PREVIOUS_POST
NEXT_POST

Viajar, un choque de culturas

Andrea König Fleischer Crisol Internacional Siglo XXI
15 Aug 2019 BLOG_NUM_COMMENTS

blogs_image_post_detail

Crisol  Internacional Siglo XXI: “Viajar, un choque de culturas?”

Dicen por ahí, que “los viajes ilustran”! Vaya que sí, pero también a veces fatigan, tensionan e implican ciertos sacrificios y riesgos, tanto personales como económicos. Sin embargo, a fin de cuentas,  los recuerdos son dividendos de la vida, ya que las experiencias y anécdotas adquiridas durante alguna travesía, no solamente se cuentan y comparten con un cierto orgullo, sino que al recordarlos, producen una felicidad incomparable, y por ello, se atesoran como los souvenirs que felizmente traemos a casa.

Recorrer el mundo también implica transitar con la mente abierta al enterarnos de costumbres, tradiciones y realidades en el que el rol de género es diferente a la concepción que tenemos en muchas partes  y aún es muy distante de una equidad de género y emancipación de las mujeres. No obstante, después de algunos de  estos viajes nos quedamos con varias impresiones sobre algunas semejanzas históricas y culturales, como por ejemplo: tanto en Tasmania como en  México  habitaron tribus nómadas que  sobrevivían de  la caza, pesca y recolección de frutos. Una más es que aún en estos días de absoluta modernidad y tecnología, el Sahara aún alberga pueblos nómadas; o bien que así como en España hay aficionados a las apuestas y el  juego y que no les importa ningún desvelo, hasta las altas horas de la noche para probar su suerte en un casino, igual ocurre en Macao en el Sudeste asiático, recordando de paso que el famoso “Casino Royal” de  James Bond tomó lugar en Bosnia Herzegovina. Tampoco debemos olvidar que en Finlandia como en México, se protege la fauna y flora existente a través de Parques Naturales de una forma análoga  a la normatividad  oficial. En ambos sitios tan remotos uno del otro, existe una creciente conciencia ecológica, cuidando las islas, las sierras, la especies, estableciendo por ejemplo la Biósfera del Vizcaíno o el Parque Acuático de Loreto, y aunque aquí no tenemos el “Diablito de Tasmania”, contamos y conservamos una gran diversidad de especies marinas y terrestres: ballenas, delfines, lobos marinos, tortugas, berrendos y borregos cimarrones. Además, así como los Tuareg son buenos mercaderes lo son algunos habilidosos comerciantes locales, trayendo curiosamente muchas importaciones chinas por rutas comerciales aún más lejanas que los que emprenden mismos Tuareg.

En otras palabras,  existen e indudablemente persisten diferencias culturales entre los pueblos que conforman al mundo, pero resulta más interesante examinar las semejanzas culturales,  buscar la óptica  multicultural,  encontrando y valorando los rasgos y elementos comunes de la humanidad en una sociedad cada vez más interconectada y global. Asimismo, se puede plantear si durante estos viajes ocurren choques culturales y cómo se manifiestan. El fenómeno del choque cultural se  ha definido por expertos en la materia como: Las tensiones y sentimientos de malestar que resultan de tener que satisfacer las necesidades cotidianas, como son alimentarse, cuidar la salud y mantener las relaciones interpersonales en formas a las que no se está acostumbrado”. * Si partimos entonces de la premisa que al cruzar una frontera geopolítica, “TODO PUEDE SER DIFERENTE A LO CONOCIDO”: desde la lengua que se habla, la comida que se ingiere, la vestimenta que se usa, el clima que nos rodea, los paisajes naturales, los días festivos que se celebran, el chiste que se  aplaude, los regalos que se  hacen, la música que se escucha, la divinidad que se venera, los abrazos y besos que se dan y por supuesto los valores que se comparten. Entonces, lo mejor que podemos hacer para enfrentar los momentos de “choques culturales” es relajarnos, mantener la mente, el corazón y espíritu abiertos y reflexionar sobre nuestro propio entorno  para  disfrutar lo desconocido, lo misterioso, lo intrigante y lo nuevo. De esta manera se puede amortiguar el estrés, la ansiedad y la  frustración; tal vez  evitemos una  experiencia  amarga y en lugar de  sufrir de un choque cultural, experimentamos un momento de deleite multicultural, encanto, felicidad reconquistada y seguramente muchos recuerdos inmemorables.

P.S.* Imagen tomada de www.actualidad.rt.com

Interesantes y  breves aportaciones sobre el tema del choque cultural http://www.azc.uam.mx/publicaciones/tye/ http://www.worldwide.edu/travel_planner/culture_shock.htmlelchoquecultural.htm

Publicidad
Publicidad