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Diferencia entre crédito y préstamo

Cristina Alonso Cristina en positivo
13 Apr 2015 BLOG_NUM_COMMENTS

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¿Es lo mismo un préstamo que un crédito? Aquí empezamos, sin anestesia, derribando mitos. La respuesta es no, aunque en castellano corriente muchas veces asimilemos ambos conceptos. Vamos a descubrir cuál es la utilidad de estos dos instrumentos de financiación, centrándonos hoy en el crédito.

Hemos de tener en cuenta que en el post, "Algunos conceptos de financiación", hicimos un pequeño glosario de términos que ahora pasaremos a utilizar cuando hablemos de estas opciones de financiación.

Crédito, Líneas de Crédito o Pólizas de Crédito versus Préstamo

Como hemos adelantado, no se trata del mismo instrumento ni tienen la misma finalidad. Pero lo cierto es que en muchas ocasiones confundimos estas dos opciones de financiación. Vamos a ver las diferencias.

Básicamente, y como veremos en próximas semanas, en la figura del préstamo:

  • Se pone a nuestra disposición una cantidad de dinero en un solo momento. A efectos prácticos si firmamos un préstamo de 10.000 euros, veremos aparecer en nuestra cuenta corriente esta cifra*. Y así si teníamos un saldo de 500 euros, pasaremos a tener un saldo de 10.500 euros.

* En algunas ocasiones esta cantidad, los 10.000 euros que constituyen el principal del préstamo, aparece minorada por el importe de las comisiones de apertura y estudio.

  • Nos comprometemos a devolver en una serie de cuotas regulares y bajo una serie de condiciones previamente pactadas.
  • Se pagan los intereses por la totalidad del importe prestado.
  • Generalmente se trata de un instrumento de financiación a largo plazo. Es decir, que se suele establecer su obligación de devolución o suele estar vivo, por un periodo superior al año.

Sin embargo, cuando hablamos de las Crédito, Líneas de Crédito o Pólizas de Crédito, nos estamos refiriendo con cualquiera de estos nombres a un instrumento de financiación que básicamente consiste en lo siguiente:

  • Se pone a nuestra disposición la posibilidad de utilizar una cantidad de dinero. Esto significa que no se nos abona nada en nuestra cuenta, pero que se nos permite utilizar a modo de saldo negativo hasta la cantidad que se ha fijado como máximo del crédito. Siguiendo con el ejemplo anterior, si percibimos un crédito de 10.000 euros y teníamos 500 euros en nuestra cuenta, el saldo que seguirá apareciendo será de 500 euros, pero nos dejarán disponer (realizar pagos) hasta que el saldo sea de -10.000 euros.
  • Sólo se paga intereses por las cantidades dispuestas, en función de los días en los que se hayan utilizado las mismas.
  • Durante la vigencia del crédito no hay que devolver el principal, sólo se realiza el pago de intereses y comisiones. En la mayoría de los casos, trimestralmente se pagan:
  1. Intereses, que se calculan sobreel saldo dispuesto
  2. Comisión de disponibilidad: otro porcentaje que hay que negociar bien y que se calcula sobre el saldo no dispuesto por tenerlo disponible.
  • A la finalización del plazo ha de reintegrarse la totalidad de la cantidad dispuesta hasta que dejemos la cuenta a cero. Recordemos que estaba en negativo.
  • El plazo es inferior a un año. Hay que tener cuidado con este punto. Muchas veces nos conceden un crédito renovable por tres años. Esto significa que nos conceden un crédito a un año. Y que si se siguen cumpliendo determinadas circunstancias, su renovación será casi automática por dos periodos más. Quien determina si se cumplen o no las circunstancias es la entidad que nos deja el dinero.

Fallos comunes con este instrumento de financiación:

  • Utilizarlo para financiar la adquisición de inmovilizado (largo plazo), dado entre otras cuestiones, que suele ser más fácil de obtener que otros instrumentos de financiación. Cuando se hace este uso indebido no se "reparte" el pago del inmovilizado en varios años, durante, al menos, parte de la vida del bien. Así, podemos vernos obligados a hacer frente al pago en un solo año.

Un uso adecuado sería utilizarlo para hacer frente a las necesidades corrientes o de circulante: diferencias temporales entre cobros y pagos, por ejemplo. Lo normal es que no esté siempre utilizado hasta el límite. Si tenemos un crédito que renovamos año tras año y lo tenemos siempre utilizado en su totalidad, probablemente sea indicativo de que lo que necesitamos realmente sea un instrumento de financiación a largo plazo.

  • Comparar sólo los tipos de interés y no tener en cuenta la comisión de disponibilidad y las restantes comisiones. Si se hace un uso adecuado de esta opción de financiación, la comisión de disponibilidad puede ser tan importante como los intereses.
  • Presuponer la renovación: Normalmente nos concedan un crédito anual "renovable" a tres años o a dos años. Como la renovación siempre queda a la discreción de la entidad que nos la concede, hemos de estar preparadas para hacer frente a su completo reintegro de forma anual.

En el próximo post seguiremos hablando de otros instrumentos de financiación a corto plazo.

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