PREVIOUS_POST
NEXT_POST

El proceso del cambio

Mirian Hernando de Frutos Coachingo
3 Oct 2016 BLOG_NUM_COMMENTS

blogs_image_post_detail

Una transformación completa, reinventar nuestra escala de valores o una simple modificación de forma de actuar sobre una situación concreta son fruto de un proceso de cambio que comienza con el autoconocimiento del mismo.

De hecho, más de una vez he puesto de manifiesto que esto es lo que se promueve en el coaching. Al fin y al cabo si no nos gusta el escenario actual es porque estamos pidiendo a gritos un cambio, seamos o no conscientes de ello. Y para que éste se produzca tenemos que identificarlo y ponernos manos a la obra. Para guiar los pasos he cogido como referente el modelo de cambio personal dado por el psicólogo alemán Kurt Lewin. 

La primera etapa es el desaprendizaje. No puede darse ningún cambio si no somos conscientes de lo que nos ata y lo dejamos ir. Sólo en el momento en el que nos vaciemos seremos capaces de ir añadiendo cosas nuevas.

Para ello necesitamos ser honestos y sinceros con nosotros mismos. Se tiene que asumir la propia responsabilidad de nuestros actos para analizar con objetividad los hechos y así poder desarrollar las alternativas que nos llevarán a otras formas de pensamiento y actuación. 

Y así es como llegamos a la segunda fase, el propio cambio. Saber qué es lo que dejamos atrás y qué es lo que queremos, y estar dispuestos a conseguirlo. 

Para construir aquello que queremos ser, hay que aprender cosas nuevas, es decir, hacer un reaprendizaje. En esta tercera fase nos concentramos en adquirir esos hábitos, valores o creencias que realmente concuerdan con nuestra personalidad y nos hacen sentir en armonía. Para ello podemos utilizar métodos como el moldeamiento (reforzamiento de conductas) o modelado (imitación) entre otros.

Una vez hayamos interiorizado todo esto sólo nos queda ponerlo en práctica. La institucionalización del cambio no es algo fácil y muchas veces tampoco lineal. Hay momentos en los que podemos cometer errores del pasado, pero siempre retomando nuestro yo presente.

En todas las fases está presente el coach, siempre dirigiéndonos a través del diálogo hacia aquello que queremos conseguir.  

Publicidad
Publicidad