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Una Voz

Nerea Torres Egüén Camino hacia la cumbre
24 Feb. 2014 0 comentarios

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1402-cc-una-vozHay dos cosas que tengo muy claras desde hace años: 1) Las mujeres no podemos instalarnos permanentemente en la cultura de la queja, por muchas razones que nos asistan; 2) Las mujeres necesitamos tener una voz común que canalice nuestras demandas ante nosotras mismas y ante la sociedad (ciudadanos, legisladores, poderes).

Por eso tengo tantas esperanzas puestas en la Plataforma de Expertas, que entre varias asociaciones* hemos puesto en marcha con Atos como socio tecnológico, porque es pasar del diagnóstico de un conflicto concreto al tratamiento del mismo. ¿No se nos conoce lo suficiente? ¿No se percibe nuestra participación cualificada en el mundo laboral? ¿No visualizamos ni siquiera nosotras nuestra propia capacidad y fuerza? Pues hagamos que eso cambie con una herramienta que movilizará nuestros recursos y permitirá acceder a los medios de comunicación y a otras instancias a la riqueza que representamos en todos los campos. Dejemos el anonimato y pongámonos en bloque, por fin, bajo los focos.

Por supuesto es solo un paso, que puede sorprender, si pensamos en otras dificultades que tenemos. Pero es un paso claro y la Plataforma de Expertas puede convertirse en algo mucho más grande y beneficioso para las mujeres de ahora y del futuro y, por lo tanto, de la sociedad. Hay además una gran apuesta tecnológica, pero eso de poco sirve sin el esfuerzo y la voluntad continuada para que la Plataforma sea tan útil e importante como pretendemos. Ese es el tipo de desafío al que debemos responder si realmente queremos que las cosas cambien.

El legislador no nos ha abandonado, pero no siempre sabe qué queremos o en qué fallan las estructuras: somos nosotras las que tenemos que dárselo a conocer y nosotras –nos va todo en ello- las que tenemos que perseverar de manera inteligente y proactiva para estar a la altura de nuestras posibilidades.

La Plataforma no es el bálsamo de Fierabrás, pero es tangible, realista, nos marca un objetivo. No podemos ser como esas misses encantadoras cuyo máximo deseo es la paz mundial: no está en sus manos, como no lo está en las nuestras lograr un vuelco mágico y sin fisuras de situaciones seculares.

Tener un objetivo implica buscar una estrategia para alcanzarlo y poner sobre la mesa unos recursos de esfuerzo y solidaridad, de grandeza para superar egos y personalismos, resortes en resumidas cuentas que permiten transformar las cosas.
Y ahí entra esa imprescindible voz común.

Me entusiasma que diferentes asociaciones de mujeres hayamos unido fuerzas como pocas veces había visto antes (tengo que remontarme a la Transición). No se trata de que ninguno de esos grupos –o de los que se nos unan- renuncien a sus características, ni a dar respuesta a las necesidades específicas de sus asociadas, pero todas las "abajo firmantes" en este proyecto tenemos problemas comunes, lo suficientemente importantes para nosotras y para nuestras hijas, como para detectarlos y hablar con una única voz: es la garantía de que no haya un solo rincón en el que no se nos escuche.


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SOBRE LA AUTORA

Eva Levy es experta en la captación de mujeres para los Consejos de Administración y Alta Dirección, hizo la primera base de consejeras siendo Presidenta de una Federación de Mujeres y con la Fundación de Estudios Financieros antes de la Ley de Igualdad. Lleva más de 20 años en la defensa activa del desarrollo profesional de la mujer especialmente en el ámbito directivo. Lleva años pidiendo una mayor participación de la mujer en los órganos de poder: Consejos de Administración y Comités Ejecutivos.

¡Sigue a Eva Levy en Womenalia!

*Los post de la sección de Blogs de Womenalia van firmados por sus respectivos autores, que son los responsables exclusivos de las opiniones allí vertidas. Womenalia no tiene por qué suscribirlas.

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