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No es lo mismo vender que cobrar, no es lo mismo pagar que gastar

Cristina Alonso Cristina en positivo
13 Jan 2014 BLOG_NUM_COMMENTS

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1401-cp-no-es-lo-mismo-vender-que-cobrarComo dice el enunciado y aunque a veces lo asimilemos, no es lo mismo vender que cobrar, ni incurrir en un gasto que pagar. Y menos, en momentos como este.
Vamos a introducirnos en el concepto de flujo de caja para entender esta diferencia. Los flujos de caja no son otra cosa que las entradas y salidas de dinero que tienen lugar en un negocio y generalmente se referencian a un periodo determinado. Son positivos cuando se trata de una entrada y negativos cuando reflejan una salida de dinero.
Si bien para calcularlos hemos de conocer los gastos e ingresos que prevemos vamos a tener, así como otros datos (inversiones que vamos a realizar, ayudas solicitadas...), es importante tener en cuenta que los flujos de caja tanto si son negativos como si son positivos no se corresponden siempre total y respectivamente con los gastos e ingresos. Es decir, que un gasto no siempre ha de conllevar un flujo de caja negativo. Y un flujo de caja positivo no siempre ha de provenir de una venta.
Esta diferencia y falta de correspondencia puede dar lugar a la "paradoja" de que un negocio esté teniendo beneficios y al tiempo esté en descubierto en el banco. Como queremos ser una empresa en positivo, veamos por qué puede ocurrir. Eso nos dará pistas de cómo evitarlo.

Veámoslo con un ejemplo:

  • Ejemplo de gasto que no genera un flujo de caja: las amortizaciones contables del inmovilizado

¿Y qué es el inmovilizado? Se trata de aquellos bienes (o derechos) que adquirimos para servirnos de ellos durante más de un año. La vocación de permanencia en la empresa es una de las características que los define y que da origen a la amortización contable. Como el "gasto" en inmovilizado no habrá que repetirlo en años, se establece la obligatoriedad de distribuir el importe del valor de adquisición de un bien durante los años que se estima vamos a hacer uso de ese bien. En esto consiste la amortización contable, en distribuir ese importe inicial entre los años de vida del bien.
Es decir, que en vez de incluir como gasto los 3.000€ de la compra del mobiliario de tu oficina, lo que hacemos es que, estimando que puede ser usado unos diez años (existen unas tablas oficiales donde se establece), consideramos 300€ de gasto cada uno de estos años en nuestra cuenta de resultados.

Esto supondría a efectos de flujos de caja y gastos durante el primer año lo siguiente:

• Un flujo de caja negativo de 3.000€ (lo que pagamos por los muebles. En esta aproximación no vamos a tener en cuenta el IVA).
• Un gasto de 300€ (la amortización contable del inmovilizado considerada a un 10% o 10 años).
Como vemos los flujos de caja (lo que hemos pagado, 3.000€) no se corresponden con lo que hemos gastado (300€).
Del segundo al décimo año tendríamos un gasto anual de 300€ pero ningún flujo de caja, puesto que no se produce una salida real de dinero.

  • Ejemplo de flujo de caja que no se corresponde con ningún gasto: ladevolución de capital de un préstamo o amortización de capital,amortización financiera

El pago de la parte de la cuota de un préstamo que hace referencia a la devolución del capital (no a la parte comprensiva de los intereses) supone un flujo de caja negativo pero no es un gasto.
Esta, también llamada (para liarnos más) amortización de capital o amortización financiera, no es un gasto. Tampoco un ingreso, claro. Y genera un flujo de caja negativo por el importe de la citada amortización.
Supongamos que has pedido un préstamo para adquirir el mobiliario de tu oficina. Este préstamo has de devolverlo en 6 años a 500€ al año más intereses, pagaderos el último día del año. Los intereses serán del 7%.

Esto supondría a efectos de flujos de caja y gastos lo siguiente durante el primer año:

• Un flujo de caja positivo de 3.000€ por el importe del préstamo al inicio del periodo. Este flujo de caja no se corresponde con ninguna venta.
• Un flujo de caja negativo al final del periodo como devolución (amortización) de capital de 500€. Este flujo de caja no se corresponde con ningún gasto
• Un gasto de intereses de 210€.
• Un flujo de caja negativo que genera el anterior gasto de 210€.

Si tenemos en cuenta los movimientos de los apartados 1 y 2 a los que les añadimos unas ventas de 600€ pagados al contado podemos ver que al final del primer año (En esta aproximación no vamos a tener en cuenta el IVA) el flujo total y final de caja sería el siguiente: +3.000 del préstamo-3.000 de la compra de los muebles-210 de los intereses – 500 de la devolución de capital+ 600 de las ventas= -110€ = un flujo de caja negativo. Nos habríamos quedado en descubierto en el banco.

• El resultado del ejercicio, es decir, los ingresos menos los gastos, sería igual a: 600 ingresos -300 gastos de amortización – 210 de los intereses= 90€ de beneficio. Es decir, teniendo 90€ de beneficios y teniendo que pagar impuestos por ellos, estaríamos en descubierto en el banco en 110€.

Ahora resta lo más emocionante: ver si el negocio, manteniéndose en la senda de los beneficios, generará los flujos de caja suficientes en el futuro para poder devolver el préstamo y hacer frente a sus obligaciones de pago.


Si te ha interesado este post puedes leer la entrada anterior:

¿Cómo ha volado mi dinero?


Cristina Alonso, Founding and Managing Director de Empresas en Positivo

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Marta Sánchez-Blanco Martín-Artajo

Marta Sánchez-Blanco Martín-Artajo

Relaciones Institucionales, Mahou San Miguel

Muy interesante Cristina y de mucha utilidad para todas las emprendedoras que tienen que ser expertas financieras, en marketing, ventas, etc...;)
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