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¿Sociedad o Empresario Individual? Pistas para decidir

Cristina Alonso Cristina en positivo
14 Apr 2014 BLOG_NUM_COMMENTS

blogs_image_post_detail

1404-cp-sociedad-o-empresa-individualDespués de recibir varias consultas a través de la plataforma del Consejo Internacional de Expertos de Womenalia acerca de este tema, me he decidido a escribir una serie de entradas para aclarar ciertas dudas que parecen ser comunes en muchas emprendedoras.

Indiscutiblemente estas cuestiones tienen una incidencia directa sobre los números de la empresa y, como queremos ser una empresa en positivo, hemos de sopesar con cuidado nuestras decisiones al respecto.

Tenemos una maravillosa idea de negocio, que es además una solución estupenda de autoempleo. Y aquí es donde nos empezamos a encontrar con diversas encrucijadas

¿Es necesario constituir una sociedad?

Pues...depende. Y depende básicamente de los factores que ahora detallaremos. En primer lugar vamos a comentar las diferentes formas jurídicas que puede adoptar un negocio o empresa.
Distinguimos entre aquellas en las que, incluso llamándose sociedad, prima la persona física frente a aquellas otras s en las que se constituye una persona jurídica con personalidad propia a todos los efectos.

Prima la Persona Física

  • Empresario Individual. Cristina Alonso con su NIF/NIE
  • Comunidad de Bienes: Hermanos Alonso, CB. Compuesta por dos o más comuneros. Tiene la peculiaridad de que aunque tendrá un número de identificación fiscal con el que realizará sus operaciones, está exenta de la tributación por Impuesto de Sociedades. Cada uno de los comuneros tributará por la proporción de los beneficios que le corresponda en su declaración anual de IRPF.
  • Sociedad Civil: Hermanos Alonso, Sociedad Civil o Hermanos Alonso, S.C.P. (Sociedad Civil Particular). Compuesta por dos o más socios. Tiene la peculiaridad de que aunque tendrá un número de identificación fiscal con el que realizará sus operaciones, tributará por IRPF, estando exenta de la tributación por Impuesto de Sociedades. Es decir, los beneficios de la sociedad se repartirán entre los socios en la proporción pactada y cada uno tributará en su IRPF por ellos. Admite diferentes formas de representación.

En estos dos últimos supuestos aunque exista un Número de identificación fiscal independiente del de los comuneros o socios, tanto la Comunidad de bienes como la Sociedad Civil carecen de personalidad jurídica y su constitución es muy sencilla, no exigiéndose unas aportaciones mínimas. Se puede formalizar mediante un contrato privado.

La ley de Emprendedores introdujo en nuestro ordenamiento la figura del Emprendedor de Responsabilidad Limitada que analizaremos en las próximas semanas. Constituyendo una variante del Empresario Individual que comparte, sin embargo, algunas obligaciones de las sociedades.

Prima la Persona Jurídica

  • Sociedad de Responsabilidad Limitada
  • Sociedad Anónima
  • Sociedad Cooperativa
  • Sociedades Profesionales
  • Otras.

En el siguiente enlace del Ministerio de Turismo e Industria se puede ver de forma resumida qué conlleva cada una de las diferentes formas que pueden adoptarse, tanto primando la persona física como la jurídica, permitiendo filtrar en función de tres parámetros para ayudarte a decidir cuál es la mejor opción.

En los supuestos de las sociedades enunciadas, todas poseen una personalidad jurídica independiente de la de los socios. Y según el tipo que elijamos, existe o no un capital social mínimo por el que pueden constituirse.

Vamos a ver de qué depende la elección de una u otra forma jurídica. En general depende de:

  • Si tienes socios o estás tú solo. La figura de empresario individual sólo se puede adoptar cuando se es uno solo. Por otro lado, sólo la Sociedad de Responsabilidad Limitada y la Sociedad Anónima nos permiten un unico socio. Algunas otros tipos exigen un mínimo de tres socios.
  • Que tus clientes te exijan que tengas forma societaria. Si el cliente lo pide...
  • Si todas las empresas que conformarán tu competencia han optado por alguna de las formas jurídicas societarias.
  • Si el ordenamiento jurídico te exige que adoptes la forma societaria para la actividad en concreto que vas a desarrollar.
  • Si quieres limitar tu responsabilidad de cara a terceros. A día de hoy para las micropymes no hay prácticamente diferencia en la práctica ante cualquier responsabilidad con la AEAT, la Seguridad Social o las entidades bancarias. En los dos primeros casos porque se derivan las responsabilidades al administrador de la sociedad y en el último porque actualmente pocas entidades (por no decir ninguna) conceden financiación a una sociedad sin que sea avalada personalmente por los socios. Lo veremos con más detenimiento.
  • Ciertos aspectos fiscales que iremos analizando durante las próximas semanas.

La próxima semana hablaremos de las principales repercusiones económicas derivadas de la elección de una u otra forma jurídica.


Lee otras publicaciones anteriores de este blog:


Cristina Alonso, Founder and Managing Director de Empresas en Positivo.

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