Post
anterior
Siguiente
Post

La historia de la posición del misionero

Fernandi Pandi El cajon de Fernanda
24 May. 2018 0 comentarios

blogs_image_post_detail

La posición del misionero aparece en obras de arte antiguas de los griegos, egipcios, las civilizaciones antiguas de América del Sur, China y Japón.

Algunas personas creen que esta posición sexual es tan popular debido a la frecuencia del motivo. 

En cualquier caso, la posición del misionero ganó su supremacía sobre las demás posturas sexuales, debido a razones tanto religiosas o éticas, así como de salud, y no debido a la superioridad de la propia posición. 

Por otra parte, si nos imaginamos la posición del misionero en el suelo duro o la paja del colchón, tenemos una idea de por qué tal posición no era la más agradable, al menos para las mujeres. Pero, ¿quién estaba interesado en lo que las mujeres tenían que decir en aquellos días?

En la antigua Grecia, la gente prefería tener relaciones sexuales de pie hasta que Artemidos popularizó la posición del misionero como la “única correcta y natural”, porque afirmaba la dominación de hombres sobre las mujeres. 

La Iglesia Católica Romana llegó a conclusiones similares sobre la base de las observaciones de los animales e incluso Santo Tomás de Aquino la recomendó. Los argumentos se centraron en la premisa de que la posición del misionero es la mejor para quedar embarazada, por tanto era razonable utilizarla mas que otras posiciones. 

Si seguimos las enseñanzas de la Iglesia Católica, el único objetivo de las relaciones sexuales es el embarazo y todo lo demás representa el pecado de la pasión. Por lo tanto, cambiar la posición sexual resultaba pecaminoso.

El origen de la posición a término "misionero”

Durante mucho tiempo, las personas no estuvieron familiarizados con el término “posición del misionero”. 

Cada idioma tiene su propio nombre para ella. En 1948, un amplio estudio titulado el Comportamiento sexual en el varón, por Alfred Kinsley, se publicó en los EE.UU. (una excelente película sobre su vida y obra se hizo en 2004). 

En dicho estudio, Kinsley cita un ejemplo del libro "Los argonautas del Pacífico Oriental" del famoso antropólogo Malinowski donde los nativos de la tribu trobriandeses imitaba el Inglés-estadounidense en torno a una fogata y al que se referían como el “misionero”, para ellos era un horror "ver cómo los hombres blancos se revuelcan sobre el cuerpo de las mujeres y las aplastan."

Este dato específico no ha sido confirmado hasta la fecha por ningún antropólogo, sexólogo o un lingüista, y Robert Priest cree que fue el resultado de confundir hechos e interpretaciones diferentes, pero no vamos a entrar en detalles. 

En definitiva, el término fue mantenido en uso y posteriormente extendido a otros idiomas: Missionarsstellung, Postura del misionero, posición missionaire du … 

Pero seguramente aunque cambie el nombre, no podrá parecer interesante. Mejor cambiamos de postura ¿verdad?

Publicidad
Publicidad