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Los seis secretos ultrasecretísimos de un copywriter profesional

Tere Rodriguez Copywriting, contenidos y vicisitudes de una exiliada en las antípodas
13 May 2015 BLOG_NUM_COMMENTS

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Para ser una copywriter hoy en día tienes que estar a la altura de una estrella de cine.

Es así.

¡Fíjate en la foto que me tuve que hacer hace poco!

¡Y mira que yo soy muy poco de lentejuelas y aderezos!

Pero es que hay que crear una cierta imagen, ya sabes.

Que después te pases todo el día en pijama sentada delante del ordenador escribiendo 16 horas cada día, sin maquillaje y sin apenas peinarte, eso, da lo mismo.

Lo importante es que estés 100% cuando hables con el cliente por Skype (al menos lo que es la parte superior, ¡siempre tienes la opción de seguir llevando pantalones de pijama!) y cuando grabes los videos de YouTube.

Y para mí, que estoy en las antípodas, en Sídney en concreto, eso igual representa aparecer ante la webcam puestísima ¡a las 4 de la madrugada!

Imagina.

La imagen que se crea alrededor del copywriter hoy en día, no tiene nada que ver con el trabajo que yo empecé haciendo tiempo ha.

Y son tantos y tantas las que quieren poder monetizar su don de escritura para trabajar desde casa y ganar cifras “astronómicas” escribiendo cuatro palabras bien escritas, que la necesidad de vestirte de lentejuelas y resaltar lo físico más que tu talento se convierte en algo imperativo.

Pero hay algo en mi profesión que no ha cambiado.

Los secretos del Copywriting siguen siendo los mismos (miento, algo sí, pero eso te lo cuento otro día).

 Y hoy, por ser mi primer post en Womenalia, me siento generosa y quiero compartir contigo esa esencia del copywriting de toda la vida, sin acicalamientos ni adornos. Tal cual.  

Así que tanto si escribes para tu propia página web, como si estás empezando como escritora digital, no olvides los fundamentos del copywriting (pero tampoco los difundas por ahí demasiado, o ¡nos quedamos todas sin trabajo!)

 

1. La palabra “Tú” es la más importante del diccionario

La palabra Tú es el núcleo de tu redacción digital.

Y por eso quiero que la utilices constantemente.

No hables de ti (lo sé, eres un tema fascinante), pero para implicar al lector, para entablar un diálogo con él o ella, tienes que utilizar la palabra Tú constantemente.

No le cuentes lo fantástica que es tu empresa, sino los beneficios que esta le va a aportar.

Por eso, cada vez que sientas la tentación de escribir algo como: "Ofrecemos la más avanzada…”, detente.

Reemplaza la primera persona de tu sujeto, ya sea en plural o singular, por un simple Tú, para que te queda una frase como "Consigue el más avanzado…".

Verás la diferencia.

2. Las características describen, los beneficios venden

Un texto publicitario cautivador, comunica claramente el beneficio/s que tu producto o servicio aporta/n al cliente.

Un texto publicitario de poca calidad, se limita a enumerar las características de esos productos, y  deja al lector en ascuas, sin entender cómo se van a beneficiar de su compra.

¿Qué debes hacer para no caer en la tentación de limitarte a escribir sólo atributos?

Hazte la misma pregunta que se haría el lector:

¿Y qué?

Por ejemplo, la frase:

"Este coche viene con tracción automática en sus cuatro ruedas”, nos describe una característica del vehículo en el que estamos interesado.

Ahora, preguntémonos: "¿Y qué?"

La respuesta: "Poder disfrutar de una conducción segura, libre de preocupaciones, en todo tipo de condiciones meteorológicas”.

Te cuento más sobre el poder de los beneficios en en mi guía gratuita, “Pssst…, perdona, pero es que ¡así ya no se escribe!

La puedes encontrar aquí.

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