminado?” y tan solo son las 11 de la mañana”.

Si el responsable responde con un “cálmate, no es para tanto, yo me encargo”, el empleado se sentirá desamparado, poco valorado y todavía estará más molesto. Sentirá que no importa, que sus problemas parecen insignificantes para los demás y todavía aumentará su estrés y su malestar. Además, probablemente el responsable se sentirá irritado también por tener que solucionar un problema extra.

En este caso, la mejor reacción del jefe o el responsable es mantener la calma y el control. Aunque se sienta frustrado, debe mantener la calma y escuchar al trabajador. El primer paso es respetar el estado negativo que el empleado está sintiendo, sin implicarse emocionalmente.

Por ejemplo, una respuesta adecuada sería “esto es una situación muy frustrante”. “es totalmente comprensible que estés estresado, volvería loco a cualquiera”.

Decir a alguien que se calme es como tirar más gasolina al fuego, genera el efecto contrario y se sienten todavía más irritados. Al contrario, entender sus emociones y hacerles saber que entiendes su estado emocional, les permite relajarse poco a poco. Sé empático.

Una vez se han empezado a relajar y a sentirse comprendidos, puedes empezar a dirigir a tu empleado donde quieres que vaya. Si todavía sientes que están tensos, sigue siendo empático y procura que se sientan comprendidos.

Entonces, es el momento de preguntar:

“¿Sabes? Normalmente no te estresas muy a menudo. Me pregunto si ha habido algún cambio últimamente que te preocupe o te moleste. Sé que hay gente preocupada con los últimos cambios en la empresa…  (o con el nuevo jefe, con el nuevo proyecto, o lo que sea…)

Aquí el empleado puede abrirse y explicar el origen de su estrés o quizás lo haga más tarde en otra ocasión. En cualquier caso, el hecho de generalizar el problema del empleado con otros empleados, permite que el empleado se relaje y se abra a explicarlo, se sentirá menos solo.

La honestidad en este intercambio es importante y permite que el empleado se relaje y se abra, haciendo posible que se resuelva el conflicto latente.

Publicidad
Publicidad