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Egipto, Vivir o morir en el Nilo

Andrea König Fleischer Crisol Internacional Siglo XXI
5 Sep 2019 BLOG_NUM_COMMENTS

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Crisol Internacional Siglo XXI: “Egipto, Vivir o morir en  el Nilo”…

Ante las frecuentes tempestades del clima político internacional, siempre deberíamos tener en perspectiva y mostrar admiración, aunada a un sincero reconocimiento hacia para las grandes civilizaciones que han forjado a través de la historia el desarrollo de la humanidad. Hoy con esta contribución “53” del Crisol Internacional  Siglo XXI  completamos  algunas miradas críticas alrededor del  mundo, visitando  algunas regiones, países y  varias culturas que han inspirado nuestros recorridos a lo largo ya de un año. Es por ello necesario celebrar con una nueva aventura destinada justo a uno de los reinados más importantes y trascendentales y a la vez magnificentes del pasado que históricamente conocemos y compartimos para  así tratar de entender y poder desenredar su presente: Egipto.

Indudablemente Egipto cuna de civilizaciones más trascendentales para la humanidad y es el país más conocido de toda África debido a su fascinante historia, sus  singulares e innegables aportaciones a la escritura, ciencia, arquitectura, agricultura y la medicina, que la convierten en una cultura y región misteriosa, donde  comparativamente han ocurrido tantos sucesos relevantes para la humanidad como en pocas zonas del mundo. Simplemente baste invocar personajes como Cleopatra, Anubis, Keops, Neferiti, Esfinge, Tutankamón, Ramsés y por supuesto  Moisés y con ello, revivir el pasado antiguo de ese país, marcado con pasión, intriga y a la vez grandeza. Afortunadamente hay museos de egiptología en muchas partes del mundo y los más famosos se encuentran en El Cairo, Londres, Washington, D.C., Bonn (Alemania)y en la Universidad de Tarapacá (Chile).Los egipcios fueron auténticos genios al elaborar diferentes tipos de escritura como la jeroglífica y la demótica, buscando la instrucción y enseñanza de una parte de su pueblo desde tiempos muy remotos. Sin duda, nos dejaron un auténtico legado matemático que sirvió de fundamentos para la ingeniería y arquitectura moderna, prueba de ello son las fenomenales construcciones de pirámides, canales y embalses con medidas muy precisas basándose en cálculos exactos, además de haber desarrollado las columnas, el arquitrabe y la iluminación interior sin ventanas, que representaron extraordinarios adelantos para la época antigua. Del mismo modo fueron los egipcios quienes inventaron el calendario que a la fecha usamos, respetamos  y al  cual nos esforzamos por llenarlo con toda una serie de actividades a lo largo de un año. También fue aquella gran civilización la que originó importantes descubrimientos para la medicina, específicamente por las prácticas quirúrgicas debido a sus técnicas de embalsamiento, que permitieron los primeros estudios científicos de la anatomía y de la patología. La extraordinaria conservación de algunas momias ha permitido, en tiempos más recientes, hacer diagnósticos retrospectivos de gran precisión acerca de enfermedades, especialmente las infecciosas, estudios sobre padecimientos relacionados con los huesos y dientes, la postura en el parto, presentando consejos y recomendaciones para tratamientos y evolucionando su conocimiento a tal grado de  poder  formular un “libro de las heridas” y elaborar los “papiros médicos” que dan indicaciones terapéuticas; lo más asombroso es que estos documentos, algunos de un tamaño de hasta 20 metros de largo, han sobrevivido más de 3 milenios y siguen intactos y han sido verdaderamente muy valiosos para la medicina moderna. Así, los eruditos del Antiguo Egipto fueron unos auténticos visionarios, capaces de desarrollarse en muchos  campos de estudio y diversas disciplinas. En este reconocimiento a un pueblo tan icónico se deban mencionar también toda la información recopilada y el conocimiento generado sobre la vida de muchas especies animales y de  la flora y también de los metales, baste citar su excelsa joyería y el excepcional manejo del oro. Aunado a este glorioso pasado y su bien conservada historia, esa tierra  ha sido también el escenario de grandes producciones cinematográficas, conocidas como “Peplum”,  que narran  historias épicas del pasado, “Quo Vadis”,  “Ben Hur”, “Los 10 Mandamientos”, “Espartaco” y “Gladiador”, y contexto de novelas clásicas como “Muerte en el Nilo”  de Agatha Cristie, “Moíses y la religión monoteísta” del famoso psicoanalista Sigmund Freud, “El callejón de los milagros”, de Nagub Mafuz, “La Esfinge” de Robin Cook   y cómo olvidarse de la gran obra maestra “La novela de la Momia” de Théophile Gautier.

Ahora bien, geográficamente Egipto es igualmente una nación excepcional, tanto por su ubicación estratégica al Norte de África, con acceso al Mar Mediterráneo,  ubicado a una distancia de aproximadamente 600 km  del Sur de Grecia. Siendo por ello relativamente fácil  llegar por avión y también por mar. Egipto cuenta con uno de los ríos más grandes e importantes del mundo, con una extensión de 6,700 km, el Nilo que recorre con su cauce once naciones africanas que de Norte a Sur abarcan -Egipto, Sudán, Sudán del Sur, Etiopía, Eritrea, República Democrática del Congo, Ruanda, Burundi,  Kenia, Uganda y Tanzania - tiene su origen en el Lago Victoria y es  realmente  vida y sustento  de gran parte de los habitantes de aquel continente; sin embargo es justo en Egipto, dónde el viajero se puede  zambullir internar en el mundo legendario de los faraones, las pirámides de Geza, los templos como Abu Simbel, atravesar ciudades espléndidas como Luxor y el Cairo para llegar a la mítica ciudad de Alejandría, contemplando desde ahí  la inigualable belleza de su inmenso delta. Así como se distingue al  Río Nilo por sus colores y regiones (Nilo Blanco, Azul y de las Arenas) existe un Nilo Faraónico, realmente místico, que no solamente guarda tantas historias y leyendas, sino también los tesoros arqueológicos de File, que justo han tenido que ser protegidos y puestos al amparo de las crecidas aguas en tiempo de lluvia durante los meses de Agosto y Septiembre.

