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El emprendimiento femenino y el reto de conciliar en un sistema dual de protección laboral

Rachida Justo Emprender: el nuevo reto femenino y social
2 Jan 2014 BLOG_NUM_COMMENTS

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emprendimientoFormar una familia es, para muchas personas, una de las metas más importantes de sus vidas. Sin embargo, para las mujeres que aspiran a tener éxito profesional, este objetivo conlleva a menudo un costo adicional importante. Y es que, debido a que la mayoría de responsabilidades domésticas recaen en ellas, existe una alta probabilidad de que la maternidad incremente el conflicto entre sus obligaciones laborales y familiares. Para enfrentarse a este reto, algunas optan por contratos de trabajo temporales, con la esperanza de que ello les permita alcanzar la anhelada conciliación.

Sin embargo, el resultado suele ser el opuesto al deseado en el caso de España, debido a las importantes diferencias legislativas que existen entre los contratos temporales y los permanentes en materia de protección laboral. Y esto, suele empujar muchas madres trabajadoras a aceptar contratos temporales o al autoempleo.

En una reciente investigación desarrollada conjuntamente con varios compañeros del IE Business School, hemos evaluado el papel que juega el sistema dual de protección laboral en España en la capacidad de las madres trabajadoras de compaginar trabajo y familia. La legislación española contempla tres principales formas de conciliación para los empleados: reducir sus horas de trabajo, tener mayor flexibilidad para organizar sus horarios y agendas diarias y, recibir ayudas específicas como la asistencia en el cuidado de sus hijos. Nuestros datos indican que, desafortunadamente, los empleados con contratos temporales trabajan en peores condiciones y no tienen el mismo tipo de acceso a dichas ayudas que los empleados con contratos permanentes. Esto se debe al reducido poder de negociación que tienen los empleados temporales, que les obliga a aceptar condiciones y horarios muy rígidos. Además, en muchos casos, las empresas contratan a empleados temporales con el objetivo de reducir costes laborales, limitando de esa forma el acceso de estos trabajadores a las ayudas a la conciliación.

Como consecuencia de esta mayor dificultad para conciliar trabajo y familia, nuestro estudio demuestra que las mujeres que trabajan bajo un contrato temporal son más propensas a realizar una transición hacia el autoempleo (o el emprendimiento) cuando se conviertes en madres. Esto indica que, en contra de los que muchos creen, los contratos temporales no son beneficiosos para las madres trabajadoras y conllevan unos costes ocultos importantes. Más bien incrementan las dificultadas ya existentes para compaginar vida profesional y vida laboral. Por lo tanto, el sistema dual de protección del trabajo actual podría estar generando de forma indirecta un favoritismo hacia las trabajadoras que se encuentran bajo un contrato permanente en cuanto a políticas de conciliación.

También sería deseable poder identificar las verdades motivaciones por las cuales las mujeres realizan la transición desde el empleo organizacional hacia el autoempleo, debido a que esto tiene una implicación directa en el desarrollo de políticas familiares por parte del gobierno. Si el empleo autónomo es utilizado en gran medida para escapar de la rigidez del mercado laboral, entonces parece razonable recomendar unas reformas encaminadas hacia reducir la dualidad del sistema actual y disminuir los costos ocultos de los contratos temporales.


 @rachidajusto y LinkedIn

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Marta Cáceres Álvarez

Marta Cáceres Álvarez

Marketing&Communication Manager, Ve Interactive

Estoy totalmente de acuerdo contigo Ana Belén. Lo más importante de todo, continuar moviéndose. El movimiento es vida y solo de esa manera, intentando opciones diferentes, caminos, alternativas, es posible alcanzar la verdadera estabilidad y plenitud. Tu citas a Coelho, yo cito a Walt Disney: "Nadie dijo que sería fácil! Solo que valdría la pena".

