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La educación emocional

teresa yuste sanchez Educafilm, educa a través del cine
19 Mar 2015 BLOG_NUM_COMMENTS

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¿Educamos en emociones?

Para el catedrático de Orientación Psicopedagógica en la Universidad de Barcelona Rafael Bisquerra el objetivo de la educación emocional es el desarrollo de competencias emocionales: conciencia emocional, regulación emocional, autogestión, inteligencia interpersonal, habilidades de vida y bienestar.

Al hablar de educación emocional nos estamos refiriendo a educar y aprender en emociones: aprender a identificar y reconocer las emociones en nosotros mismos y en los demás, darles nombre para conocerlas y asimilarlas como una parte vital de nuestro mundo personal y social, para conseguir gestionarlas canalizándolas de manera positiva y sana.

Paul Ekman, uno de los psicólogos fundamentales del siglo XX y pionero en estudiar y clasificar la emoción nos habla de seis emociones básicas que todos compartimos: la ira, la repugnancia, el miedo, la sorpresa, la alegría y la tristeza. De estas emociones primarias se derivan todas las demás.

Ahondando un poco más en las emociones, comprendemos la importancia de los componentes fisiológico-conductual y social que acompañan al psicológico.

Pongamos un ejemplo para dar constancia de ello.

Imaginemos a un niño que tiene miedo a la oscuridad. Llega la hora de irse a la cama, le dan las buenas noches, se apaga la luz y la puerta se cierra...
Cuando tenemos miedo, nuestro cuerpo tiene unas reacciones físicas como respuesta del sistema nervioso en relación al estado emocional en el que nos encontramos. Entra en juego el componente fisiológico-conductual.
Nuestro cuerpo reacciona preparándose para la huida o la lucha, buscando la supervivencia de la siguiente manera: la glándula suprarrenal descarga adrenalina, el corazón late más deprisa, se agita la respiración, aparecen sudores o temblores, los músculos se tensan, las pupilas se dilatan, aumenta la presión arterial, la piel palidece, incluso puede llegar a vaciarse la vejiga...
Si nos imaginamos ahora que ese niño que tiene miedo a la oscuridad está acompañado porque duerme en casa de un amigo, y que todo esto le ha pasado delante de él, entenderemos la importancia del componente social de las emociones. Además pueden surgir emociones secundarias como la vergüenza, la inseguridad o la culpa. Nuestras emociones nos afectan personalmente y también en la relación con los demás.

En este sentido, fue Daniel Goleman quien describió la emoción como un sentimiento y los pensamientos, los estados biológicos, los estados psicológicos y el tipo de tendencias a la acción que lo caracterizan.

¿Le damos toda la importancia que se merece a la educación emocional?

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