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Los prejuicios positivos

Mirian Hernando de Frutos Coachingo
31 May 2017 BLOG_NUM_COMMENTS

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Si hay algo que todos sin excepción llevemos siempre como complemento, eso es los prejuicios. Es inevitable, los llevamos de serie por influencia del entorno, definidos por nuestro contexto cultural y con la inestimable ayuda de los medios de comunicación.

A medida que somos conscientes de nuestros propios prejuicios podemos eliminarlos, afianzarlos o modificarlos de alguna manera. Sólo los valientes se atreven a cuestionar aquellas presuposiciones, desafiar a la zona de confort y romper esa barrera que nos paraliza a hacer determinadas cosas.

Pero en esta ocasión no quiero explayarme sobre las maneras de eliminar esas ideas que muchas veces inconscientemente llevamos en la mochila diariamente. Hoy quiero enfocarme en el concepto de ‘prejuicios positivos’

Lo primero que pensé es lo incoherente que me resultaban estas dos palabras juntas. Desde luego no veo lo positivo que hay en tener prejuicios. Pues bien, su desarrollo me pareció bastante interesante.

Y es que de la misma manera que tenemos malas ideas preconcebidas sobre cierto tipo de gente o situaciones, también podemos asentar creencias buenas.

Por ejemplo, si dos hermanos que están en el mismo colegio pasan por el mismo profesor y el mayor  destaca por sus buenas calificaciones, se espera del segundo que siga los mismos patrones, algo que no tiene por qué ocurrir.

De esta manera  el funcionamiento es el mismo, puesto que se parte de un pensamiento sin experiencia previa. También podemos ver en este caso que el hecho de que el prejuicio sea positivo no implica que nos beneficie ya que puede generar presiones e inseguridades totalmente innecesarias.

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