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LA MARIQUITA DE AZÚCAR

Amalia Enríquez El cuaderno de Amalia
16 Jan 2015 BLOG_NUM_COMMENTS

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Cada día me convenzo más que, de los momentos delicados, siempre se extraen las mejores enseñanzas. La crisis, que llevamos unos años arrastrando, ha activado la mente de todos. La creatividad se crece ante la adversidad como los toros bravos ante el castigo. Lo venimos comprobando en el cine, por ejemplo, donde los guionistas han escrito historias realmente sobresalientes o en la gente de nuestro entorno, que se las ha ideado para inventar una salida ventajosa a su situación.

Me he hecho eco, en varias ocasiones, de las iniciativas de jóvenes emprendedores o amas de casa que han encontrado un incentivo, económico y también emocional, en esas aventuras que se han convertido -a veces- en un alentador plan B. El abanico de posibilidades, que ofrece la gastronomía o la repostería, se ha convertido en la elección preferencial. Desde las tartas, cupcakes y galletas de SNOW CAKES a la selección de productos de SECRETOS DE GALICIA, pasando por la más variada gastronomía nacional de GOODELITBOX o las inigualables naranjas cordobesas ORANGE 3. Todos nacieron con la ilusión de hacerse un hueco en el mercado y aumentaron su fama al amparo de las redes sociales.

El último descubrimiento me devuelve a mis raíces galaicas. Yolanda y David son un matrimonio gallego, residente en Villagarcía de Arosa. Tuve el placer de conocerles en NOVAVILA, mi casita rural de cabecera de la que también he hablado en este cuaderno, situada a escasos diez minutos de Pontevedra. José Luis Vilanova, el "alma mater" de ese pequeño paraíso, organizó una cena para que pudiera disfrutar de las delicatessen artesanales que activaron mi curiosidad.

Alrededor de una mesa con delicias de la tierra, Yolanda Bóveda me fue contando su aventura, a la que bautizó como LA MARIQUITA DE AZÚCAR. Lo que empezó siendo un juego, por su amor a la repostería, se ha convertido en una alternativa profesional que le está proporcionando grandes satisfacciones. El diminuto y colorista animalito, muy extendido en Galicia, es el protagonista de toda una colección de mermeladas, chocolates y turrones artesanales. Su filosofía es el trabajo bien hecho. Su proceso comienza con una minuciosa selección de los productos caseros con los que trabajan y termina con el toque especial de la casa. Su elaborada elección de mermeladas es una auténtica delicatessen: piquillo braseado, moras silvestres, fresones con hierbabuena a la pimienta rosa, naranja amarga con chocolate, piña con mango y ron, melón con jengibre al cava, kiwi, mandarina, tomate rojo y calabaza con nueces. Todas ellas envasadas al vacío (duran 1 año sin abrir) y presentadas en frascos de cristal, con su cucharita de madera individual y las mariquitas adhesivas, como sello indiscutible de la casa.

La última incorporación, al margen del chocolate gallego en todas sus variantes y los turrones de las fechas que acabamos de vivir (chocolate belga blanco con pistachos y arándanos, dos chocolates gallegos con barquillos de galleta rellenos de dulce de leche, naranja confitada con dos chocolates.), es la mermelada de Albariño. Dos años les ha costado conseguir la mermelada en su perfección. David es el encargado de seleccionar las uvas una a una y Yolanda la artífice de lograr un sabor exquisito, que engrandece la calidad de ese producto gallego. Su duración, también sin abrir, es de seis meses.

La elaboración de los artesanales gourmet de LA MARIQUITA DE AZÚCAR se realizan al más puro estilo casero y solo pasan por las manos de este emprendedor matrimonio gallego. Son productos que responden, con creces, al conocido lema GALICIA CALIDADE. Palabra de pontevedresa..

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