Un saludo!
Ana Belén Valdestilla Fernández

Ana Belén Valdestilla Fernández

DIRECTORA, PAURLA SERVICIOS PARA TU HOGAR

Realmente, no sabes, cuando te enfrentas a ello qué es lo mejor. En mi caso, en la empresa en la que estuve más años, ya vi, por ejemplos de compañeras, lo que me esperaba el día en que decidiese ser madre, que realmente lo estaba deseando desde hacía mucho, pero no podía ni planteármelo, pues: si pedía reducción de jornada, aunque fuese a 30 o 35 hrs, no era compatible con la Jefatura que llevaba, y tenía que volver al puesto de ocho años atrás, y si seguía siendo Jefa de Delegación, las horas eran interminables, con horario comercial, partido, aparte de no tener a mi familia cerca, esto es: paga una persona full time para que te críen a tus hijos y sufras por ello o bien, dejar aparcado un tiempo tu desarrollo laboral, o mejor dicho, tus sueldo, porque de desarrollo, hablando de estos condicionantes para poder vivir una vida normal, nada de nada.

Soy capricornio, y suelo ser muy organizada en mis ideas, en mis objetivos (no tanto en otras cosas), por lo que prácticamente al casarme, comencé a estudiar una carrera que, me gustara, que tuviese salidas laborales, que no estuviese de cara al público, y por qué no, en qué franjas de horarios se solía trabajar. Y me puse a ello. Trabajaba y estudiaba. Hice un Máster. Prácticas de la carrera mientras seguía trabajando. Por unas cosas y otras, llevaba cinco años casada, y aún ni tenía la carrera terminada (lógico, metía muchas horas extra además y, por supuesto, no era madre.

Mi fuerza interior iba decayendo con los años y la ilusión con la que comencé en esa empresa, también decayó. Una depresión, ansiedad, algún conflicto que otro que te mina aún más...y todo por querer tenerlo todo planificado.

Me costó el despido. Despido improcedente, pero despido.

Dilema: Disgustazo y a la vez aliviadísima...¡por fin me puedo poner a ser madre!.

Otro dilema: tu pareja tiene que tener un buen sueldo, si no...ya te puedes ir buscando un empleo ya mismo, de lo que sea. Si te lo puedes permitir (o medio permitir, que a veces nos cuesta trabajo dejar de comprar, de salir, etc)...adelante. Y fui madre. Dos veces. ¿FELIZ?, felicísima, ¿AÑORANDO TRABAJAR?, muchisísimo, como diría uno que yo conozco. ¿Opciones de trabajar? Sí, sí, he tenido, de hecho volví al mismo sector unos meses (juré no volver) con contrato temporal y a media jornada, para \"conciliar\". Estuvo bien, un verano maravilloso, trabajando de 9.30 a 13.30, y como iba a trabajar a 87 km de mi casa cada trayecto, me dejaba la mitad del mísero sueldo en transporte (tren, porque coche+autopista de peaje es impensable), pero llegaba a las 15.30 a casa...piscina...familia...felíz.

Hay que reconocer una cosa, señoras y chicas: no se podía vivir con eso. Agradecida de poder llevar un piscolabis a mi casa, y no sentirme una mantenida (mi pareja feliz de que yo estuviese feliz), pero no era realista. Yo quería un sueldo mayor, meter más horas y no descuidar a mi hija pequeña y tampoco a la que venía en camino.

Alguna entrevista de trabajo desde entonces. Rechacé una (horario incompatibilísimo). Me rechazaron en muchas más...¿lo siguiente? Emprender, ¿el qué? ¿en qué?, en la carrera que comencé cuando me casé, ¿os acordáis?, más la formación adicional (mucha) estos años, mas el Master, mas las prácticas, mas colaboraciones pequeñas, etc. Conozco el sector donde me meto, pero claro, no conozco cómo me irá, pero...¿sabéis? \"No hay victoria ni derrota en el ciclo de la naturaleza: hay movimiento\", como diría Paulo Coelho en mis agendas 2010, 2011, 2012, 2013 y por supuesto la de 2014. Así que, ¡a moverse!, porque lamentablemente nuestro país es lo que nos ofrece a las mujeres: la opción de trabajar en lo que te llena o no te llena, pero trabajar y perderte taaaantas cosas; no trabajar (no me vale); y trabajarte a ti misma, tu vida laboral (estoy en ello).

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