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Héroes de nuestro tiempo

Catalina Hoffmann El Mundo Senior
4 Apr 2014 BLOG_NUM_COMMENTS

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1404-ms-heroes-de-nuestro-tiempoNos hemos acostumbrado a que las pensiones, más bien discretas o discretísimas, de los mayores ayuden a salir para adelante a familias enteras. Ya no es noticia cuando se desahucia a un mayor de 70 años, pero, sobre todo, ha dejado de serlo cuando a quien se echa de su casa es a una familia que encuentra cobijo en casa de sus mayores.

Nos hemos acostumbrado a leer, vivir y sentir que las abuelas y los abuelos son los principales cuidadores de los peques para que sus padres y madres puedan conciliar la vida laboral con la familiar. Tanto nos hemos acostumbrado, que hemos llegado a creer que esa es la obligación de quien cuidó de sus mayores con auténtica dedicación y entrega, por supuesto luchó por sacar adelante a sus hijos en tiempos complicados, y que, ahora, debe cuidar de los benjamines de la familia. Pero nos estamos equivocando, no es una obligación, es una aportación más generosa y desinteresada de una generación a quien le debemos todo lo que somos –especialmente lo bueno- y que ahora sigue siendo un pilar para las familias y para el propio Estado.

No les hemos enseñado a envejecer y con tanta actividad y responsabilidad familiar y económica, ni tiempo les da de darse cuenta, que los años no pasan en balde. Y, de repente, estos héroes de nuestro tiempo sufren un ictus, comienzan con síntomas de una enfermedad degenerativa –como puede ser el Alzheimer o el Parkinson- y algo se rompe para siempre en estas familias que tenían como base de su sustento, como cuidadores de mayores y pequeños y como centro del voluntariado familiar, a quien ya no podrá volver a colaborar en estas tareas. Además, será ahora el mayor quien necesite ese apoyo.

Y entonces todo se vuelve del revés. La crisis económica, lo complica todo aún más. Qué hacemos, dónde acudimos, qué ocurre con la Ley de Dependencia, quién cuida al abuelo, ¿residencia, centro de día?.
Nos habíamos acostumbrado tan mal, a pensar tan solo en nosotros mismos, en el día a día, que estamos perdidos. Pero sigue habiendo esperanza. Tan sólo que es el momento de ocuparnos de quien siempre se ocupó de nosotros y de los nuestros. Hay recursos, tanto públicos como privados, para dar a estos mayores, con patologías propias de la tercera edad, una esperanza de futuro, calidad de vida, y, sobre todo, cariño, respeto y compañía. Vamos a prepararnos para ser justos con quien tanto ha dado y nada ha pedido. Se lo debemos.


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Catalina Hoffmann
CEO del Grupo Catalina Hoffmann

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Isabel Carrascal

Isabel Carrascal

CEO, JANYFLOR SL Limpieza y Sevicios Auxiliares

Es una responsabilidad y una obligación moral ocuparnos de dar amor y cuidados a nuestros mayores.
No solo responsabilidad individual sino colectiva con y sin crisis cueste el esfuerzo que cueste.
Gracias por poner el foco sobre esta realidad
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