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Financiación sin morir en el intento

Cristina Alonso Cristina en positivo
9 Mar 2015 BLOG_NUM_COMMENTS

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Hoy vamos a ver cómo elegir financiación sin morir en el intento. Una vez que ya hemos calculado cuáles son nuestras necesidades de financiación y sabemos que lo que necesitamos o queremos es algún tipo de financiación externa y ajena, pasemos a analizar de qué instrumentos nos podemos valer para conseguirla.

Y es que cuando nos acercamos a una oficina bancaria, por ejemplo, y comenzamos a ver las distintas opciones de financiación que existen yo creo que siempre nos surge una pregunta. ¿Cuál es la que más se adapta a mis necesidades?

Daremos una serie de pistas que nos ayuden a responder a esta pregunta. Y es que tenemos que partir del hecho de que "no todo sirve para todo". Por ello estableceremos una serie de premisas que nos ayudarán a elegir la opción que mejor se adapte a nuestras necesidades:

El largo con el largo y el corto con el corto

Para empezar bien aclararemos un concepto básico cuyo desconocimiento nos puede poner luego en un aprieto. Las necesidades de financiación a largo plazo deben cubrirse con instrumentos financieros a largo plazo. Las necesidades de financiación a corto plazo o de circulante, deben cubrirse con instrumentos financieros a corto plazo.

Esto que parece de Perogrullo, es importante por lo siguiente. Algunas veces cometemos el error de solicitar un instrumento de financiación a corto plazo (como las pólizas de crédito a un año donde nos cobran en función de lo que disponemos) para financiar la compra de inmovilizado (aquellos bienes que son adquiridos pensando en que van a permanecer en la empresa más de un año). En un primer momento podría parecernos una opción válida. Tenemos que comprar ordenadores, software, impresoras, mobiliario y un servidor. En total 15.000 euros. Solicitamos una póliza de crédito y lo pagamos. Pero ¿qué ocurre cuándo no nos renuevan la póliza?

Además, es que "nos engañamos" porque no repartimos ese coste en el tiempo. Es decir nuestro negocio debería ser capaz de generar los recursos suficientes para ir pagando un préstamo a varios años. Porque qué pasará cuando a los cuatro años tengamos que empezar a renovar equipos informáticos. ¿Nos endeudamos más?

Cuidado con la amortización y depreciación de los "ing"(Leasing y Renting)

Cuando hablamos de leasing y de renting hemos de tener que ambas figuras se basan en el alquiler de los bienes con una opción de compra más o menos costosa según la figura. Hemos de tener en cuenta también, que cada uno de estos instrumentos está aconsejado para la adquisición de inmovilizado. Pues bien, además de otras consideraciones que entraremos a valorar en otro post, hemos de tener presente que si vamos a adquirir un bien que se deprecia rápidamente el renting(*) es la mejor opción. Ya que no adquiriríamos sino que alquilaríamos el derecho al uso de ese bien. La principal ventaja es que a los tres años, por ejemplo podríamos cambiar el bien alquilado por otro. En este caso, la realidad es que el bien no pasaría a formar parte del activo de la empresa (nunca lo poseeríamos) aunque sí tendríamos derecho a utilizarlo y pasaría a ser un gasto fijo en nuestra cuenta de resultados.

El leasing(*)sin embargo se configura más como una figura a través de la cual podemos adquirir un bien. Es como una especie de alquiler con opción a compra, donde el precio del alquiler va minorando el valor que tendríamos que pagar al final para adquirir el bien. En este caso es importante tener en cuenta que el tiempo de duración no debe ser mayor a la vida útil del bien, pues podríamos encontrarnos con que hemos de seguir pagando un ordenador, por ejemplo, que ya no funciona.

(*) El renting y el leasing admiten multitud de variantes de las que ya hablaremos. Estamos refiriéndonos a aquellos supuestos que permiten utilizarlo como indicamos.

Sin miedo a lo nuevo

Las nuevas tecnologías, la globalización y el entorno cambiante donde cada vez aparecen más pymesarias han permitido la aparición de otras opciones diferentes a las que existían hasta la fecha, pero no por eso menos interesantes. Además de los préstamos "al uso"otorgados por las entidades bancarias, existen otras opciones

Seguiremos ahondando en todo ello en las próximas semanas.

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Cristina Alonso

Cristina Alonso

Directora y Fundadora , Empresas en Positivo

¡Totalmente de acuerdo Lourdes! Me alegra que te haya gustado el post.
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