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Las relaciones a veces se complican, cómo mejorarlo

Fátima Gallardo Garranzo Creando Diálogos Mediación y terapia familiar
25 Feb 2016 BLOG_NUM_COMMENTS

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El otro día publique en mi blog, este estupendo artículo sobre las relaciones de Lourdes Acero, una estupenda colaboradora. Espero que os guste. 

Tener unas relaciones y un ambiente familiar adecuado que nos haga feliz, no es una tarea fácil. Las relaciones con nuestra pareja, nuestros hijos, padres y/o madres,...se complican en algunas ocasiones,... pero, ¿cómo mejorarlo?

La buenas relaciones familiares provocan que las personas se desarrollen con mayor felicidad, sean más creativas y construyan un clima de seguridad y afecto saludable para todos. Dos aspectos claves para el buen trato son uno el amor y el otro el respeto en las relaciones interpersonales. Estas dos palabras que se escriben con sencillez sobre un papel, engloban diversidad de gestos, comportamientos, actitudes,... una caricia en el momento preciso, una sonrisa, una palabra cercana y afectuosa,.... así como la escucha activa, la empatía, una actitud tolerante y positiva,... Son aspectos que influyen en la consecución de un buen trato familiar y crean ambientes interpersonales basados en la confianza, la seguridad, la intimidad y el afecto.

A pesar de ser cuestiones tremendamente obvias y de las que todos somos conscientes, en nuestro día a día ante el estrés los ritmos, los conflictos, las exigencias, las prisas...solemos descuidar nuestras palabras, actos y contactos emocionales.

Pero, ¿solamente descuidamos nuestro trato hacia los otros cuando estamos estresados, angustiados o tensionados?

Seguramente que si prestamos atención a esta pregunta durante unos minutos, lleguemos a la conclusión que el trato tampoco es adecuado hacia nosotros mismos y que los mensajes que nos estamos enviando no sean los más adecuados y saludables.

Por lo tanto, es necesario que hagamos un esfuerzo y le prestemos atención a estos mensajes verbales y no verbales que transmitimos (a nosotros mismos y a los demás). Si conseguimos mejorar progresivamente nuestros comportamientos, actitudes e ideas haciéndolos más delicados, afectuosos y respetuosos y las mantenemos en el tiempo, nuestras relaciones mejorarán y sentiremos una mayor satisfacción personal. Por lo tanto, no descuidemos las respuestas que damos diariamente, ni los gestos, ni las conexiones emocionales que realizamos con nosotros y con el otro.

Lourdes Acero Rico (psicopedagoga y colaboradora de Creando Diálogos: mediación y terapia familiar)


 

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