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Papá quería que YO fuera médico

Andrea König Fleischer Crisol Internacional Siglo XXI
28 Nov 2019 BLOG_NUM_COMMENTS

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Crisol Internacional Siglo XXI:”Papá quería que yo fuera médico”…

Todos crecemos con sueños e ilusiones sobre nuestro futuro profesional y de esta forma expresamos desde niños nuestros deseos de querer ser bomberos, futbolistas, astronautas, estrellas de cine o superhéroes. Cierto es también que nuestro futuro bien depende de este anhelo y sin duda de nuestro entorno social y familiar ya que definitivamente “los padres son nuestra primera fuente de inspiración así como de identificación, y es en base al comportamiento y actitud de nuestros progenitores que nos formamos como personas.” Así querer ser “como papá” o “como mamá” es común durante la infancia, pero con el paso de los años generalmente este patrón va cambiando, amoldándose a anhelos, circunstancias diferentes y cambiantes de nosotros mismos y de nuestro entorno. La profesión con la que soñamos de pequeños se relaciona también con el género y la educación que recibimos, ajustándose muchas veces a las expectativas sociales correspondientes a su sexo; por ejemplo un niño desea convertirse en soldado o policía o bien la niña que anhela a ser profesora de grande…. Clichés que con el paso de tiempo nuevamente van cambiando con los roles, experiencias y borrando también  los estereotipos.

Investigaciones recientes sobre el tema de la educación profesional y la “vocación” han demostrado que las aspiraciones profesionales revelan aspectos sobre nuestra personalidad, algunos rasgos son más obvios que otros y con el tiempo dejamos a un lado tanto los deseos familiares como las exigencias y pretensiones sociales. Dicho de otra forma “la profesión de nuestros sueños” o el dream job” pone de manifiesto nuestras pasiones, aptitudes y necesidades que tal vez el niño o niña que un día fuimos expresaba libremente a través de sus deseos.”Para descubrir la vocación profesional  resulta provechoso elaborar un esquema del tipo FODA  donde analizamos nuestras fortalezas y debilidades, visualizando también las oportunidades y amenazas dentro de un ambiente laboral determinado. Esta metodología es aplicada en el ámbito empresarial como una herramienta para la toma de decisiones y de forma individual puede dar las bases para descubrir tu vocación y elegir una carrera que se adecue a tu perfil profesional tomando en cuenta tus destrezas e intereses.

 Algunos de nosotros para ser felices incluso soñábamos con tener varias profesiones a la vez y lo que  para unos suena fantástico o irreal para otros hoy es una realidad laboral con éxito y plenitud. Hay personajes célebres como el gran escritor norteamericano Mark Twain que trabajo de joven como aprendiz de impresor, para después capacitarse como  piloto navegante en el río Misisipi y luego dedicarse a la minería de oro, experiencias laborales que  indudablemente sin todas ellas nunca se hubiera convertido en su época en la voz y mente crítica de los Estados Unidos o como el mismo lo afirmó: “Un hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa.”

Resulta complejo también tratar de cumplir las expectativas de los demás sin sacrificar el bienestar propio, tanto mental como físico y por ello frases como: “Cuando seas mayor, deberás estudiar mucho para poder ser un gran médico como tu padre y tu abuelo,” son intereses o sugerencias particulares que pueden ejercer una fuerte presión y ansiedad en los y las jóvenes, alterando incluso su salud física y mental ante el temor de no cumplir con las expectativas, siendo lo que los psicólogos llaman “mandatos familiares; es decir, las decisiones que no hemos elegido y que otros toman por nosotros y que contrariamente a lo esperado y deseado por nuestros padres nos pueden complicar nuestra existencia,  porque nos impregnan de  una carga emocional innecesaria. Al respecto y normalmente  todos reconocemos que nuestros padres siempre buscan “lo mejor” para nosotros, pero su óptica es diferente a la nuestra y si bien se basa en más años de experiencia por lo general carece de lozanía,  vivacidad y una mente más abierta, dispuesta a transformar los estrictos mandatos transgeneracionales, basados en raíces sociales que se han pasado por muchos años, desde los bisabuelos a mensajes actuales más evolucionados y positivos para motivar con amor a los hijos en una dirección de autoconfianza y de éxito al estilo: “TÚ PUEDES, TODO SALDRÁ BIEN, TEN CONFIANZA EN TI” y que así se puedan desarrollar plenamente.

Dicho lo anterior, todos aquellos que tenemos el privilegio de ser padres deberíamos entonces pensar y meditar sobre el “BIEN DE NUESTROS HIJOS”, revalorando con cautela las lecciones que nos dieron a su vez nuestros padres y adecuándolas a los tiempos modernos, los de los ahora denominados MILLENIALS” que buscan el “fast track" en sus decisiones personales y profesionales, pero que lo admitan o no, siempre necesitan a tiempo de un consejo, crítico y sincero y de un abrazo amoroso y lleno de cariño, que les puede restaurar la autoconfianza y ayudarles a encontrar su camino sin señalar el rumbo. A pesar de que “Papá quería que yo fuera médico…, hoy escribo y le doy vuelo a mis palabras como si tuvieran alas y si bien también me reconfortan y animan mis hijos con el “NO pasa nada”… y consciente a la vez que PASA TODO EN ESTE MUNDO MODERNO Y ACELERADO y que carecemos de más poetas, aunque por supuesto necesitamos también de más médicos, bomberos y profesoras con vocación y carácter para  que este mundo sea mejor cada día. A fin de cuentas,  tanto el idealismo como el optimismo no son virtudes solamente de los valientes, sino de  todo aquel que se atreve a brincar los mandatos sociales para ser más libre y con ello feliz….

P.S.: Imagen tomada de Pinterest

https://profesionistas.org.mx/conocete-para-descubrir-tu-vocacion/

https://www.welcometothejungle.com/es/articles/es-profesiones-ninos-personalidad

https://elpais.com/elpais/2018/01/02/mamas_papas/1514879787_181299.html

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