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Juan Pablo Di Pace, “el Hugh Jackman hispano”

Amalia Enríquez El cuaderno de Amalia
25 Jul 2014 BLOG_NUM_COMMENTS

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1407-cda-juan-pablo[Foto de Manolo Pavón]La primera vez que le vi actuar en Madrid sentí que tenía algo especial, un toque diferente, ése que le llevaría lejos. Obviamente, no fue gracias a mis nulas habilidades como vidente, ni siquiera a mínimos retazos de impensable cazatalentos. Supongo que es cuestión de intuición. Muchas veces algo o alguien te gusta y no sabes por qué. Es como cuando ves un cuadro, sin entender de arte, pero hace que te recorra un escalofrío por todo el cuerpo. O escuchas una canción que, para otros, es una nimiedad y a ti puede llegar a pellizcarte el corazón.

De él me gustó su versatilidad, la facilidad para pasar de la interpretación al baile o la canción en milésimas de segundo. Una manera muy americana de entender el espectáculo y de pulirse como profesional. No es ningún secreto que siempre me he rendido ante el potencial polifacético de Hugh Jackman. Al margen de su indiscutible atractivo, es un actor completo. Canta, baila e interpreta con una calidad que todos reconocen. Sin menospreciar a ninguno de los nuestros, he echado en falta algún actor que pudiese equilibrarse con el talento del australiano. Aunque le quede mucho camino por recorrer y a riego de que me llame exagerada, Juan Pablo di Pace se acerca mucho al perfil de actor todoterreno que arriesga y triunfa.

Argentino de nacimiento e hijo de italianos, se marchó a Londres -con apenas 18 años- para estudiar danza, interpretación y canto. Durante una década consiguió hacerse un nombre en el West End londinense, donde trabajó en el musical "Chicago" y participó en varias series de televisión. Antes de llegar a Madrid, donde recaló hace unos seis años, consiguió un papel en la película "Mamma Mía" junto a Meryl Streep. Su personaje (Petros) enamoraba, ni más ni menos, que al mismísimo Colin Firth. Fue una intervención pequeña pero muy importante para Juan Pablo, que también rodó "Three" al lado de Billy Zane, ya en un personaje protagonista.

Llegó a España para protagonizar el Musical "Fiebre del Sabado Noche" en la Gran Vía madrileña, donde también formó parte del elenco de "Más de 100 mentiras", el musical sobre las canciones de Joaquín Sabina. En el tiempo que estuvo trabajando aquí, Juan Pablo se hizo muy popular por sus intervenciones en "Los hombres de Paco", "Angel o Demonio", y "Supercharly", aunque el reconocimiento le llegó por su personaje, como profesor de Arte, en "Física o Quimica". Su preparación musical le ha perfeccionado una voz, que le convirtió en protagonista de la sintonía de la segunda temporada del programa de "El Club del Chiste", con la canción "We Wanna Rock".

Toda su trayectoria vital, humana y profesional, la recopiló Juan Pablo en su espectáculo PRIMER ACTO, que representó en Madrid durante meses hasta que decidió marcharse a Australia a rodar la serie "CAMP", para la NBC americana. "El deseo de trabajar para el mercado estadounidense lo tuve desde muy joven, de hecho la razón por la cual me mudé a Londres de adolescente fue para estar más cerca de América, pero la vida da muchas vueltas y trabajar en España fue una llamada del destino. Si no hubiera pasado por Madrid esos años y aprendido lo que aprendí sobre el escenario, no creo que hubiera tenido la oportunidad de rodar "CAMP" en Australia. Y eso se lo debo en gran parte a trabajar codo a codo con mi hermana Victoria, quien ha sido mi maestra y soporte artístico". En esta serie, el polifacético Di Pace compartió reparto con la actriz Raquel Griffihts, muy conocida por sus interpretaciones en las aplaudidas series "Dos metros bajo tierra" y "Cinco hermanos".

