Permisos Retribuidos

Marben Abogados El Blog de Marben
5 Dec 2016 BLOG_NUM_COMMENTS

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Cada vez son más las mujeres que se lanzan a montar un negocio por su propia cuenta. Para ser emprendedora hay que tener valentía y ganas de cambiar el mundo, o al menos satisfacer una demanda de una manera diferente a como lo haría una gran empresa. Para ello, es muy importante contar con habilidades comunicativas que ayuden a transmitir un mensaje concreto, y para eso no hay nada como una mujer, preparada por naturaleza para tener que negociar y persuadir.

Sin embargo, son muchas las mujeres que se echan para atrás a la hora de afrontar el reto de convertirse en emprendedoras. A pesar de tener las cualidades necesario el status quo y la tradición del estado patriarcal en el que vivimos no siempre permite la materialización de ese sueño. Históricamente, se ha visto a las mujeres como a las encargadas de cuidar de los hijos y la casa, mientras era el hombre quien iba a trabajar y traía el dinero a casa. Por suerte, los tiempos han cambiado ligeramente y ya podemos apreciar una mayor incorporación de la mujer al mercado laboral. Aun así, existen una serie de dificultades por el mero hecho de que un embarazo y el consecuente puerperio está mal visto negativamente en términos de rendimiento laboral.

A pesar de todo, la mujer está protegida por la ley, puede encontrar más información en esta página de marbenabogados, y existen unos supuestos legales en los que tendrá todo el derecho del mundo a pedirse un permiso sin ver comprometida su retribución. Por ejemplo, lo que comentábamos de la gestación, siempre podrán disponer del tiempo indispensable para las pruebas prenatales. Del mismo modo, una vez llegado el momento de dar a la luz, existe un permiso de 16 semanas de manera interrumpida. Eso sí, el inicio puede tener lugar antes del nacimiento, dejando siempre 6 semanas como mínimo para después del parto. Este permiso se mantiene incluso en el desafortunado escenario de un fallecimiento del bebé.

De esta manera, comprobamos que el hecho de dar vida no debe suponer, per se, un impedimento a la hora de desempeñar un trabajo. Bien es cierto que va a haber un tiempo en el que esa persona no va a poder ejercer su profesión, pero eso no significa que sea algo perjudicial. De hecho, ser madre es generalmente una alegría y una motivación para mejorar el estado de ánimo de la mujer, de manera que su productividad será mayor a la vuelta. Quienes consideran que puede ser un hándicap no tienen en cuenta que puede ser un motivo como, por ejemplo, la muerte de un familiar, y no por ello se deja de contratar o se despide a una persona cuyos padres están enfermos, ¿no?

Independientemente del género, deberíamos convertirnos en una sociedad en la que se fomenta y prima el emprendimiento, en lugar de castigarlo o establecer mecanismos que lo previenen.  Afortunadamente, al mismo tiempo aparecen iniciativas para mejorar la formación de las mujeres que quieren emprender y proponer diferentes puntos de vista para aquellas que quieren convertirse en mujeres emprendedoras.

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