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Dónde puedo obtener financiación

Cristina Alonso Cristina en positivo
1 Mar 2015 BLOG_NUM_COMMENTS

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La semana pasada estuvimos dando unas pinceladas que nos sirvieran para calcular los flujos de caja positivos y negativos que se van a producir en nuestro negocio y así conocer y determinar cuáles pueden ser nuestras necesidades de financiación.

Hoy vamos a comenzar a dar respuesta a lo que nos planteamos en el título del post: De dónde puede provenir la financiación que necesita mi negocio.

En primer lugar  vamos a distinguir el hecho de que seamos una empresa en funcionamiento o que acabemos de nacer o vayamos a hacerlo.

Las empresas en funcionamiento tienen acceso a lo que se denomina "financiación interna", es decir, a la financiación que proviene de los recursos obtenidos por la propia empresa en periodos anteriores:

- Esta financiación interna es la que se manifiesta en los beneficios no repartidos.

- Pudiendo además provenir también de los gastos que no conllevan flujos de caja negativos: las amortizaciones.

Al provenir de la propia organización la devolución de este tipo de financiación no es exigible.

Resulta evidente que si acabamos de nacer, o estamos en ello, no podremos disponer de este tipo de financiación. Pero es que además, lo cierto es que en la mayoría de los casos, cuando decimos que nuestro negocio necesita financiación, realmente queremos hacer referencia a que necesita financiación externa. Y, muy probablemente, estemos sólo visualizando la financiación externa y ajena.

La financiación externa puede conseguirse por varios medios en los que varía el grado de exigibilidad de la devolución de los importes concedidos. Esto hace que a su vez la podamos clasificar en:

- Financiación externa propia.

- Financiación externa ajena.

- Financiación externa mixta. Esta es una categoría mezcla de las anteriores.

FINANCIACIÓN EXTERNA PROPIA

Una de las características principales de este tipo de financiación es su reducida exigibilidad. Al formar parte del capital de la empresa se trata de un importe  al que sólo habría que hacer frente en caso de disolución de la sociedad (o en algún otro supuesto muy concreto).

La financiación externa propia vendría conformada fundamentalmente por:

- Las aportaciones de capital de los socios. Estas aportaciones pueden ser realizadas  tanto al inicio para la constitución de la sociedad,  como en  las posteriores ampliaciones de capital que pudieran tener lugar.

- También puede provenir de ciertos tipos de subvenciones que entran a formar parte del patrimonio neto de la empresa.

FINANCIACIÓN EXTERNA AJENA

La financiación externa ajena haría referencia a todos los demás tipos de financiación que no se articulan mediante aportaciones de capital o los otros supuestos ya mencionados.

Una de sus características esenciales y diferenciales de los otros tipos, es que la devolución de los importes obtenidos a través de este tipo de fuente resulta exigible en un plazo más o menos largo en función del tipo de financiación elegido y de las condiciones pactadas.

En los próximos post entraremos a analizar algunos de los diferentes instrumentos de financiación externa ajena a los que podemos recurrir.

Aquí me gustaría sólo mencionar la financiación que proviene de las llamadas "4Fs", cuatro efes. Su nombre hace referencia al origen de la procedencia de los fondos en inglés que se circunscribe a nuestro entorno más cercano: Friends (amigos), Family (Familia)  Fools (esos locos que deciden invertir en nuestro negocio) y Fans.

Este tipo de financiación puede caracterizarse en algunos supuestos por su mayor flexibilidad en cuanto a devolución y plazos. Y hay que tener en cuenta que algunos inversores ajenos a tu entorno la consideran fundamental para proceder a invertir ellos. Si no has conseguido convencer a tu entorno de que invierta en tu negocio, ¿cómo me lo pides a mí?

FINANCIACIÓN EXTERNA MIXTA

Mención especial merece la que a mí me gusta denominar financiación externa mixta. Esta financiación es la que tiene lugar cuando se entra a formar parte del capital social de la empresa (esto por sí solo considerado sería financiación externa propia),  pero en unas condiciones de desinversión dentro de un periodo determinado, por lo que al perder el requisito de no exigibilidad que caracteriza a la financiación externa propia, la considero como una mezcla de ambas. Es propia de las aportaciones realizadas por inversores en empresas de reciente creación y en startup.

En las próximas semanas hablaremos de los diferentes instrumentos de financiación que existen en el mercado en la actualidad.

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