"Rodar en la Costa Dorada australiana fue una experiencia maravillosa, el nivel de profesionalidad allí es altísimo y da gusto trabajar donde hay abundancia. España es un lugar donde me siento en familia, tanto en lo personal como en lo laboral. Y quizá es verdad que, a un nómada como yo, quedarse mucho tiempo en un lugar le sabe a poco. Pero, durante el último año en Madrid -aunque tuve la suerte de producir PRIMER ACTO, el espectáculo que me aportó muchísimas satisfacciones-, sentí que el miedo a la crisis bloqueaba la creatividad y que, lamentablemente, eso suponía una traba artística importante. Por eso enfoqué energías en el extranjero. Hay un momento para todo en la vida. España me ha enseñado la calma y ahora me toca vivir la adrenalina."

Esa aventura americana todavía continúa, pero Juan Pablo no pierde el contacto con nuestro país. "No dejaré de venir por España y de intentar hacer cosas aquí. Este país me ha adoptado desde el primer momento y me he sentido como en el mío propio. Eso no lo olvidaré nunca, me siento 50% español! La idea de trabajar en USA siempre me rondó la cabeza, desde muy pequeño. Nunca dejé de tenerlo en el punto de mira, pero no me olvido que venir a Madrid con mis 29 años fue una bendición. Aquí tuve la oportunidad de trabajar en proyectos muy grandes y de producir proyectos propios pero, como el plan de Hollywood no se me había terminado, en el 2013 tuve la necesidad de dar ese salto. Un momento en que la crisis general en España estaba en su peor encarnación y a una edad en la que, para mí, era ahora o nunca. Gracias a Dios me funcionó".1407-cda-juan-pablo-dosFoto de Manolo Pavón

Tras la aventura australiana, Juan Pablo decide sacarse la visa para poder trabajar en Usa y de aventuró a probar suerte por tierras americanas. "Con el visado en regla, tomé un avión y me fui a Los Angeles. A los cinco días de estar allí, me presenté a un casting para la serie DALLAS (que veremos en España el próximo mes de agosto). Después de la prueba me reuní con Warner Brothers para hablar del personaje y, al día siguiente, estaba ya viajando a Texas para rodar la serie. Fue una experiencia muy bizarra y maravillosa. Nunca imaginé que mi plan iba a funcionar tan rápido y que las cosas fueran tan bien. La experiencia en la serie fue otro regalo. Mi personaje, Nicolás Treviño, es un villano con todas las letras. Con aspecto de James Bond y con 20 personalidades corruptas para manipular a todos los personajes de la serie, incluidas Sue Ellen y Bobby Ewing. Algo realmente increíble!

Los seis meses de rodaje de la serie fueron intensos " viviendo en Dallas y conduciendo lo que no he conducido en mi vida". Sin embargo, es consciente que aún le queda mucho camino por recorrer. "Hollywood es muy grande y hay mucha competencia pero, en estos momentos, los latinos en Usa tenemos más público. Ya no importa el color que tengas para poder hacer de protagonista en inglés.. y eso ¡a mí me encanta!. Tras años de interpretar al extranjero, ahora veo que esa etapa ha caducado y que el show business se está transformando en una plataforma multicultural. Este es el momento adecuado y Estados Unidos, a mi juicio, el lugar adecuado".

Sin dejar de mirar de reojo a España y nuestro mercado, lo que le depara de momento el futuro es grabar la cuarta temporada de DALLAS desde octubre, el estreno de la película AFTER THE REALITY con Mathew Morrison ,de GLEE, y terminar de escribir un guion con su amigo y director argentino Andres P. Estrada. Con publicista ya en LA que vela por su futuro profesional, Juan Pablo se enfrenta a un horizonte laboral de lo más prometedor. A veces, parar y volver a empezar es la mejor terapia para el éxito. Suelen decir que, detrás de la última puerta, está el destino.


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Amalia Enríquez (@amalia_enriquez), periodista. Conoce más de ella en www.redcarpetfilms.es

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