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REBELIÓN EN LA ALFOMBRA ROJA

Amalia Enríquez El cuaderno de Amalia
5 Feb 2015 BLOG_NUM_COMMENTS

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Que las alfombras rojas se han convertido, desde hace años, en una pasarela de  moda ¡nadie lo discute!. Y también que, con el tiempo, se han convertido en una plataforma para reivindicaciones ¡tampoco! Las actrices de Hollywood se están sublevando ante determinadas "exigencias" de los periodistas, que cubren los diferentes eventos de trascendencia internacional.

Pocos me van a discutir que, salvo algunas excepciones, la atracción en las "red carpets" se concentra en las mujeres. Los diseñadores son los primeros interesados en que sus obras las luzcan en ellas las mejores actrices del momento aunque, de un tiempo a esta parte, ese interés se ha extendido también a las mujeres de los actores. Sin ir más lejos, la señora Clooney (que está encantada de conocerse desde que tiene a su lado al galán de galanes), que lució esplendorosa un Chanel " a lo Gilda" en los Globos de Oro.

La pregunta de ¿quién es el diseñador de tu vestido? es algo que todas las actrices aceptan por agradecimiento al artífice de su estética y lo toman como algo que va en el sueldo pero, como ya está tan manida, los reporteros de turno decidieron -desde hace unas ediciones de los premios de cine- que había que ampliar horizontes. De ella pasaron a preguntar ¿qué llevas en el bolso? y, luego, enséñame tus zapatos. Las actrices comprobaron que responder a esas peticiones tuvieron críticas innecesarias, así que decidieron marcar los límites.

La primera en reivindicar su status fue Kate Blanchett quien, mirando de frente a la cámara en los Oscar del pasado año, preguntó por qué a los hombres se les preguntaba por la intensidad de sus trabajos y a ellas por su estética. Tomando su ejemplo, otras actrices decidieron exigir respeto para sus interpretaciones. Viola Davis agradeció, en la entrega de los recientes Globos de Oro, su premio por "Cómo defender a un asesino", ironizando con su elección para protagonizar la serie "por pensar que una sexy, desastrosa y misteriosa mujer podía ser una mujer de 49 años, de piel oscura y afroamericana".

La última pregunta de moda es ¿qué manicura llevas? y, con la disculpa de "enséñame los anillos que luces", ver cómo lleva las uñas la actriz de turno. Es lo que llaman la "mani cam" y las actrices se han puesto en pie de guerra en la alfombra roja. La primera fue Jennifer Aniston que dejó petrificada a la reportera, cuando se negó en redondo a enseñar sus manos. En la última entrega de los premios SAG de cine, siguiendo la estela de la protagonista de "Friends", Julianne Moore se negó a enseñar sus manos a la periodista que se lo pidió. "A ver si os preocupais más de nuestros trabajos y menos de la apariencia", le dijo con autoridad.

Lejos de cambiar la fórmula, los periodistas a pie de "red carpet" han decidido, con la revista ELLE (en su edición americana) a la cabeza, utilizar la misma táctica con los hombres, preguntarles por sus tratamientos de belleza, por cómo se organizan en casa o si se han sometido a una dieta para lucir esplendorosos en la alfombra roja. Recuerdo la reacción de Kevin Spacey cuando los reporteros de un programa se lo preguntaron hace unos meses."¿Te has fumado algo antes de venir?", le dijo a la periodista. El actor, poco acostumbrado a este tipo de preguntas dedicadas siempre a las mujeres, se quedó atónito ante tal planteamiento. Nunca es tarde para que los hombres comprueben que, el efecto que pueden hacer en ellos esas "curiosidades", lo hacen también en nosotras. Bienvenidas las preguntas unisex!!

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