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Mentalidad de emprendedora

Rocio Munuera Del Plomo al Oro, De invisible a Líder.
4 Feb 2019 BLOG_NUM_COMMENTS

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Buenas mis wonders, hoy escribo sobre la mentalidad necesaria para emprender. Estas últimas semanas he podido hablar con varias personas que querían emprender. Como siempre, estaban interesándose por todo lo referente a lo fiscal, cómo crear imagen de marca, publicidad en RRSS, cómo encontrar buenos partners, etc.

De lo poco que se habla, es de que para ser emprended@r, se necesita una mentalidad emprendedora. Y os preguntaréis, que es normal que si montas una empresa, es porque ya tienes esa mentalidad. Pero me encuentro muy frecuentemente a personas, que de repente, después de muchos años en un mismo puesto o actividad o después de una crisis personal o despido, quiere hacer un cambio en su vida, y empieza a fantasear con ser emprended@r.

El mayor activo de un emprendedor se encuentra en su cabeza.

Y no me refiero únicamente a su creatividad, sino a la capacidad de seguir avanzando y sacar adelante un proyecto sin sabotearse durante el proceso.

El camino del emprendimiento es retador, y no quiero desalentar a nadie, pero vas a necesitar de mucha psicología, gestión emocional y una buena gestión de tu mentalidad emprendedora diaria.

Es todo un desafío cuando ves que:

Tu vocecita interna te dice que no tienes la experiencia suficiente para poner esos precios.
Tu facturación es inestable y no sabes si llegarás a fin de mes.
Es tu primer producto creado y tienes miedo de que a tus clientes no les guste.
No estás seguro del contenido que ofreces porque si es muy nuevo, hay que abrir mercado con lo que eso conlleva. Y si es más de lo mismo que hay en el mercado, vas a tener competir fuertemente.
Tu familia y amigos cercanos te dicen que tendrías que buscarte un trabajo normal y seguro. O que lo compagines con un trabajo más estable, hasta que tengas ingresos suficientes. Esto tiene un peligro, y es que puede que no termines de dar el salto, porque estás muy cómod@ y no hay nada mejor para esforzarse, que no te quede otra. Si o sí.

Por lo tanto, lo más importante para conseguir dicha mentalidad, es desarrollar los siguientes puntos:

Tener una visión, misión y valores muy muy claros. Debemos saber cuales son los valores que nos mueven y por lo tanto deben respirarse en tu empresa. Saber cual es tu meta, propósito y lo que realmente te apasiona. Intentar en la medida de lo posible, concretar ideas todo lo posible, con datos, contactos, direcciones, precios, herramientas, materiales que puedes necesitar, etc. Lo ideal es hacer un canvas, unn mind map, dafo, para poder tener todo claro y con todo lujo de detalles. Por supuesto, que estos detalles van a ir evolucionando a lo largo del tiempo, o deberían ya que según vayas andando en ello, vas a ir modificando o perfilando mejor tus productos.
Creencias saneadas. Las creencias tienen que estar alineadas con los valores que hemos nombrado anteriormente. Las creencias pueden hacer que consigas tus objetivos o por el contario boicotearte. Necesitas reprogramarte con creencias potenciadoras y positivas. Para ello, cuida lo que lees, oyes y de quien te rodeas y cómo te formas. Analiza continuamente, que creencias tienes sobre las cosas que te van surgiendo todos los días y comprueba si están en coherencia con tus valores.
Cree en ti. Me encuentro normalmente emprendedor@s con una autoestima echa polvo, después de un despido duro, una crisis personal o que ya lo traiga de serie. Esto se nota porque si encuentra un/a colaborador@ u otr@ emprended@r, se sienten pequeñit@s, insegur@s, intentan competir en vez de colaborar y ponen excusas o peros a sus ideas, en vez de fijarse en algo que puedan aprender de esa persona. Creer en ti además, es esencial para negociar, para saber venderte (si no crees en ti cómo vas a conseguir que otr@s crean en ti), para vender tu producto. Has de practicar la coherencia sobre ti mism@ tanto en tus acciones personales, como profesionales para que no afecte negativamente al desarrollo de tu negocio.

Como ves, el ser emprended@r es un gran reto, aprendizaje y te pone a prueba constantemente.

Como conclusión, te dejo esta gran frase: “No hay desarrollo profesional sin desarrollo personal”.

Si te ha gustado, por favor, comparte ya que nunca sabes a quien puedes estar ayudando! Si quieres más información para ayudarte a ganar mayor seguridad, detectar creencias limitantes o alinear tus valores con tus creencias, click aquí.

Feliz semana mis wonders!

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