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Cómo hacer que las tareas del hogar sean cosa de dos

Neus Escoda M. Coaching y Consíguelo –Mujer-
18 Abr. 2017 1 comentario

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Todo empieza con el día de la boda o cuando la parejita se va a vivir juntos. Hasta ahora todo ha ido a la perfección, María y Carlos se quieren mucho, les gustan las mismas películas, son amantes de los animales (tienen un perrito cada uno) les gusta salir con los amigos, jugar a los bolos y no ven el momento de compartir su vida.

Y el gran día ha llegado, Carlos y María se acaban de casar y tienen por delante diez días para disfrutar de su viaje de novios por el Caribe. Todo perfecto, hotel, viaje, playas, descanso, sol……y ahora la vuelta.

La cosa ya empieza a ir mal en el avión, hoy es sábado y el lunes empiezan los dos a trabajar, cada uno en su empresa, Carlos se levantará a las 5 de la mañana y María a las 8h, entra más tarde y además la empresa está muy cerca de casa.

La discusión empieza cuando Carlos comenta que ya que ella se levantará más tarde, que sea la que se encargue de vaciar las maletas y lavar, tender y planchar toda la ropa utilizada en el viaje.

María lo mira con cara sorprendida y le recuerda que aunque saldrá más tarde, también regresará hora y media más tarde que él, por tanto la situación es la misma.

¿Te suena esta escena?

Para ti, quién tiene razón, Carlos o María.

Déjame decirte que ninguno de los dos, porque el hecho de tener la razón o no, no facilitará la convivencia de la pareja. Imaginemos por un momento que la tiene María, ¿de qué le servirá? Como tiene la razón ¿ya no lavará nunca más la ropa, o no sacará la basura?

¿Entiendes el por qué?

Las relaciones de pareja no se basan en tener la razón, para que una relación funcione el objetivo no es que uno tenga la razón, sino que ambos tengan un objetivo común y lo ideal sería que fuera: “Que nuestra relación funcione a la perfección”

Si este es vuestro objetivo debéis plantearos qué va hacer o decir cada uno para conseguirlo. Lo ideal es sentarse a la mesa cada uno con un lápiz y papel y hacer una lista de lo que puede aportar a la relación para conseguir lo pactado.

Por ejemplo:

CARLOS:

  1. Sacar la basura cada noche

  2. Lavar los platos martes y jueves noche que sale del trabajo más temprano.

  3. Aspirar todo el piso.

  4. Hacer la cena los sábados (pizza o barbacoa hasta que aprenda a cocinar más platos)

  5. Limpiar la terraza los domingos y regar las flores.

  6. Lavar el coche familiar el domingo por la mañana.

MARÍA:

  1. Poner la lavadora los sábados mañana y tender la ropa.

  2. Planchar y plegar la ropa el domingo.

  3. Hacer las comidas de los sábados y los domingos.

  4. Preparar las cenas de los lunes, miércoles y viernes.

  5. Fregar y quitar el polvo del piso.

  6. Hacer los baños

Cómo verás cada uno a puesto lo que mejor se le da, o lo que menos pereza. Una vez realizadas las dos listas con todo lo que queréis aportar, es cuestión de sentaros juntos para comentar la lista del otro.

No para criticar si tú has puesto esto o yo lo otro, sino para coordinar ambas listas para que las dos juntas cubran todos las áreas del hogar.

Por ejemplo si Carlos ha puesto “sacar la basura cada noche” buscar la opción de María para que ambos cooperen con una tarea, por ejemplo: María limpiará el aseo pequeño ya que esta mañana no le ha dado tiempo. Cuando Carlos regrese, recogerán juntos la cocina (lavar y guardar platos, barrer suelo y limpiar la mesa). De esta forma ambos podrán sentarse en el sofá al mismo tiempo para ver la serie que les gusta.

Y con el resto de tareas lo mismo, si uno prepara la cena de los lunes, miércoles y viernes, el otro puede encargarse de recoger la cocina. Si uno aspira el piso, el otro lo friega. Es importante que una vez hablado sobre la distribución de tareas, hagáis una lista con todas ellas y a quien le toca realizarlas, para que no haya dudas sobre ello, de esta forma nadie podrá decir: “Anda, se me ha olvidado”

Si os cuesta realizar esas listas y repartiros las tareas, imaginaos que sois socios y tenéis una empresa “Family, S.A.” y evidentemente ambos queréis que funcione por lo que ambos deberéis dar el máximo para que esto sea así: trabajo, tiempo, interés, invertir dinero, etc. todo lo que sea necesario para que los números salgan y a final de año cuando hagamos inventario, los números sean positivos y haya muchos beneficios. También a principios de año os habréis marcado unos objetivos que al finalizar comprobareis que habéis conseguido…..

Pues en la relación de pareja es lo mismo, igual estrategia cada uno hace todo lo que puede para que la empresa funcione y al final del año haya beneficios con el regalo añadido de que si la empresa/relación funciona tu vida personal funcionará y te sentirás feliz y satisfecha/o, al igual que ocurrirá en tu vida profesional con el ejemplo de la empresa.

Por tanto, cuelga esta frase en un sitio visible de tu hogar: Trabajar en equipo divide el trabajo y multiplica los resultados

¡Agradezco tus comentarios!

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Mónica López
La conclusión: lo mejor de todo es hablar las cosas y sacrificarse (un poco) el uno por el otro. Muy buen post!
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