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Caprichos de la vida giro 180 grados

Sandra Rodríguez Caprichos de la vida giro 180 grados
2 Mar 2017 BLOG_NUM_COMMENTS

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Hola a tod@s!!!

Es una idea que llevo tiempo pensando y no encontraba el momento para publicarlo, por muchos motivos al final he decidido hacerlo, llamarlo reto, sueño e ilusión.

Os voy a contar la experiencia de mi embarazo que lo recuerdo con mucha añoranza porque no lo disfruté como debiera, fueron muchas circunstancias, que justifican este comentario. Lo podemos llamar intuición o sexto sentido, y que las cosas siempre ocurren por algo, siempre me dio mucho miedo  el embarazo pero gracias a quedarme embarazada puedo decir que se pudo solucionar un problema que termino con un final feliz.

Me enteré de mi embarazo unos días antes de la boda de mi hermana, recuerdo que fue el día 7 de Junio de 2007. Me hice varias veces el test de embarazo, nos los compré a la vez sino cada vez que lo hacía y daba positivo me iba a por otro hasta que en el tercero me aconsejó la farmacéutica que no lo comprara que si me había dado positivo dos veces, no hay duda, y la hice caso.  Yo no me lo terminaba de creer y además mi reacción fue llorar, porque algo intuía.

Llame a mi  familia y amigos, todos se pusieron muy contentos, para mis padres el primer nieto y para mi hermana el primer sobrino pero yo no estaba feliz porque repito intuía que algo no iba bien.
Tenía que pedir cita con el médico pero las cosas del destino, mi hermana se casaba en unos días y por la intuición preferí retrasar la cita para después de la boda.
Hablé con mi prima que es matrona para que me gestionara la cita, y se fijo para el 20 de Agosto.
Llego la boda, un día muy feliz para todos, mencionar a la novia que iba espectacular, os muestro una foto del vestido con el permiso de ella.
Una foto que para mí tiene un significado muy especial: Mi primera foto de embarazada con mi compi y amiga que también estaba embarazada, nuestros hijos se llevan días de diferencia, caprichos del destino.
Fue un día muy feliz para todos aunque yo la preocupación la tenía y mi hermana me dio una sorpresa: Se le ocurrió la ida de comunicar a todos los invitados que iba a ser tía y yo mamá, ella estaba feliz por partida doble, y cada día lo demuestra con su sobrino al que quiere con locura, se empezó a escuchar un llanto de bebé y pensé de donde viene, y apareció con varios regalos: Dos chupetes, un peine y un cepillo de la marca pasito a pasito, me emocioné en ese momento y me encantó. Se formó el revuelo y los que no lo sabían me dieron la enhorabuena. Yo me emocioné mucho y me abrace a mi hermana y ella me dijo unas palabras que quedaran para nosotras, no las olvidaré nunca.
Os muestro unas fotos de los tres regalos que a día de hoy guardo con mucho cariño, y con un gran valor sentimental.

Os pasó a contar un día gris para mí, pero descubrí lo fuerte que era, yo siempre me he caracterizado por ser una persona risueña, a veces cursi, de lágrima fácil y a veces un poco pesimista.

Llegó el día de la cita con el ginecólogo, el 20 de Junio, hice mi día normal de trabajo, pero si que estaba muy nerviosa y con mucho miedo, el tiempo no pasaba se me hizo muy largo hasta que llegó el momento. Llegó el momento de poner rumbo a la consulta, en la empresa sólo lo sabían mis jefes y dos compañeras, quise esperar hasta confirmar que me dijeran que todo estaba pero no pude ser. Fui a buscar a mi madre, para que me acompañará porque mi marido ese día estaba de viaje de trabajo y en el coche mi madre iba emocionada, porque iba a escuchar el latido de su niet@ y como yo apenas había comido me dijo cuando salgamos nos vamos a merendar y luego compramos algo de ropita para el niñ@, mi madre prefería niño y al final lo ha tenido. Pero el destino no quiso y todo lo que se había planeado no pudimos hacerlo.

Antes de entrar a la consulta me puse a llorar porque os prometo que tenía pánico y la dije a mi madre estas palabras: "Mamá y si me dicen algo malo", la respuesta de mi madre:"¡Qué te van a decir, que todo está bien y que vuelvas a la próxima revisión". El presentimiento lo tenía.

Llego el momento de entrar, me hicieron las preguntas para abrir la historia y fecha prevista del parto y el momento de la exploración para confirmar el embarazo y también la mala noticia, las palabras del médico: “Tenemos un tumor de 5 cm en ovario derecho, hay que hacer ahora mismo una prueba y un ingreso, y según resultado tomamos decisiones”. Jamás olvidaré las caras de las personas en la consulta, sobre todo la de mi madre, que quiso mantener la calma y no ponerme a mi más nerviosa de lo que estaba, yo tenía la mirada clavada en ella.

Se me llenaron los ojos de lágrimas, yo estaba en shock no me salían las palabras y mi madre tampoco hablaba, fueron momentos de angustia, nerviosismo y preocupación.

Me realizaron la prueba y  las noticias iban siendo más optimistas, confirman un teratoma benigno y que hay que operar, pero hasta la semana 13 de gestación no se podía hacer practicar por el bebé.

Yo no quería hablar con nadie y ni ver a nadie, era incapaz de contener el llanto el miedo se apoderó de mí.

El médico decidió darme el alta y me indicaron que tenían que controlarme semanalmente para confirmar que todo iba bien y poder hacer la cirugía, sí que me dijeron que era un embarazo de alto riesgo.

Los ginecólogos tanto el Doctor Cueto Hernández como el Doctor Martínez se portaron como grandes profesionales me recomendaron otra prueba, para confirmar el diagnóstico.

