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Cómo delegar

Jessica Arroyo Coaching de negocios
13 Mar. 2018 0 comentarios

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Llega el momento de tomarse unos días, … semanas de descanso…pero te estás planteando si puedes hacerlo porque “ ¿cómo voy a dejar mi negocio en manos de mis empleados?”. Y yo te pregunto: ¿Por qué no delegar? ¿Quieres saber cuáles son los 5 puntos clave para una delegación efectiva?

¿Qué es delegar?

Es confiar en un colaborador para que realice una tarea o asuma una responsabilidad, marcándole unos objetivos, pero dejándole un grado de libertad a la hora de cómo hacer las cosas, y supervisando el trabajo realizado de forma regular.

Cuando delegamos, no dejamos abandonado al delegado: es necesario que la persona en la que se delega, sienta el apoyo, la supervisión y la ayuda de su responsable.

Los 5 puntos Clave para una delegación efectiva

1. Identificar a la persona confiable para realizar la tarea.

No se puede delegar cualquier tarea a cualquier persona. Hay gente que no está capacitada o preparada para ciertas tareas. En ese caso no es la persona a elegir en ese momento.

2. Prepare a la persona identificada.

Explíquele claramente la tarea. Qué tiene que hacer, cuándo, cómo, qué se espera de ella y muy importante cuál es el objetivo de esa tarea, para qué hacerla y la importancia que tiene esa tarea para la buena evolución de la empresa.

Asegúrese que la persona entendió lo solicitado. ¿Cómo? Pídale que le explique con sus palabras lo que tiene que hacer. Esto es fundamental.

3. Asegúrese de que la persona tiene la autoridad necesaria para realizar el trabajo adecuadamente.

Informe al resto del equipo que esa persona es responsable de esta tarea y de que tiene todo su apoyo.

4. Manténgase en contacto con la persona para apoyarla y monitorear el proceso.

Puede marcarse un día a la semana, una mini reunión con esta persona para ver su evolución, resolución de problemas, puesta al día y sobre todo corregir posibles errores. No de por hecho que la gente tiene que saber hacerlo, es mejor supervisar para ayudar, que no hacer seguimiento y que luego haya errores incorregibles.

5. Reconozca los esfuerzos.

Y no sólo de forma privada, si puede también hágalo públicamente. A todos nos gusta “una palmadita en la espalda”.

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