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Una Guerra que lleva 300 Años

Yolanda Moreno Arquitecta Tecnica/Diseñadora/Blogger Como Hacer que un Sueño se Cumpla
20 Jan 2019 BLOG_NUM_COMMENTS

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El pasado Martes 15 de Enero, coincidiendo con el debate de investidura de Juanma Moreno como Presidente de la Junta de Andalucía, se convocó una manifestación en Sevilla a las 12 de la mañana, en las puertas del parlamento y por la tarde a las 19 en diferentes ciudades de cada una de las provincias y de toda España.

Aprovechando que ese día me encontraba en Sevilla asistiendo a un encuentro de Mujeres Rurales, aproveche para asistir  a la manifestación que tuvo lugar en las puertas del Parlamento.

Mucho ha sido lo comentado estos días sobre dicha manifestación, comentarios como que se nos ha usado, se nos ha politizado, o que no se entendía porque nos manifestábamos si aún no nos habían quitado ningún derecho, ya que el presidente aún no había sido ni investido.

Yo no voy a entrar en temas políticos, ni polémicas me voy a limitar a hablar de mi experiencia como mujer a mis casi 34 años.

Primero voy a explicar lo que mis ojos vieron y mi corazón sintió esa mañana de 15 de Enero.

Mis ojos pudieron ver a muchas mujeres, de distintos perfiles y edades, había de todos los rangos, jóvenes, de mediana edad y de edad más avanzada:

-Mujeres que llevan luchando años, por defender a las víctimas de violencia de género.

-Mujeres que en su juventud lucharon por poder pisar por primera vez la Universidad y nos facilitaron ese camino a las que llegamos detrás a estudiar una carrera, ya que muchas veces se nos olvida que en un pasado no tan lejano de unos 50-60 años era impensable que en España, una mujer fuera Universitaria, y sobre todo si era de clase obrera.

-Mujeres cansadas de que se las llame Feminacis, Aleko Roca o cualquier barbaridad similar, tan solo por el hecho de pedir tener los mismos derechos de un hombre.

-Mujeres que están cansadas de caminar de noche, camino a casa asustadas con la llave en la mano, porque se pueden encontrar en su camino algún desgraciado que porque se crea con todos los derechos le quite la vida.

-Mujeres que están cansadas de que se les juzgue por su forma de vestir o de actuar, ya que aún hoy día, si la mujer vive su vida sexual como le de la gana es una promiscua y si lo hace el hombre es un machote. Si la mujer deja a su marido por otro, es una sinvergüenza sin valores, pero si lo hace el hombre, es porque la mujer se lo ha buscado o el pobre ha tenido que buscar  fuera lo que no tenía en casa.

-Mujeres hartas de que dar vida suponga para ellas, limitarse profesionalmente, o se vean obligadas a renunciar o pasar situaciones límites de stress donde la mayoría de las veces le pasa factura a su salud.

-Mujeres hartas de que esta sociedad siga pensando que la responsabilidad del hijo o hija es de la madre, y las labores del hogar también, y de que si hay hombres comprometidos al 50% con su mujer en estas tareas, para la sociedad sea un calzonazos donde la mujer lo tiene bien pillado, en vez de ver que la responsabilidad hay que compartirla por derecho al 50%.

-Mujeres cansadas de que su pareja se vea con el derecho de insultar, infravalorar y despreciar, el maltrato no es solo físico, también está el psicológico, que a veces hace más daño, ya que anula a estas mujeres, de tanto repetirles día a día que son unas inútiles y machacarlas psicológicamente, estas mujeres,  por muy fuertes que sean, acaban hundiéndose y creyéndose que no sirven para nada. Este es el maltrato sin huella física pero con una herida profunda en el alma, a veces difícil de sanar.

Para mi sorpresa y el de alguna de mis compañeras, en esta manifestación, también había hombres y no 3 o 4 sino podríamos decir que entre un 30-40%, lo que nos llamó la atención que eran o de edad joven o de edad más avanzada, nos faltó representación de esos hombre de edad media, que son los padres, de lo que serán las mujeres del futuro.

Independientemente de si se nos usó por parte de otras fuerzas políticas, y es verdad que el ya nombrado Presidente de Andalucía aún no ha hecho nada para poder reclamarle, a muchos se les olvida las 2 semanas de acoso y ataques que ha sufrido el sector feminista o femenino en Andalucía y en España, atacando a las asociaciones de mujeres de mil y una barbaridad, solo para hacer campaña política, escuchar barbaridades varias que claman al cielo y sientes que volvemos a 50 años atrás, es una gran pena y a la vez asusta. El solo hecho de que ese tipo de partidos tengan cabida en un gobierno asusta. Estamos en democracia y el pueblo ha hablado, y le ha dado su espacio a este partido extremo.

Yo me considero de centro, ya que los extremos para mi tanto de izquierda o derecha no lo considero lo más acertado. Siento una gran pena al ver que a lo primero que se ataca siempre es al colector femenino, que a pesar de los datos donde solo en 20 días que llevamos de este estrenado 2019 haya ya 8 mujeres muertas. Eso es una realidad y no se lo está inventando las supuestas feminacis o feministas.

Como he comentado muchas veces, soy una mujer que estudio una carrera de hombres, que a mi corta edad me ha tocado ser muy fuerte y muy valiente por muchos motivos, una mujer a la que le cortaron las alas, y le ha costado mucho poderlas echar a volar otra vez, la vida me hizo fuerte y valiente, pero a pesar de todo eso, tengo miedo, el miedo que siento cada vez que salgo de noche y me vuelvo a casa sola, o cuando cojo mi coche para buscarme la vida, una mujer que ve mucha injusticia y mucho machismo a su alrededor.

A mi generación le toca coger el testigo de esas mujeres valientes que nos hicieron ganar derechos, y vemos como en vez de avanzar , volvemos hacia atrás.

El otro día escuche una reflexión donde se decía que somos un colectivo que lleva 300 años de guerra pacifica, sin matar a nadie, pero sin embargo a nosotras se nos sigue matando, ultrajando y humillando cada vez que se puede.

En esta lucha no hay color político, ni la cuestión de soy o no feminista, es cuestión de buscar una igualdad aún muy irreal, por más cortinas de humos que muchos quieran poner en este tema. Ese fue el verdadero motivo de esa manifestación, politizada o no es una pena que el verdadero motivo o esencia de la misma se le olvidara a muchos y al final haya caído en saco roto todo el esfuerzo de esas mujeres que llevan luchando años por una igualdad justa.

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Yolanda Moreno Arquitecta Tecnica/Diseñadora/Blogger

Yolanda Moreno Arquitecta Tecnica/Diseñadora/Blogger

Directora Creativa, CYM(Creacionesym)

El cambio empieza por la educación, como bien dices.
Alicia Mireles

Alicia Mireles

Auxiliar de Recursos Humanos, Humanet

Concidero que nosotras podemos hacer un cambio desde el hogar, desde la crianza. Cuando dejemos de decir que los niños no pueden limpiar y las niñas si, cuadndo dejemos de decir los niños no lavan la losa y las niñas si. Cuando dejemos de ser madres mediocrees haremos el cambio.
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