La prueba me la realizó un amigo de la familia, que por supuesto me tranquilizo mucho y sí recuerdo a la enfermera que al verme tan nerviosa me cogió de la mano y decirme: "Tranquila que dentro de 9 meses vas a tener a tú bebé, su sonrisa y sus palabras es como si me las hubiera dicho ayer".

Todos coincidieron en el diagnóstico, tuve que afrontar el momento y esperar.

La espera hasta la operación se me hizo un poco larga.

Iba todo según lo previsto y en una de las consultas semanales, llegó el momento de fijar la fecha de la operación, en ese momento me entró tanto miedo que mi reacción fue delegar en los ginecólogos y les dije que decidieran ellos y fijarán la fecha, pues dicho y hecho: el 27 de Agosto de 2007.

Quedó todo preparado para la operación y me aconsejaron que me fuera unos días a desconectar y descansar. Al final decidí irme a la casa familiar que tenemos en la zona de Huelva, y también me fui unos días a Sotogrande donde vive mi mejor amigo, necesitaba estar con ella y compartir lo que sentía en ese momento.

No disfrute las vacaciones lo reconozco, la tristeza y el nerviosismo, el miedo y la preocupación estaban apoderados de mí, la playa, el sol… que me encantan no lo valoraba en ese momento.

Mi única preocupación que todo saliera bien y sobre todo que mi a hijo no le pasará nada.

Regresé el 26 de Agosto un día antes de la cirugía, ese día recibí muchas llamadas y muchos mensajes porque no existía el whatsap, mensajes con mucho cariño, me sentí muy arropada por mi familia y mis amigos.

Me llamó mi prima un pilar muy importante en mi embarazo para comunicarme que iba a estar en la cirugía y que estuviera tranquila y descansará.

Al llegar a casa me puse muy nerviosa me daba iguak las maletas era incapaz de hacer nada me quedé bloqueada e incluso tenía que preparar la mini maleta para el hosital y no pude hacerlo, tenía tanto miedo. Pero cuando me desperté al día siguiente estaba hecha me la hizo mi madre, yo era un mar de lágrimas tenía tanto miedo a la operación, porque aunque me dieron mucha seguridad los médicos siempre hay un riesgo.No quería irme pero no me quedaba otro remedio, y como se suele decir quien no arriesga no gana, en las caras de mi familia, se notaba mucho nerviosismo pero lo disimulaban muy bien.

Recuerdo que no me dio mucho tiempo a pensar, llegué al hospital entregué los papeles y salió mi prima para darme un beso y decirme que ya nos íbamos a la sala preoperatorio, no lo pude evitar y el llanto se apoderó de mi. Mi madre entró conmigo para ayudarme con la ropa y entregarle mis cosas.

Me llevaron a quirófano, desde ese instante mi prima Iria no se separó de mí, la cogí de la mano y no la soltaba era como algo mío, una sensación de protección, seguridad y tener alguien de tú familia en un momento tan crucial, es indescriptible porque era todo calma, que a día de hoy estoy muy agradecida.

Estaba programada anestesia epidural pero al final decidieron anestesia general yo me asusté mucho y me dijeron que no iba a pasar nada que todo iba a salir bien. Sí que debo decir que en el quirofano todo el equipo equipo médico y personal sanitario me dieron mucho cariño, me sentí muy mimada. La anécdota y el humor se encargó la anestesista que en esos momentos me hizo hasta reír, al preguntarme por el nombre que le iba poner yo la contesté Jorge y su reacción fue tan espóntanea y genuina que su respuesta fue: "Cómo mi ex, vaya nombre".

La cirugía fue un éxito, yo tardé en ver a mi familia porque estuve en la uci un par de horas para controlarnos a ambos y no hubiera ninguna complicación.rias La enfermera tuvo mucha paciencia conmigo porque no paraba de preguntarla está bien el niño y no paraba de mirar el monitor,tenía mucha incertidumbre porque yo no había visto a nadiey no sabía como nada pero apareció mi prima para verme y fue la que me informó que todo había ido bien y que no tenía ya que preocuparme. Ella en ningún momento del embarazo me engaño al contrario todo lo que fue diciendo así ocurrió y siempre me decía confía en mí y en los médicos.

Llegué a la habitación y estaban mis padres, mi marido, mi hermana y mi cuñado, me contarón lo que ya me había dicho mi prima se respiraba ya tranquilidad estaban todos muy contentos y en ese momento después de mucho tiempo volvía a sonreír. Al equipo médico les sorprendió mucho mi recuperación de 7 días que iba a estar ingresada estuve solamente 3. Tuve la visita de amigos y familia por la tarde ya era otra persona y a partir de ese día empecé a disfrutar de mi embarazo.

Les sorprendió mi recuperación, de 7 días que iba a estar ingresada estuve 3. Me hicieron una eco para confirmar como estaba el bebé y la cirugía y llegó el momento de irme de alta, estaba muy feliz.

El 27 de Agosto es una fecha que me ha marcado y todos los 27 de Agosto escribo un mensaje de agradecimiento tanto a los médicos en especial al Doctor Ignacio Cueto Herández al que de pasar a ser mi ginecólogo es un amigo, al Doctor Martinez, a mi prima Iria, mi familia y amigos.Para mi el valor de dar las gracias y agradecimiento, son esenciales. Y os vuelvo a dar las GRACIAS!!

Al final se sacan fuerzas de donde no las hay eso lo aprendí en este momento por el cual tuve que pasar, jamás podía yo pensar que iba a ser tan fuerte.

Y totalmente de acuerdo con una filosofía que aplica mi hermana las 3p, “Pensamiento positivo permanente”.

Muchas gracias y espero que os haya gustado.

S.R.

 
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