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Educación Parental y Educación para la Salud en las Empresas

Manuel Hurtado Fernández Empresa, RSC y ámbito Materno-Infantil
20 Jun 2015 BLOG_NUM_COMMENTS

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Hace unas semanas Womenalia publicó un post titulado "Cómo impacta la calidad de vida en la productividad de los empleados", en el que se afirmaba: "La calidad de vida de los trabajadores se ha convertido en los últimos años en un tema recurrente (...) Y es que diversos estudios han demostrado que un empleado feliz es mucho más productivo y reporta mayores beneficios para las empresas que uno que no lo es". Y formulaba las siguientes preguntas:

"¿Qué factores intervienen para que una persona consiga tener calidad de vida? ¿Cómo influyen las empresas en la obtención de esta? ¿Cómo pueden ayudar las organizaciones a los empleados a alcanzarlas? ¿Cuáles son los retos de las compañías de futuro?"

Educación para la Salud en las Empresas

Sin duda, la salud es uno de los factores que contribuyen a la calidad de vida. En este sentido, son numerosas las empresas que vienen llevando a cabo diversas actuaciones encaminadas a promover la salud y el bienestar entre sus empleados.

Algunas de ellas se centran en fomentar hábitos saludables, toda vez que las empresas se empiezan a considerar cada vez más como un ámbito idóneo de educación para la salud, según afirman artículos como el siguiente, titulado "¿Por qué en el lugar de trabajo?":

"El lugar de trabajo presenta ventajas incomparables como escenario para la educación sanitaria y la promoción de la salud. (...) Además de la afinidad, el compañerismo y la coincidencia de intereses facilitan el ejercicio de presiones homogéneas que estimulan la participación y la permanencia en las actividades de promoción de la salud."

En este contexto, el ámbito materno-infantil entra en escena, con acciones tales como las recogidas en el emblemático artículo "Estrategias en el lugar de trabajo para la mejora de la salud maternal e infantil: experiencias de los trabajadores en Estados Unidos" (páginas 62 a 66). Entresacamos de él algunos párrafos:

"Nunca habían tenido las empresas razones más válidas para mejorar la salud maternal e infantil de los trabajadores y de sus familias. (...) Estrategia para la salud maternal e infantil es un término utilizado en sentido amplio para definir toda iniciativa cuidadosamente planeada y patrocinada por las empresas con objeto de promover la salud y el bienestar de la mujer antes, durante y después de la gestación, y de apoyar la salud de los niños durante su primer año de vida."

El artículo describe, efectivamente, buenas prácticas de programas empresariales de promoción de la salud en el periodo pregestacional y gestacional (como, por ejemplo, el emblemático programa "Babies and You"), así como en el periodo posgestacional y de la primera infancia.

El artículo anima a las empresas a sumarse a esta "cultura", con aseveraciones tan enfáticas como las siguientes:

"Las empresas pueden poner en marcha muchas políticas en el lugar de trabajo para crear una cultura de apoyo a la salud maternal e infantil. El establecimiento de nuevas políticas y la modificación de las antiguas pueden ser de gran utilidad para que los trabajadores comprendan la cultura corporativa de la empresa."

Educación Parental en las Empresas

Otro de los factores que interviene en la calidad de vida de una persona atañe a su vida familiar. En su faceta de padre o madre, una vida familiar saludable conlleva saber ejercer con sus hijos una correcta labor educativa, y establecer con ellos unas relaciones mutuamente satisfactorias.

Ayudar a los empleados en su faceta como padres/madres, o como futuros padres/madres, es sin duda un reto que las empresas deberán empezar a contemplar si realmente desean que estos gocen de una buena calidad de vida.

En este contexto, algunas escuelas de negocio incluyen, o han incluido, en su oferta formativa programas formativos para la adquisición o mejora de habilidades parentales, con el objetivo de que los padres aprendan formas de actuación saludables y adecuadas para la educación de sus hijos y sus relaciones con ellos.

Un ejemplo es el Instituto de Directivos de Empresa IDE-CESEM, y su curso online "Escuela práctica para padres profesionales", algunos de cuyos objetivos son:

"Enseñar conocimientos precisos y prácticos para que los padres sepan como ejercer su labor educativa y manejar las relaciones con sus hijos. Orientar y ayudar en el ejercicio de la paternidad y maternidad buscando la conciliación de la vida laboral y familiar."

El Centro Internacional Trabajo y Familia del IESE publicó hace unos años un documento titulado "Guía de Buenas Prácticas de la Empresa Flexible y Responsable. Hacia la Conciliación de la Vida Laboral, Familiar y Personal".

En su capítulo dedicado a los servicios de apoyo al empleado dedica un apartado a las políticas de asesoramiento personal, en el cual ofrece un catálogo de posibles cursos a impartir a los empleados, entre los cuales se hallan cursos prenatales y de educación de los hijos, cuya finalidad es contribuir a que "los empleados y sus cónyuges se preparen ante el reto de tener un nuevo hijo y su posterior educación."

En él se exponen asimismo algunas reflexiones que nos parece oportuno compartir:

"¿Dónde reciben los futuros padres la información necesaria para afrontar su futuro como padres y conocer algo más de la nueva vida que se avecina? En principio, no parece que ésta sea misión de la empresa, pero lo cierto es que desde ella se puede facilitar la información, el acceso e incluso organizar sesiones sobre el tema cuando los organismos públicos pertinentes o los horarios de las instituciones sanitarias que lo organicen sean incompatibles con el horario laboral de los empleados."

No es nuestro objetivo abrir el debate sobre si las empresas han de asumir el papel de "escuelas de padres" de sus empleados, facilitando que estos adquieran las informaciones y habilidades necesarias ante el reto de tener un nuevo hijo y/o su posterior educación.

Pero sí nos parece oportuno apuntar que si un empleado feliz y con una buena calidad de vida es más productivo y reporta mayores beneficios para las empresas que uno que no lo es, y dado que la parentalidad entra en escena al hablar de felicidad y calidad de vida, es indudable que Educación Parental y Empresa son dos términos que en absoluto están (o, al menos, no deberían estarlo) alejados. Por el contrario, sería deseable que cada vez estuvieran más próximos, estableciendo puentes entre ellos.

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