No obstante ante tanta historia, tesoros arqueológicos, bellezas naturales inigualables de  oasis y  desiertos, no debemos  tampoco  olvidar que toda aquella civilización la hicieron posibles sus hombres y mujeres,  muchos de ellos que no eran libres, sino sometidos como esclavos a trabajos forzosos y que con su sufrimiento y múltiples penalidades finalmente construyeron  el esplendor de un reino extraordinario. Igualmente reconocer que  también había grupos dispuestos y en condiciones sociales para  acceder a la enseñanza, procurando vivir en armonía con la naturaleza, deseando la justicia, ejerciendo tolerancia y un gran amor por la vida en la tierra y en el más allá, ya que la extensión  en aquellos tiempos era muy  corta, ya que la esperanza de vida promedio por lo general no rebasaba  los treinta años, hechos que en conjunto y definitivamente nos deberían motivar a  una profunda reflexión sobre  nuestro propio tiempo y “modus vivendis”  y el sentido que quisiéramos darle a nuestra contemporánea y ya mucho más prolongada vida…

Estas imágenes tan esplendorosas nos puedan llegar  a inspirar muchos pensamientos críticos sobre el fin de una era, la caída de un imperio, el resurgimiento de una nación soberana,   actualmente atrapada en conflictos religiosos, políticos, inestabilidad económica y social y lo más lamentable, que aquel fulgor de los faraones se extinguiera un día ante la creciente incertidumbre, inseguridad y especulación de la civilización moderna, revirtiendo la historia y el porvenir de aquel pueblo mítico. Sabemos que así como el Nilo ha representado vida,  también sigue siendo el escenario de encuentros y desencuentros sanguinarios entre las principales culturas y religiones que milenariamente han bordeado sus aguas a través de los siglos. Así en diferentes épocas: el Judaísmo, el Cristianismo y el Islamismo  han entintando sus orillas de color rojo con diferentes guerras, y más actualmente, los hechos como el golpe de Estado ocurrido durante la conocida “Primavera Árabe” en 2013 y la subsecuente crisis política y social siguen causando mucha tensión internacional y  desconfianza en los viajeros alertados por sus gobiernos respectivos. Hay quienes opinan con bastante certeza que Egipto se ha convertido en un bastión estadounidense cerca del Medio Oriente, tratando de salvarla y ayudarla ante los choques externos e internos, específicamente las constantes manifestaciones que reclaman la restitución del mandatario Mohamed Mursi, quien había sido elegido democráticamente para ser derrocado posteriormente por el ejército egipcio, hechos que han cobrado ya centenares de civiles muertos y  cifras aún superiores de heridos. Sorprendentemente tanto la Unión Europea, como la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico del Norte) eludieron calificar ese  golpe de Estado y únicamente urgieron a una rápida restauración de un gobierno civil…

Además, el ejército egipcio,  entrenado por sus pares norteamericanos, ha obtenido en los últimos 30 años, 60, 000 millones de dólares para la compra de armamentos incluyendo modernos aviones caza bombarderos F-16, misiles Patriot o tanques M1A1 Abrams, lo que sobrepasa las posibilidades financieras de su capital El Cairo, pero que ha sido recompensado con rebajas de esa deuda específica por Washington, concesión ligada a  su  consabido apoyo a la guerra contra Irak  y también,  por la firma de los acuerdos de Camp David que significaron la ruptura de la unidad árabe contra Israel. Sin embargo y a pesar de esas dádivas, la economía egipcia atraviesa por una tremenda crisis que abarca a casi la totalidad de la población, con un desempleo oficial del 13,2 % que según datos de opositores sobrepasa el 20 % de la población económicamente activa o aún más dramático, una de cada cuatro personas de los 84 millones de sus habitantes, se halla por debajo del umbral de pobreza y sobrevive gracias al trigo – riqueza ancestral del gran reino egipcio- hoy subvencionado.

Ante esta realidad económica, política y social tan incierta y frágil que refleja el ambiente,  similar de muchas naciones modernas e históricamente trascendentes, vale la pena retomar la cita del renombrado Diario inglés “The Guardian” quien manifestó  acerca de la situación en Egipto: “intervención o caos”…aseveración que nos conduce a una perspectiva  muy polémica tanto en términos legales como morales sobre la actuación, intervención y participación de cualquier fuerza externa en espacios soberanos y que al parecer nos deja hoy ante una encrucijada latente en ese país de “Vivir o morir en el Nilo”…

P.S. Imagen tomada de Pinterest.

Para los aficionados de las novelas históricas: http://historicodigital.com/novelas-sobre-el-egipto-faraonico.html

Para los amantes del cine: http://www.egiptomania.com/egipto-cine/egipto_cine.htm

Para los interesados en medicina: http://www.egiptologia.com/medicina/355-la-medicina-egipcia.html

Para viajar a Egipto: http://www.lonelyplanet.es/destino-africa-egipto-25-transporte.html

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