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Aprender a teletrabajar sin morir en el intento

Laura García García Coaching con Laura
14 Jun 2020 BLOG_NUM_COMMENTS

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Puede parecer extraño pero muchos profesionales se han visto en los últimos meses obligados a aprender a teletrabajar.

A raíz de la crisis del Covid-19, el “teletrabajo” o, trabajar desde casa, se ha planteado como la opción más factible. O, la única viable, en determinados trabajos, para poder seguir manteniendo la actividad laboral.

En la mayoría de las ocasiones, esta alternativa es positiva. Sin embargo, si queremos hacerlo bien y realmente beneficiarnos de esta modalidad, es necesario tener en cuenta una serie de aspectos.

Si te pregunto, ¿cuáles son para ti las principales ventajas del teletrabajo? Posiblemente me hables de la conciliación laboral y familiar, la flexibilidad de horarios y el ahorro de tiempo y de coste derivados de los desplazamientos.

Sin embargo, estas ventajas, si no se gestionan adecuadamente, se pueden convertir en desventajas o inconvenientes que se traducen en horarios infinitos, mezcla de roles que reducen la productividad y aislamiento o reducción del contacto con los compañeros.

Aprender a teletrabajar de forma positiva 

Si te has visto obligado a trabajar desde casa, y esto se plantea como una opción a futuro, es importante enfocarse en tres áreas o aspectos.

1.- Preparación y adecuación de espacios 

En primer lugar, busca un espacio reservado y con intimidad que puedas habilitar como “tu espacio” de trabajo. Y, si es posible, utilízalo sólo para eso.

Quizás, la excepcionalidad de la situación que hemos vivido en estos últimos meses, te haya obligado a trabajar en cualquier sitio. O, incluso, que hayas tenido que ir con los “trastos” de habitación en habitación. Sin embargo, si el teletrabajo se instaura en tu vida, como algo mas normalizado, es necesario que habilites un espacio de tu casa que se convertirá en tu oficina o despacho. Un lugar en el que estés solo en los momentos en los que trabajes. Permitiéndote, así, separar tu vida laboral de la personal. Además, te ayudará a concentrarte y aumentará tu productividad.

Cuida ese espacio. Y haz que sea cómodo, funcional y adaptado a tus necesidades.

Recuerda que la luz, la temperatura, la limpieza y el orden serán tus mejores aliados.

2.- Planificación y organización 

Como ya habrás comprobado, trabajar desde casa requiere, si cabe, más organización y planificación que cuando se hace fuera de ella.

Pensar que, por el hecho de estar en casa, es posible realizar varias tareas a la vez. O mezclar la parte personal y familiar con la profesional, es un error que nos puede generar altos niveles de estrés.

Para evitarlo te propongo:

  • Dedica cada día unos minutos a planificar las tareas a realizar durante ese día y el siguiente. Hacerlo te ayudará a priorizar y atender las cosas por orden de importancia, así como a establecer objetivos a corto, medio o largo plazo.
  • Sé realista y adáptate a tus circunstancias. Trabajar desde casa te permite ser más flexible con los horarios, pero eso no quiere decir que tengas que mezclar las tareas profesionales con tus obligaciones personales. O que tengas que pasarte todo el día trabajando.

En la medida de lo posible, márcate unos horarios que te permitan separar esas dos facetas y huye de la multitarea. Porque, sólo te llevará a aumentar tus niveles de ansiedad.

  • Crea tus rutinas de trabajo en casa y comunícalas. Las rutinas nos ayudan a establecer hábitos y preparan a nuestra mente para el trabajo. Establecer tus nuevas rutinas en casa y comunicarlas a las personas que viven contigo te facilitará las cosas.

Contempla dentro de ellas momentos de descanso y ocio. Y mantén a raya a los ladrones del tiempo (procrastinación, interrupciones, teléfonos…)

De este modo, si tienes hijos ellos sabrán que, aunque estés en casa, estás trabajando. Y podrán preguntante o contarte todo lo que quieran cuando estés descansando o cuando termine tu jornada.

3.- Cuidado personal 

Como ves, he dejado este bloque para el final. Pero, no por ello es el menos importante. Más, bien… ¡todo lo contrario!

Aprender a  teletrabajar supone preparar la mente y el cuerpo para ello. Cuando trabajamos fuera del hogar, dedicamos entre dos o tres horas desde que nos levantamos hasta que nos sentamos en nuestro lugar de trabajo. Sin embargo, al trabajar desde casa cometemos el error de no respetar estos tiempos que nos ayudan a centrarnos y conectar con la jornada laboral.

Por la mañana, dedica el tiempo que necesites para dejar organizadas las tareas del hogar, el cuidado de tus hijos y tu propio aseo personal. Vístete para trabajar y ponte manos a la obra.

Cumple con los horarios que te hayas marcado. El primero que tiene que respetarlos eres tú. Y, por la tarde, cuando tu jornada haya terminado, tomate un tiempo para ir desconectando progresivamente del trabajo, relajarte y cambiar el chip para centrarte en las otras facetas de tu vida.

Como cualquier otra actividad, trabajar desde casa puede ser muy positivo si sabes como hacerlo correctamente. Disfrútalo. Porque es altamente gratificante. Pero, ten en cuenta que requiere una alta dosis de responsabilidad personal que tienes que estar dispuesto a asumir.

Si ves que no lograr sacar todas las ventajas que tiene y necesitas ayuda para gestionar los cambios que están ocurriendo en tu vida, no dudes en contactar conmigo. Te aseguro que aprender a teletrabajar, de forma adecuada, será todo un descubrimiento en tu vida.

Laura 

www.coachingconlaura.com

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