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Aprendiendo a emprender

Laura García García Coaching con Laura
11 Feb 2019 BLOG_NUM_COMMENTS

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Hoy voy a hablar de cómo aprender a emprender. En los próximos días me van a hacer una entrevista sobre mi propia experiencia como emprendedora de la Psicología y el Coaching. La idea es transmitir a otras personas que están empezando o pensando en hacerlo, cuáles han sido mis vivencias y cómo lo he gestionado. Interesante, ¿verdad?

Pero, lo cierto es que me está costando saber qué decir en esa entrevista. Porque entiendo que cada persona pasará por momentos diferentes  e interpretará las situaciones de manera distinta. Por eso, simplemente voy a contar cómo lo hago yo. Y, esto no quiere decir que sea “la fórmula”. Solo significa que es “mi fórmula”.

Punto de partida. ¿Qué es emprender? 

En primer lugar, he buscado el significado de la palabra emprender:

“Emprender proviene del latín “PRENDERE”, que significa COGER O TOMAR. Está estrechamente ligada a un vocablo francés del siglo XVI que hacía referencia a los aventureros que viajaban al Nuevo Mundo en búsqueda de oportunidades de vida, sin saber con certeza qué esperar. En el sentido económico, fue definida como el proceso de enfrentar la incertidumbre”.

Creo que esta definición es la que mejor explica los diferentes momentos por los que paso, y he pasado como emprendedora.

Durante el proceso de aprender a emprender nos enfrentamos a muchas emociones diferentes  (miedo, ilusión, cansancio, frustración….). Pero, debemos también lidiar con nuestras creencias personales y con las creencias colectivas. Nos decimos y escuchamos cosas del tipo “nunca voy a tener los suficientes clientes como para mantenerme”; “no soy lo suficientemente buena”; “yo no tengo ni idea de números”; “vas a renunciar a un sueldo estable”; “los autónomos viven fatal”; “los autónomos trabajan muchísimo para ganar un sueldo normalito”.

Todas estas emociones y pensamientos convierten algo que en sí mismo lleva asociado ilusión, talento y pasión por lo que uno hace, en algo realmente complicado.

Ante esta situación… ¿Cómo lo vivo y lo resuelvo yo?

Intentaré resaltar qué es importante para mí ante el emprendimiento. Aunque, insisto en que no son los únicos. En ningún caso se trata de la fórmula, sino de mi fórmula.

Mis 5 Pasos para aprender a emprender 

1.- FOCALIZA TU OBJETIVO. Igual que cuando se trabaja por cuenta ajena, los emprendedores tenemos días buenos y días malos. Yo tenía días malos cuando trabajaba para otros. Pero, en esos días, no sentía que mi mundo se terminaba. Sin embargo, desde que decidí emprender sí que me ha pasado. ¿Por qué tanto dramatismo?.  El día que me levanto con la mirada en el futuro me muero de miedo. La clave está en saber que yo soy más que esas emociones y esos pensamientos. Y que, pese a ellos, no perderé el foco (la mira en el objetivo a conseguir. Por muy malo que sea el día y  por mucho que me  cueste lidiar con las situaciones, nunca pierdo de vista la respuesta a la pregunta: ¿qué quieres, Laura?.

2.- MIRA HACIA EL “QUÉ”, PERO SOLTANDO EL “CÓMO”. Día a día, me repito lo que quiero lograr para no perder el foco. Pero, también acepto que el “cómo me llega eso que quiero” no lo voy a decidir yo. El universo te pone situaciones en tu vida que no son ni buenas ni malas. Lo que les da ese significado es la interpretación que hacemos nosotros de ellas. Llegados a este punto, reconozco que no tengo ni idea de lo que me depara el futuro. Desconozco cómo llegaré a conseguir lo que quiero. Pero lo que sí sé es que, durante este tiempo, aprenderé mucho de mis aciertos. Y, aún más, de mis errores.

3.- CÉNTRATE EN LO QUE TIENES EN LUGAR DE LO QUE TE FALTA. Los comienzos son duros porque te enfrentas a muchos miedos. Sin duda, uno de ellos será la respuesta a las preguntas: ¿tendré clientes? ¿Tendré ingresos suficientes? ¿Podré pagar las deudas adquiridas? Cuando nos agobiamos y entramos en emociones sólo vemos lo que nos falta, “no tengo suficientes clientes”, “no me llega el dinero”.

Ponemos el foco en lo negativo y eso nos hace caer en el fatalismo. Ante pensamientos como estos, mi frase de cabecera es: “cambia tus pensamientos y cambiarás tu mundo”. Es decir, si me centro en lo negativo, mi realidad será negativa. Yo decido si dejo que mi atención se centre en lo que me falta. O, si por el contrario, focalizo mi energía en lo que tengo y en todo lo conseguido. Una gran amiga siempre dice… “Si te pongo una vaca delante de ti, ¿cómo te la comerías?...¡ Pues en filetes”!. Con tu proyecto lo mismo, filete a filete.

4.- ACEPTA Y ASUME. Acepto y asumo mis emociones y pensamientos, que harán que vea una realidad distorsionada a mí alrededor. Lo acepto sin flagelarme. En mi trabajo, y en mi propia vida, me he dado cuenta de que lo que más  hace sufrir a una persona son los juicios que hacemos contra nosotros mismos. En ocasiones, incluso, parece que vamos de la mano de nuestro peor enemigo todo el día. Nos convertimos en una persona que rechazaríamos de pleno si existiese de verdad. Y que lo único que hace es hablar mal de nosotros constantemente. Sin embargo, no nos damos cuenta de somos nosotros mismos los que nos convertimos en esa persona indeseada, con nuestros pensamientos internos.

Del mismo modo, acepto y asumo mis debilidades. No pasa nada por asumir que hay situaciones que no sabemos manejar y preguntas para las que no tenemos respuestas. Momentos en los que tenemos que pedir ayuda, delegar o soltar. Para que otros se encarguen de algunas de las cosas que aparecen en nuestras interminables listas de “cosas por hacer”. Queremos ser perfectos, llegar a todo y estar para todos. Pero nos olvidamos de mirar dentro de nosotros. ¿Qué queremos demostrar?.

Una vez que hemos aceptado y asumido, podemos ir transitando por este camino con compasión hacia nosotros mismos.

5.- APRENDE A CONVIVIR CON LA INCERTIDUMBRE. Veíamos en la definición de emprendedor que en el sentido económico, fue definida como el “proceso de enfrentar la incertidumbre. Muchos de nosotros hemos comprado la idea de que el cambio es malo, que hay que buscar la estabilidad, porque en ella está le felicidad. Nos enseñan a buscar un trabajo estable, un sueldo estable, una casa, una familia. Realmente, no tenemos cultura de emprendedores.  Nos cuesta no tenerlo todo controlado y dejar que el universo nos sorprenda. ¿Cómo vamos a dejar algo sin controlar?

Para ser emprendedor hay que aprender a vivir con la sensación de incertidumbre en el estómago. Y saber que los cambios siempre traen algo positivo. Aunque, en el momento no lo veamos, siempre serán oportunidades de crecimiento. Aprender a vivir con la incertidumbre es aprender a soltar.

Y desde aquí… ir pasito a pasito. Situación tras situación. Logrando aprender a emprender y realizando acciones que te acerquen a tu objetivo. Pero sin olvidar que el proceso es igual o más importante que el resultado final.

¿Alguien te dijo que al final del camino está la FELICIDIDAD?

Laura 

www.coachingconlaura.com

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